|
3.-
NERUDA Y EL APOYO DE CHILE
Neruda había regresado a Chile, en 1937 y se había
aislado en el hermoso país austral, donde continuó
escribiendo sus poemas.
Puerto
Varas y Volcán Osorno - Sur de Chile
Sin
embargo, las trágicas noticias de la emigración española,
hacinada en los campos de concentración franceses, llegaron
hasta Neruda, quien abandona su obra literaria decidido a hacer
algo que permita ayudar a los refugiados españoles.
Por otra parte, en esos años ya estaba clara la inminencia
del estallido de la segunda guerra mundial, dado el comportamiento
de la Alemania hitleriana cuyo poder amenazaba a Europa en forma
directa. De caer en manos de los nazis, el destino de los refugiados
españoles prisioneros en los campos de concentración
franceses hubiera sido siniestro.
En
1939, Neruda, apoyado por sus amigos, plantea al Presidente de Chile,
Pedro Aguirre Cerda, la idea de traer a Chile la mayor cantidad
posible de refugiados españoles junto a sus familias.
No
era tarea fácil lo que planteaba Neruda, ya que incluso él
mismo estaba casi inválido, con una pierna enyesada.
Sin
embargo, Neruda logra convencer al Presidente de Chile quien decidió
enviarlo a Francia a fin de organizar la emigración a Chile
de los refugiados españoles. A Neruda se le otorgó
el título diplomático de Cónsul Especial para
la Inmigración Española con sede en París.
Neruda
se organiza rápidamente y parte enseguida para Francia, semi
inválido, aun con el yeso en su pierna lesionada. Ante la
amenaza que acechaba a los refugiados españoles no había
tiempo que perder.
Cabe
destacar que este esfuerzo que hacía Chile para albergar
a los refugiados españoles que tenían sus vidas en
peligro era doblemente meritorio ya que, en Enero de 1939, un gran
terremoto asoló la zona central de Chile, la más poblada,
provocando una gran destrucción de viviendas y matando a
decenas de miles de chilenos. Y en medio de tanta tragedia, Chile
ofrece el asilo generoso a varios miles de españoles.
Neruda
trabajaba con prisa en la selección
de los inmigrantes españoles que
solicitaban viajar a Chile. Personalmente revisaba la nutrida
correspondencia con solicitudes que, en forma creciente,
comenzaba a llegar a su oficina de la Embajada de Chile
en París. Colaboraba con Neruda en esta tarea, su
esposa, Delia del Carril.
|

Delia
del Carril.
|
Neruda
actúa también frente al Gobierno Republicano en
el exilio a fin de que ayudaran a seleccionar a los potenciales
inmigrantes españoles. Se crea el S.E.R.E., Servicio de
Evacuación de Refugiados Españoles.
Se
contrató un buque, el “Winnipeg“, a la Compañía
France – Navigation para el traslado a Chile de más
de 2.000 refugiados, hombres mujeres y niños.
El
buque era un viejo carguero francés que hacía el
trayecto entre Marsella y las costas de Africa, habitualmente
no llevaba más de 20 personas.

El "Winnipeg" |
Sus
bodegas se transformaron para dar cabida a más
de 2000 literas, en seis pisos.
Los
trabajos se realizaron aceleradamente en el puerto francés
de Trompeloup - Pauillac, en el estuario de la Gironda
, cerca de Burdeos.
|
En
París, Picasso también colabora en las labores de
Pablo Neruda, da una entrevista en la cual resalta el esfuerzo
que ha realizado Neruda para que los países latinoamericanos
acojan a los inmigrantes españoles y agradece también
el asilo ofrecido por Chile.
La
labor de selección de los inmigrantes efectuada por Neruda
con el apoyo del S.E.R.E. fue extraordinariamente eficaz y nada
de fácil.
En
la mayoría de los casos las familias de los inmigrantes
estaban desperdigadas en distintos campos de concentración
y se trabajaba con prisa, dado que España presionaba a
Francia sobre el tema de los refugiados españoles.
Por
otra parte, se cernía sobre Francia la amenaza creciente
de Alemania.

Picasso |
En
estas condiciones, Neruda con la ayuda del S.E.R.E. se dieron
a la titánica tarea de reunificar a las familias
y embarcarlas en el viejo barco, el “Winnipeg“
con destino a Chile.
Este
milagro se logra para la mayoría de las familias
sólo horas antes del embarque. Los refugiados llegaban
al puerto en trenes provenientes de distintos campos de
concentración y de pueblos de Francia.
|
Neruda
describe en su obra “Para Nacer He Nacido” ese momento
culminante del embarque:
“Los
trenes llegaban de continuo hasta el embarcadero. Las mujeres
reconocían a sus maridos por las ventanillas de los vagones.
Habían estado separados desde el fin de la guerra civil.
Y allí se veían por primera vez frente al barco
que los esperaba. Nunca me tocó presenciar abrazos, sollozos,
besos, apretones, carcajadas, de dramatismo tan delirantes.”
Se
efectuaron en el muelle los trámites burocráticos
para la inmigración, identificación, documentación,
etc, en que participaron los colaboradores de Neruda, diplomáticos,
secretarios, amigos.
La
organización en la selección de los refugiados fue
muy eficaz y muy rápida dada las circunstancias que vivían
los refugiados en Francia. El S.E.R.E. – Servicio de Evacuación
de los Refugiados Españoles – organismo creado por
el último Gobierno Republicano Español y reconocido
por las autoridades francesas, enviaba, a la Embajada de Chile
en París, las fichas de los potenciales inmigrantes. De
estas fichas, la Embajada de Chile seleccionaba los postulantes
que consideraba más idóneos, y el S.E.R.E. procedía
a convocar a las familias de los aprobados con la colaboración
de las autoridades francesas para reunirlos en el puerto de Trompeloup-Pauillac,
donde ya se encontraba el viejo buque “Winnipeg” preparando
su viaje hacia el lejano Chile.
En
el puerto de embarque se procedió a realizar un examen
médico y vacunar a los refugiados. Se les entregó
documentación pertinente y se realizó un examen
personal a los refugiados por parte de los funcionarios
chilenos dirigidos por Neruda.
|

Puerto
de Trompeloup - Pauillac. |
El
trámite del embarque se inició en la madrugada del
Viernes 4 de Agosto de 1939. Terminó al anochecer. El Cónsul
General de Chile en Francia, General Marín asistió
al zarpe del “Winnipeg” acompañado por Neruda
y otros funcionarios de la Embajada de Chile en París.
También estuvieron presentes en el momento del zarpe, representantes
del S.E.R.E.; del último Gobierno Republicano Español,
y autoridades francesas presididas por el Prefecto de la Gironda.
En
tierra quedó Pablo Neruda. Vestido enteramente de blanco
destacaba en la oscuridad de la noche. Se despedía de los
refugiados agitando su sombrero, del mismo color, en el muelle
del pueblo de Pauillac, cerca de Burdeos, sobre el estuario de
la Gironda.
El
“Winnipeg” levó anclas con su pasaje completo
y comenzó a alejarse lentamente, entre los cánticos
de algunos refugiados. El barco se despedía con pitazos.
La mayoría guardó silencio, con gran emoción.
Muchos lloraban.
Esa
noche Pablo Neruda escribió estas líneas, que recuerda
en sus Memorias :
" Que la crítica borre toda mi poesía, si le
parece. "
"
Pero este poema, que hoy recuerdo, no podrá borrarlo nadie."
"Trompeloup,
4 de Agosto de 1939"
|