Tomado de “El archivo de la Banca Rodríguez-Acosta de Granada” MARÍA TRINIDAD FERNANDEZ MESA, MANUEL TITOS MARTINEZ. http://www.ucm.es/info/multidoc/multidoc/revista/num10/paginas/pdfs/Mtfmesa.pdf página visitada el 23 de julio de 2009
...
Las diferentes razones sociales por las que esta casa de banca ha funcionado a lo largo de su historia, primero como empresario individual y luego como sociedad regular colectiva, han sido las siguientes:
1.° Viuda de Rodríguez (Teresa de Acosta) (1831-1851).
...
En su rama materna, el apellido Acosta procede de una familia emigrantes portugueses que en la segunda mitad del siglo XVII se establecen en Granada, sin que tengamos noticia alguna su actividad de entonces.
...
El fallecimiento de José María Rodríguez Sancho en diciembre de 1824, deja a su viuda Teresa de Acosta con un capital próximo a los 200.000 reales y fue precisamente Teresa de Acosta quien tomó la iniciativa de fundar en la ciudad una casa de banca, en unos momentos en que no nos consta la existencia de ninguna otra en funcionamiento. Los datos que tenemos sobre esta primera época pertenecen a 1840-42, pero puesto que proceden de un libro diario número seis, no cabe duda que existieron cinco anteriores, que remontarían esta actividad una década atrás, concretamente, a 1831 .
En todo caso, el análisis de los apuntes contables del mismo ponen sobre la pista de que se trata de una casa de comisiones, giros y transferencias, dedicada únicamente a servir de medio de pago al comercio entre distintas ciudades. Entre el mes de mayo de 1840 y febrero de 1842 se efectúan desde Granada 2.034 transferencias por un importe de 20’8 millones de reales, el 72 por 100 de las cuales van destinadas a ciudades de Andalucía oriental, y se reciben otras 1.465 por valor de 25’8 millones, de los que el 80 por 100 proceden de la misma región Penibética.
Dentro de este panorama, la casa “Viuda de Rodríguez” trabaja a comisión, cobrando unos porcentajes que unas veces se deducen del dinero a transferir y otras se pagan en efectivo por caja. El sistema de trabajo, por otra parte, consistía en establecer convenios entre banqueros en las distintas ciudades, abriéndose mutuamente un crédito en cuenta corriente en la que abonarían y cargarían las operaciones ordenadas diariamente por correo y que una vez al año o al semestre se liquidarían, saldándose las diferencias en efectivo o con un nuevo crédito en cuenta corriente.
...
Ahora
bien, lo que más interesa destacar aquí es la labor de banquero o
de comisionista
regional de la casa Viuda de Rodríguez, tal vez como entidad con más
garantía de
la región. ¿Qué otro sentido puede tener, por ejemplo, que una
transferencia de Málaga a La
Coruña se haga a través de Granada? Pero no es éste un caso
aislado; es completamente normal
que Blas Querol, de Adra , haga sus transferencias a Reni y Cía., de
Málaga, a través de
Granada; que Diego Cardenete de Loja envíe sus ordenes a Sevilla a
través de la casa
“Viuda Rodríguez”; que Angel Fernández, de Jaén, entregue por
el mismo conducto letras
para cobrar en Cabra; e incluso que Pedro Nantes, de Sevilla, haga
sus pagos a Juan
A. Mojares, de Valencia, través de Granada y que Zulueta, de
Málaga efectúe sus transferencias
a Madrid, Barcelona y Alicante través de la banca granadina. La
garantía de que
goza la casa y la amplia red de conexiones bancarias de que dispone
en toda la nación no necesitan
mejor prueba. Lo lamentable es que de todo el periodo en que esta
banca giró bajo la
razón social de “Viuda de Rodríguez” (1831-1851) únicamente se
han podido recuperar los
datos comprendidos entre el 12 de mayo de 1840 y el 10 de febrero de
1842 gracias al
hallazgo de uno de sus libros diarios. Por consiguiente pista más
certera respecto al buen
funcionamiento del negocio no la podemos obtener de los libros de
contabilidad sino
gracias al inventario de bienes realizado a la muerte de Teresa
Acosta, ocurrida en 29
de mayo de 1851.
Su capital propio al fallecimiento de su marido, en 1824, una vez distribuidos los bienes del mismo y los gananciales entre sus hijos, ascendía a 96.277 reales; a su muerte, el inventario de su fortuna asciende a 426.615 reales canalizada fundamentalmente en tres direcciones: fincas urbanas, fincas rústicas y propiedades mineras, lo cual permite suponer un óptimo funcionamiento y unos magníficos beneficios obtenidos a través principalmente de la casa de banca.
A la muerte de Teresa de Acosta, la sociedad de giro de la que era titular adquiere una nueva denominación, “José María Rodríguez Acosta”, de cuya mano vamos a ir observando la transformación de una casa de giro, comisiones y transferencias en un auténtico banco en el pleno sentido de la palabra.
Tomado de Revista de estudios regionales REVISTA DE ESTUDIOS REGIONALES Nº 72, I.S.S.N.: 0213-7585 (2005), PP. 224-228 (Recesion del libro RODRÍGUEZ-ACOSTA BANQUEROS GRANADINOS 1831-1946. Titos Martínez, M.,Madrid. LID Editorial. 2004 por LACOMBA, Juan Antonio en su versión digital visitada el 23 de Julio de 2009 .http://www.revistaestudiosregionales.com/pdfs/pdf999.pdf
Tras el fallecimiento de José María Rodríguez Sancho en diciembre de 1824 quedó su viuda Teresa de Acosta con dos hijos pequeños y un comercio en pleno funcionamiento. Se dará al negocio “nuevos cauces de actividad” surgiendo en 1831 la banca Viuda de Rodríguez, que se extenderá por toda Andalucía y puntos de fuera.