Agradecimientos
Al Dr. Manuel Ruiz Romero, de la
Universidad de Sevilla, por su respaldo e inestimable colaboración.
Primera Parte. Mariana de Pineda:
El personaje Histórico
Mariana de Pineda: Paradigma de
la Violencia Contra la Mujer y la Niñez.
Tercera
Parte. Evolución de la Situación Socio-Política de las Mujeres Andaluzas
Cuarta Parte. “Mariana Pineda”: Desafíos y Universos Posibles en
Traducción Literaria
Estructura, Personajes y Simbología
Traducción
y Análisis de un Parlamento de Mariana. Tercera Estampa.
Cuando en 1995 inicié esta
investigación en Traducción Literaria sobre “Mariana Pineda”, de F.G.
Lorca, advertí que no sería suficiente comparar la versión en inglés con el
original en español, en tanto equivalentes dinámicos de problemas lingüísticos
y recursos retóricos, que también era necesario un abordaje desde la Historia
y la Teoría de Género, para dilucidar numerosos interrogantes vinculados a la
elaboración de la obra, que se presentan en la
primera lectura sin conocer la historia real. Son preguntas metodológicas para
el traductor extranjero: ¿Quién fue realmente Mariana Pineda? ¿Por qué esa
condena desproporcionada? ¿Tuvo activismo político? ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Qué
otras cosas le sucedieron en su vida? ¿Qué sucedía por entonces en España?
¿Había otras mujeres con activismo político? ¿Cómo vivían las mujeres
granadinas? ¿Cómo repercutió su muerte en la sociedad granadina de entonces?
¿Es posible traducir a Federico? ¿Vale la pena traducirlo? Es decir, qué, cómo
y por qué investigar antes de traducir. A qué problemas lingüístico-retóricos
nos enfrentamos y cómo superarlos, o cuáles son los límites de la
traductibilidad de esta obra. Cómo trasladar el
universo de Federico a otra cultura. Y por qué traducirlo. La Historia
brinda las respuestas sobre el personaje y el contexto reales, y la Teoría de Género,
permite comprender la estructura de la sociedad
granadina; las características del ejercicio del poder en el siglo XIX; la
relevancia de su figura; el modo como este caso se convierte en paradigma de la
Violencia Contra la Mujer y Contra la Niñez en la Andalucía Decimonónica, qué
problemáticas se reactualizan en torno a la situación socio-política de las
mujeres andaluzas en la Globalización; cómo elaboró Federico a "su"
Mariana, la lírica, la legendaria. Esta obra produce un gran “impacto” en
el traductor: Pone a prueba toda su sapiencia y creatividad porque es necesario
establecer parámetros exclusivos que se apartan de los convencionales
utilizados en traducción literaria, una indagación biográfica-literaria y un
exhaustivo trabajo de diccionario. Aquí es necesario contrastar las diversas
fuentes bibliográficas en los temas históricos, profundizar cada nuevo
indicio, analizar la subjetividad del autor para hallar claves ocultas en el
complejo entramado de la elaboración... Pero la sensibilidad del
traductor se afina, su percepción se agudiza. Es posible comparar a Mariana
Pineda con otras mujeres de su tiempo, de otras latitudes, política e ideológicamente
comprometidas; asimismo permite analizar la evolución de las condiciones de
vida de las mujeres desde el siglo XIX hasta hoy, y si los cambios producidos
incidieron en la superestructura social, o si son sólo superficiales y el
Patriarcado continúa operando casi imperceptiblemente.
La indagación histórica en
torno a su vida está basada en la excelente obra de Antonina Rodrigo, cuyas 4
ediciones son las únicas que existen sobre Mariana de Pineda, en las cuales
aporta información fundamental a partir de documentos de archivo. A continuación
presentamos una síntesis biográfica, con el propósito de dar unidad
conceptual a este trabajo.
Mariana nació el 1º de
Septiembre de 1804 en Granada, segunda hija sobreviviente de Ma. de los Dolores
Muñoz y Bueno, de Lucena, Córdoba, plebeya, y de Mariano de Pineda y Ramírez,
capitán de navío, retirado, de Guatemala, noble[i];
y murió asesinada en garrote vil el 26 de mayo de 1831, por el verdugo José
Campomonte[ii],
poco antes de cumplir 27 años, viuda, con dos niños pequeños.
Sus padres no estaban legalmente
casados, porque la condición de noble de su padre no lo permitía, y entre 1804
y 1805, sus padres litigaron por la herencia. Antes de morir en 1805, el padre
testó a favor de Mariana a quien reconoció como hija natural, y nombró tutor
y curador a su hermano José. Su madre desapareció de su vida al agotarse sus
posibilidades[iii]
de percibir siquiera una parte de los bienes de don Mariano.
José
de Pineda era ciego, de 47 años al hacerse cargo de su sobrina. En 1806, cuando
Mariana tenía 2 años, decidió casarse con una prima suya, menor de edad, que
no quería criarla. Fue un matrimonio arreglado por la madre de la novia, para
restablecer su situación económica. Don José murió en 1812, y en su
testamento ordenó cumplir con las decisiones judiciales sobre la herencia
paterna de la niña[iv].
Mariana inició su activismo político
en 1824, un año después del fallecimiento de su esposo, Manuel de Peralta y
Valte, militar retirado, liberal, padre de sus dos hijos, José María y Úrsula
María. Asistía a las reuniones de liberales, conseguía los pasaportes falsos,
mantenía y distribuía la correspondencia bajo nombres falsos con los exiliados
en Gibraltar, y entre éstos y los presos en la cárcel de Granada, a quienes
asistía a diario...Parte de las tareas de inteligencia estaban a su cargo.
Tuvo un nuevo proyecto
matrimonial con Casimiro Brodett y Carbonell, de 26 años, destacado militar
liberal, pero los tribunales no lo purificaron. Entre 1825 y 1827, Mariana se
ausentó de Granada. En 1829, lo impurificaron nuevamente, y en 1830 se asiló
en Cuba, retornó a España en 1834 y se incorporó al Ejército hasta su muerte
en servicio, en 1837[v].
Aun se desconocen por qué no pudieron casarse[vi].
Antes de que Ramón Pedrosa y
Andrade llegara a Granada, Mariana y su criado, Antonio Burel, fueron procesados
por primera vez por causa de infidencia, delatados por Romero Tejada, preso en Málaga.
Merced a su defensor, sobre Mariana no recayó sentencia alguna. Pedrosa intentó
reactivar la causa, sin éxito[vii].
En 1825, Fernando VII nombró a
Pedrosa Alcalde del Crimen de la Real Chancillería de Granada. Fue el Juez que
la condenó a muerte por garrote, y su nombre, sinónimo de fanatismo,
intolerancia y tiranía. Estaba enamorado de Mariana, quien lo rechazó, y la
sentencia a muerte estuvo relacionada con ésto[viii].
En 1828, Mariana organizó la
fuga de la cárcel de Granada de su primo y amante, don Fernando Alvarez de
Sotomayor, 33 años, militar liberal, activo conspirador. Procesado y
sentenciado a pena de muerte en 1827, se fugó disfrazado de fraile, y días
después, huyó a Gibraltar. La policía requisó la casa de Mariana sin
probarle nada, la rodearon de espías, y el alcalde de la cárcel de corte fue
depuesto[ix].
Ese mismo año, Mariana se mudó
a la casa que habitó hasta su muerte, ubicada a pocos metros de la campiña
granadina, donde vivía con su hijo, un criado y dos criadas. En 1929, murió su
tutor; doña Úrsula se mudó con ella y nació su tercera hija, Luisa, hija de
don José de la Peña y Aguayo, señorito andaluz. Mariana la reconoció como
hija natural, la confió a un ama, y se complicó aun más su situación económica.
Intentó vender dos propiedades heredadas, cobrar los réditos adeudados, y los
bienes heredados por su hijo[x].
A comienzos de 1831, tras el fracaso de los alzamientos de Torrijos y
Manzanares, ordenó interrumpir el bordado de una bandera masónica, a
enarbolarse en un inminente alzamiento liberal. Pedrosa sospechaba de Mariana, y
por azar, por una delación, logró iniciarle proceso por causa de infidencia.
El 18 de marzo de 1831, en un
reconocimiento en su casa, hallaron la bandera y los letreros, que doña Úrsula
trató de esconder infructuosamente. Quedaron bajo arresto domiciliario con
vigilancia policial[xi]
durante 9 días, cuando las trasladaron al Convento de Sta. Ma. Egipciaca[xii].
Mariana intentó fugarse sin éxito[xiii].
Desde el inicio del proceso Pedrosa le insistió conque delatase a sus cómplices
a cambio de indulgencia, pero estaba consternado frente a su mutismo[xiv].
Mariana permaneció en el Convento hasta el 24 de Mayo, cuando la trasladaron a
la Cárcel Baja para ajusticiarla el 26[xv].
El 19 de Marzo Pedrosa elevó un
completo informe de lo hallado al Ministro de Gracia y Justicia, don Francisco
Tadeo Calomarde, quien adoptó medidas urgentes y remitió la resolución real,
que ascendió a Pedrosa a Alcalde
de Casa y Corte, puesto ocupado por don Andrés Oller, liberal amigo de Mariana,
designado fiscal en la causa. El ascenso otorgó poder a Pedrosa para condenarla
a muerte. El proceso duró 2 meses. Su defensor, don José Ma. Escalera, tuvo 24
horas para estudiar el caso y preparar el escrito. Le negaron la posibilidad de
apelación y le formularon un cargo falso que nunca conoció. El 26 de Abril, le
notificaron el fracaso del litigio por la herencia paterna y al mismo tiempo, la
sentencia a pena de muerte suscrita por Oller, fundada en el art. 7º del
Decreto del 1 de Octubre de 1830, tras 4 días de juicio. Fernando VII firmó la
sentencia de muerte que llegó a Granada a fines de Mayo. Oller fue destituido
poco después y rehabilitado en 1833, cuando depusieron a Pedrosa.
El 24 de Mayo la trasladaron
desde el Beaterio de Sta. Ma. Egipciaca a la Cárcel Baja. Pedrosa temía una
rebelión popular. Allí estuvo 2 días, hasta su ejecución en el Campo de
Triunfo de la Inmaculada. En la cárcel le notificaron la sentencia, pero no
declaró. A su confesor le expuso su estado patrimonial y la situación de sus
hijos. Le confiscaron todos los bienes y Pedrosa inutilizó las cartas para su
hijo y su tío, presbítero. La
ejecutaron el 26 de Mayo por la mañana. La trasladaron al cadalso en mula por
su origen noble. Iba un nutrido grupo de funcionarios de justicia, sacerdotes y
militares. Todas las desembocaduras del Albaicín estaban llenas de mujeres, que
lloraban ante su entereza. Llegaron refuerzos de tropa presintiendo un
amotinamiento. Hubo un complot preparado para salvarla y matar al verdugo, que
falló a último momento[xvi].
La enterraron en el cementerio de Almengor. Esa noche, dos figuras de negro
ingresaron al cementerio y clavaron una cruz en la tumba innominada de Mariana[xvii].
En la sociedad granadina decimonónica
las clases sociales estaban bien diferenciadas; el matrimonio legítimo entre un
hombre y una mujer pertenecientes a distintas clases sociales[xviii]no
estaba permitido. Los/as hijo/as de concubinatos eran inscriptos/as como
“hijos naturales”, no como “hijos legítimos”[xix],
pero éste no gozaba de legitimidad en la conciencia colectiva, constituía una
transgresión con consecuencias imprevistas y hasta perjudiciales para los
hijos. Ser hijo/a natural era considerado un “defecto”[xx],
vocablo que planteaba claramente la diferencia legal entre hijos “legítimos”
y “naturales”, de manera velada, responsabilizaba a éstos últimos de su
propia situación y adquiría su valor real en el aspecto patrimonial: Por
entonces estaba vigente el “Mayorazgo”, institución del derecho civil español
cuyo objeto era perpetuar en la familia la propiedad de ciertos bienes con
arreglo a las condiciones dictadas al establecerla o, a falta de ellas, a las
prescritas por la ley[xxi].
Según Peña y Aguayo, estaban “por las fundaciones excluidos de la sucesión
los hijos naturales”[xxii].
Antonina Rodrigo disiente con el autor[xxiii].
El Diccionario de la RAE, clasifica y explica
los distintos tipos de Mayorazgo, y es probable que en estos litigios
estuviera en juego la interpretación de las normas vigentes[xxiv].
La moral social establecía
virginidad a las solteras y adoración eterna a la memoria del esposo las
viudas, aun si eran muy jóvenes. Otra institución eran los matrimonios
constituidos por varones adultos y mujeres púberes[xxv].
Eran uniones desiguales, patriarcales, orientadas a asegurar una descendencia
fuerte y sana de niñas bonitas, saludables y vírgenes, que significaban una
situación de violencia para las mujeres: De Violencia Sexual, porque eran
iniciadas por varones mucho mayores que ellas; porque el aparato reproductor
materno no estaba suficientemente maduro, y el hijo/a que albergaba en su
vientre, o no llegaba a término, o moría durante la primera infancia. De
Violencia Moral, porque a las mujeres no les estaba permitido rebelarse frente a
estas situaciones; de Violencia Social, porque existía una legitimación social
a través de regulaciones que lo permitían; de Violencia Psicológica, por el
impacto producido en la psiquis de las mujeres, que pasaban de la adolescencia
temprana a la edad adulta sin ningún poder de decisión sobre sus propias
existencias.
Las mujeres no podían ejercer
profesión ni participar en actividad política alguna. Sólo las mujeres “del
pueblo bajo” desempeñaban oficios ligados a su condición femenina: criadas,
modistas, bordadoras, cigarreras, amas de lactancia, etc[xxvi].
Recién en 1882 se creó la primera Obediencia Mixta de la Masonería Española[xxvii].
Pero Mariana de Pineda no fue la única mujer de ideas liberales que tuvo un
profundo compromiso político-ideológico. Carmen, desde el sindicalismo[xxviii],
luchó por la libertad y la democracia y tantas otras, opositoras al régimen
absolutista, respaldaron a los revolucionarios desde sus posibilidades
concretas.
El estricto control social lo
efectuaba la Iglesia Católica, a través de las partidas de bautismo,
matrimonio y defunción, las confesiones de los contrayentes, los padrones
parroquiales anuales, las fórmulas de rigor en testamentos y escrituras[xxix],
los Conventos-Cárcel[xxx],
como el de Sta. Ma. Egipciaca[xxxi],
donde se recluía a todas aquellas mujeres que habían transgredido el orden
social impuesto[xxxii].
Pero en muchas ocasiones, la Iglesia fue también el lugar de encuentro de los
conspiradores para intercambiar información, lo que se facilitaba donde algún
sacerdote pertenecía a la masonería[xxxiii]:
La represión feroz impuesta por el régimen absolutista a los opositores, no
logró acabar con el espíritu profundamente librepensador que fermentaba en su
seno[xxxiv].
En este contexto, merece destacarse la asistencia de mujeres de clase baja a la
ejecución de Mariana, quienes fueron a despedirse de la revolucionaria querida
en toda Granada, a expresarle su solidaridad con su presencia y su llanto[xxxv].
Los hijos de Mariana quedaron
desvalidos por el asesinato de su madre. Úrsula Ma., la mayor de las niñas,
falleció tiempo después que su padre y a la muerte de su madre, de haber
vivido, hubiera tenido 9 años. En 1831, su hijo mayor, José Ma., tenía 10 u
11 años, y la menor de los tres, Luisa, apenas dos[xxxvii].
La violencia ejercida contra sus hijos fue Ideológica, estaba legitimada en la
escala de valores de esa sociedad. Moral, puesto que por su ascendencia noble,
no pudo criar a Luisa, su hija natural. Política, porque las consecuencias del
proceso, se extendieron a su hijo, quien, desde
1837, cuando comenzó a servir en el Estado, estuvo 8 veces vacante, por los
cambios en el gobierno, hasta que en 1856 las Cortes Constituyentes le
concedieron una pensión. Psicológica, porque
quedaron sin afectividad ni contención. Económica, porque todos los bienes de
Mariana y sus hijos, fueron confiscados. José Ma. quedó a cargo de su curador,
don José Garzón y Berrueso, párroco de Ntra. Sra. de las Angustias, confesor
de Mariana, quien le gestionó una plaza efectiva de subteniente en la 5ª compañía
del 3º batallón del Regimiento de África 7º de línea, y falleció sin dejar descendencia, alrededor de 1895[xxxviii].
No queda claro en la obra de A. Rodrigo, quién quedó a cargo de Luisa ni dónde
vivió entre 1831 y 1836, a partir de cuando vivió en la casa de su padre.
Pasaron 6 años hasta 1837, cuando con 8 años, el Ministerio de Hacienda le
concedió 69 reales anuales de pensión, hasta que contrajese matrimonio, cuando
le entregarían una dote equivalente a ocho anualidades[xxxix].
En 1846, Peña y Aguayo la reconoció como hija, cuando ésta ya tenía 17 años,
esperó todo ese tiempo para asumir su paternidad, y transcurrieron 6 años más
hasta 1852, cuando la instituyó heredera de todos sus bienes, para reconocerle
su derecho. Luisa se casó con don José Valverde y Orozco, tuvo dos hijos, José
y Dolores Valverde y Peña y murió de tuberculosis en Francia, a los 25 años[xl].
El
objetivo de este apartado es brindar un "racconto" histórico del
proceso de evolución de las condiciones de vida de las andaluzas desde el
asesinato de Mariana, analizar la naturaleza ideológica de los cambios
producidos, la vigencia de su figura, y qué problemas se reactualizan. Por los
límites impuestos a la extensión de los trabajos, realicé una selección de
datos que pueden resultar conocidos y arbitrarios, pero que son muy útiles para
los propósitos señalados.
Este
proceso experimentó los avances y retrocesos del contexto político-ideológico-económico-cultural
y social español desde el siglo XIX. Granada no sería la misma después de su
asesinato: El violento poder Patriarcal fue desafiado por una mujer viuda con
dos hijos pequeños, que enfrentó a la autoridad real sin más armas que su
honor, su silencio y su lealtad a la causa de la Libertad y la Democracia. No
lograron corromperla ni siquiera mencionándole a sus hijos, y la pauta está en
la carta a su hijo, inutilizada por Pedrosa. Fue también una lección de coraje
cívico para sus correligionarios, entre quienes tantas delaciones hubo. Y para
sus contemporáneas, porque vivió libremente su sexualidad, hasta despreciar
los requerimientos de Pedrosa, quien le ofrecía la vida a cambio de que fuera
su amante. Su asesinato y los de otros compañeros ese mismo año, causaron una
indignación popular sin límites a pesar del silencio impuesto por la represión,
que se agudizó hasta la muerte de Fernando VII en 1833, cuando se intentaron
represalias que no se concretaron[xli].
Sin embargo, las condiciones de vida y trabajo de las andaluzas permanecieron
sin cambios. Recién a fines del siglo XIX se produjo una leve mejora para las
mujeres de clase media, no para las trabajadoras y campesinas, cuya situación
era de completo sometimiento y opresión. Entre 1920 y 1930 todavía estaban
vigentes los matrimonios arreglados, y el salario de las campesinas era 50%
inferior al de los varones: La situación de las españolas era comparable a la
de las musulmanas en la actualidad[xlii].
En 1931 el gobierno introdujo el divorcio, el voto femenino y una reducida
licencia por maternidad. El Movimiento de Mujeres, pequeño y reformista, estaba
integrado por mujeres profesionales de clase media. En 1936, poco antes del
golpe militar, dos grupos de mujeres anarquistas de Madrid y Barcelona formaron
la organización Mujeres Libres, que trabajó intensamente entre 1936 y 1939 en
educación, salud, trabajo, sindicalización, maternidad, discriminación, etc.,
y sumaron 30 mil en toda España. Al avanzar la Guerra Civil, los Socialistas,
Comunistas y el POUM establecieron sus secciones femeninas, que al igual que las
anarquistas combatieron junto a los hombres en los frentes de batalla[xliii].
La condición socio-política de las mujeres sufrió un serio retroceso durante
el franquismo. El modelo de mujer impuesto queda muy bien descripto en estas dos
citas textuales: “La finalidad de la Sección Femenina es preparar a la mujer
para que otro día pueda ser madre de una familia católica, patriótica y modélica
en todos los aspectos” (Plá-Dalmau, Enc. Estudio-Libro Amarillo, 1958). “La
Sección Femenina quiere que todas sus afiliadas sean veraces, alegres,
religiosas, honestas y nobles; que no anide en ellas la pereza, envidia o
maledicencia, y que estén siempre dispuestas al servicio, y si fuera necesario,
al sacrificio” (Álvarez, A., Enc. de 2º grado, 1971)[xliv].
Pilar Primo de Rivera, fue Delegada Nacional de la Sección Femenina hasta 1977,
y administró casi todas las políticas sociales de Franco. En 1942, intentaron
casarla con Adolf Hitler, y murió en abril de 1991[xlv].
Hace 20 años se inició el
proceso de modernización y desarrollo de Andalucía, al dotarla de
infraestructura y servicios que redujeron los déficits históricos acumulados,
parte de las causas del atraso. Los cambios sociales producidos, hicieron que la
sociedad andaluza cobrara conciencia de sí misma, de su situación actual
respecto de otras comunidades y de los desafíos a superar[xlvi].
Los hechos históricos demuestran que desde siempre las mujeres han
protagonizado las luchas por la Libertad, la Igualdad y la Democracia, aunque
las corrientes historiográficas predominantes, netamente patriarcales, las
hayan colocado en un segundo plano "decorativo", cuando no omitido por
completo. Mariana Pineda no fue ajena a esto. En la extensa bibliografía
consultada, su caso no aparece mencionado, o, a lo sumo, le dedican unas pocas líneas.
La Democracia es el momento político apropiado para rescatar figuras de esta
talla, y construir proyectos colectivos basados en los principios por los que
lucharon. Pero el interrogante es cómo se están construyendo. Si son auténticamente
incluyentes o si sólo aparentan serlo. Si las problemáticas de género y de
violencia contra la niñez, se abordan desde el cuestionamiento al patriarcado,
o desde lo "políticamente correcto": lo conveniente para sumar votos.
La situación social de las andaluzas mejoró sustancialmente en el último
decenio, por la acción de las asociaciones de mujeres, la influencia ejercida
en los partidos políticos, el desarrollo normativo del principio de igualdad
reconocido en la Constitución, y su incorporación masiva al mercado laboral[xlvii].
No obstante, persisten numerosas situaciones de inequidad que señalan la
necesidad de profundizar las acciones emprendidas para alcanzar la paridad entre
los géneros. Las áreas más sensibles son: Trabajo y Educación, Violencia,
Salud, y Participación Social y Política.
Desde 1990, crece la tendencia a
la incorporación de las mujeres al mercado laboral, con un incremento de la
tasa de ocupación femenina en los niveles educativos más elevados. El elevado
desempleo femenino se generó en que esta incorporación tuvo un ritmo mayor del
que el mercado pudo absorber, aunque la tasa actual de paro femenino, 32,61%, es
la más baja de los últimos 14 años. Entre las mujeres predominan los
contratos eventuales por sobre los de tiempo parcial e indefinidos; existen
importantes diferencias salariales entre los géneros y persiste una excesiva
terciarización polarizada en determinadas ramas de servicios[xlviii].
Pero en la familia, los roles tradicionales no se modificaron. La mayoría de
las mujeres cumple doble jornada laboral, una fuera y otra dentro del hogar,
porque no hubo un reparto igualitario de las responsabilidades entre mujeres y
varones[xlix].
Frente a estas dificultades para conciliar lo público con lo privado, disminuyó
el número de matrimonios y nacimientos, ya que las andaluzas tienden a
priorizar su desempeño laboral por sobre la conformación de familias
tradicionales[l].
Para responder a esta compleja situación, se crearon los Servicios de Orientación
y Acompañamiento al Empleo y de Defensa Legal en Casos de Discriminación
Laboral. La incorporación masiva de las mujeres al mercado laboral no modificó
conductas en los géneros frente a las tareas domésticas. Ideológicamente, es
una de las formas más arraigadas de ejercicio del poder patriarcal en la vida
cotidiana.
La Violencia Contra las Mujeres
puede ser física, psicológica o sexual, con consecuencias graves sólo
superadas mediante asistencia especializada. Este fenómeno tiene hoy una mayor
visibilización, aunque las denuncias son ínfimas comparadas a los casos
existentes[li].
Puede tratarse de Violencia Familiar, Acoso Sexual, Prostitución, Situaciones
de Riesgo de Exclusión Social, y también de Ablaciones, "Limpiezas Étnicas"
y Violaciones como forma específica de tortura a las mujeres. Las víctimas de
Violencia Familiar son mujeres de todas las edades y clases sociales, en
especial niñas, y en muy inferior porcentaje existen casos de violencia de
hijos contra padres o de mujeres hacia varones. Quienes la ejercen son,
generalmente, parientes o allegados al entorno familiar[lii].
Ante la gravedad de este problema,
en 1998 el Gobierno Andaluz aprobó el Plan de Actuación para Avanzar en la
Erradicación de la Violencia Contra las Mujeres, con servicio telefónico
gratuito todos los días las 24 horas, casas de acogida, casas de emergencia,
pisos tutelados, servicios de defensa legal y ayudas económicas[liii].
Esta es otra forma adoptada por el patriarcado para ejercer su poder puertas
adentro del hogar. Su persistencia y altos índices, señalan que los grandes
avances científico-tecnológicos y la consolidación democrática no
necesariamente producen cambios culturales profundos, que la violencia como modo
de resolución de problemas está aun legitimada en gran parte de la población,
y que dirigida contra mujeres y niños es una demostración de "hombría".
La estructura social andaluza,
jerárquica, discriminatoria y patriarcal, también impacta en la Salud
femenina, por diferencias biológicas y culturales entre los géneros. Según
los datos de la ENS de 1997, el 36,9% de las mujeres estima que su estado de
salud es regular, malo o muy malo, con interrupciones breves pero frecuentes de
la actividad laboral, debido a la fatiga por la sobrecarga de la doble jornada
de trabajo, originada en la no corresponsabilidad del trabajo reproductivo del
resto del grupo familiar. Las causas de muerte varían con la edad: en la
infancia, predominan los tumores, accidentes y las enfermedades del sistema
nervioso, en la adultez, los tumores y las circulatorias; en la tercera edad,
las enfermedades circulatorias, los tumores y las respiratorias, con tasas
menores que los varones. En Salud Reproductiva, el cáncer de mama es la
principal causa de muerte entre mujeres jóvenes[liv],
y se necesita mayor atención a: humanización del parto, planificación
familiar, síntomas de menopausia, mujeres con carga familiar no compartida y víctimas
de violencia[lv].
Temas como métodos anticonceptivos, anticoncepción de emergencia, enfermedades
de transmisión sexual y aborto, son el disparador para todos los proyectos del
área, y merecen un debate democrático, con total amplitud de criterio y como
parte de los Derechos Humanos de las Mujeres, para que las demás problemáticas
tengan un tratamiento adecuado.
Actualmente se está ampliando y
diversificando la participación femenina en la sociedad andaluza, lo que
implica mayor capacidad de influencia y extensión de la toma de decisiones: El
incremento del número de asociaciones de mujeres, más de 1300 en el año 2000,
en tanto colectivos específicos, y el creciente número de mujeres ocupando
cargos de responsabilidad en instituciones de gobierno y de representación política,
así lo demuestran. En la actual legislatura, existe un
49% de diputadas del PSOE, 34% del PP y 14% de IU. El PA no tiene ninguna
diputada. En el Senado, la participación femenina se incrementó hasta alcanzar
el 30%, porcentaje común a ambas Cámaras. Aunque en el PSOE el número de
diputadas alcanza casi la paridad, en los demás partidos ésta se encuentra aun
distante[lvi].
No obstante, que haya más mujeres en puestos de responsabilidad, no
necesariamente supone mejoras en las condiciones de vida. Lo central es cómo se
ejerce el poder: si las mujeres al acceder a espacios de poder, reproducen las
prácticas patriarcales contra las que han luchado, o si construyen espacios más
igualitarios. Merece destacarse la presencia de redes de mujeres en Internet,
como ADESCO y Mujeres en Red, formadas por numerosos colectivos que permiten una
mayor articulación del movimiento social de mujeres dentro y fuera de España.
Implican una nueva forma de participación social y política y un uso democrático
y solidario de las nuevas tecnologías. La incorporación creciente de estudios
de género en todos los niveles educativos tiende a articular teoría y práctica
en educación, trabajo y participación.
En este recorrido histórico
quedan evidenciados los cambios producidos en la situación socio-política de
las andaluzas desde 1831 hasta hoy. Actualmente no tienen vigencia la mayoría
de las formas de opresión y sometimiento femeninos y de la niñez que eran lo
cotidiano en tiempos de Mariana. No obstante, cuando Federico estrenó su obra
durante el régimen primorriverista, las condiciones de vida de las mujeres eran
verdaderamente difíciles, y el retroceso operado durante el franquismo fue mayúsculo.
Cabe suponer, que el lirismo que le imprimió a "su" Mariana, estuvo
estrechamente relacionado con los prejuicios sociales de la época en torno al
libre ejercicio de la sexualidad femenina, fundados en concepciones religiosas
conservadoras. Mariana fue una de las precursoras en la historia contemporánea
andaluza, y su figura merece rescatarse como parte de la Memoria Colectiva del
pueblo andaluz, y ejemplo para todas las generaciones de mujeres. Pero no
debemos institucionalizarla. Su figura debiera contribuir a los debates sobre el
patriarcado, las formas que adopta con el transcurso del tiempo, y las formas de
ejercicio del poder desde las mismas mujeres.
Hasta aquí hemos intentado
responder a los interrogantes metodológicos planteados en Historia y Teoría de
Género. A continuación, mostraremos la pertinencia de estos estudios en
Traducción Literaria, es decir, como contribuyen a dilucidar los recursos
adoptados por el autor en la elaboración de la obra, fundamentales para que el
traductor sepa qué está traduciendo, lo que se relaciona con el debate sobre
la "traductibilidad" de F.G. Lorca y el "impacto" que esta
obra produce en el traductor. Con este propósito, analizaremos los aspectos más
relevantes de esta primera pieza teatral de Federico, considerada “mediocre”
por él mismo y desde entonces, por muchos críticos literarios. Pero para el
traductor literario posee una gran riqueza desde su elaboración. Coincidamos o
no con el tratamiento de Federico, es preciso reconocer la indagación histórica
que realizó para poder presentarnos a “su” Mariana, la que vivió y murió
por amor a la libertad. En la obra existen numerosos simbolismos,
yuxtaposiciones, creación de climas y rasgos reales de la personalidad de los
protagonistas[lvii]
que el traductor literario sólo puede aprehender tras haber investigado en
Historia; la Teoría de Género aporta una comprensión cabal de la magnitud de
la opresión y el sometimiento femeninos de entonces, el modo como se reflejan
en la obra, y la verdadera dimensión humana de cada personaje. Estos aportes
permiten una descripción minuciosa de los problemas metodológicos a abordar, a
contextualizarlos dentro de la problemática traductorial que presenta F.G.L.; a
proponer otros abordajes en Traducción Literaria, y a reflexionar sobre el
impacto de este tipo de traducciones en el traductor.
La obra está dividida en un prólogo
y tres estampas. El prólogo contiene parte de los simbolismos presentes en toda
la obra y transmite vivamente el clima trágico que se profundiza en cada
estampa. La primera, gira en torno a la fuga de Pedro y la bandera que Mariana
había empezado a bordar, celosamente escondida en su casa. Su madre y su criada
demuestran gran preocupación por su actividad política, a la que se entrega
por amor a Pedro y por la que descuida a sus hijos. Lucía y Amparo la
encuentran muy triste, y Fernando, el admirador rechazado, es quien luego lleva
el pasaporte falso a Pedro, que se fugó disfrazado de fraile de la Cárcel de
Granada. La segunda, presenta a sus hijos jugando con la Clavela. Pedro, con el
pasaporte y un caballo, la visita y ambos esperan la llegada de los
conspiradores para saber si el levantamiento se produce. Momentos después se
fugan Pedro y los conspiradores al advertir que Pedrosa y sus hombres se
acercan, quien la visita con intención de interrogarla pero también la acosa
sexualmente. Ante su negativa a declarar, Pedrosa le impone prisión
domiciliaria. Mariana intenta escapar, sin éxito. La tercera se desarrolla en
el Convento de Sta. Ma. Egipciaca. Las religiosas la contienen emocionalmente, y
el jardinero, Alegrito, es el contacto entre los conspiradores y Mariana, y debe
transmitirle que no irán a salvarla, que Pedro partió ya a Inglaterra. Mariana
manifiesta enorme preocupación por sus hijos y poco a poco cae en un estado de
delirio, pero no cede ante las presiones cada vez más intensas de Pedrosa.
Fernando la visita y le pide que declare para salvarse, pero Mariana calla. Las
monjas y novicias se despiden muy acongojadas, cuando viene a buscarla el coche
para trasladarla a la Cárcel Baja porque va a ser ejecutada.
En total, los personajes son más
de 20: Mariana Pineda, Isabel la Clavela, Doña Angustias, Amparo, Lucía, sus
hijos, Sor Carmen, las novicias, las monjas, don Pedro de Sotomayor, Fernando,
Pedrosa, Alegrito, los conspiradores, la Mujer del Velón, las niñas[lviii].
Doña Angustias es su madre adoptiva, doña Úrsula de la Presa, condenada a 10
años de reclusión en el Beaterio de Sta. Ma. Egipciaca. Pedro es Fernando Álvarez
de Sotomayor, su primo y amante. En Fernando, Federico yuxtapone a Casimiro
Brodett y Carbonell, con quien Mariana estuvo por casarse, con José de
Salamanca, su admirador liberal rechazado, aunque pareciera predominar la
semblanza de este último[lix].
Pedrosa, el Juez que la condenó a muerte. Sus hijos, una niña y un niño: Aquí
yuxtapone a Úrsula Ma., la mayor, fallecida, con Luisa, la menor, hija de Peña
y Aguayo. Los 4 conspiradores representan a los compañeros liberales que
preparaban el alzamiento, a la espera de noticias de los otros grupos. Sor
Carmen, la Madre Superiora a cargo del Convento quien asentó en el Libro
correspondiente la entrada y salida de Mariana. Las novicias y las monjas, las
religiosas que le brindaron "emotivas jornadas de paz"[lx].
Alegrito, personaje ficcional, permite a Federico mostrar la operatoria de la
red de informantes de los conjurados, enfrentar a la esperanza de salvación que
abrigaba Mariana con la realidad de que nadie iría por ella, y el estado de
delirio que le atribuye en sus últimos días. Isabel la Clavela, es su criada:
Las dos criadas, María Román y Carmen Sánchez, fueron absueltas, y el criado
José Antonio Burel, condenado a 8 años de presidio en el Peñón de la Gomera,
quienes testimoniaron a su favor en el juicio, están yuxtapuestos. Amparo y Lucía,
hermanas de Fernando, hijas del Juez de la Chancillería, son el recurso
utilizado para asociarlas con la ley, posiblemente con don Andrés Oller, juez
liberal amigo de Mariana, quien como fiscal firmó su condena a muerte[lxi].
Las niñas, cantan el romance popular que la evoca. La Mujer del Velón, mujer
del pueblo, articula la acción en el prólogo.
Analizaré sólo los símbolos pertinentes para este trabajo.
Aquí se encuentra gran parte de la simbología presente en toda la obra de
Federico: Las intensas imágenes visuales, la presencia del mar, la luz de luna,
las guirnaldas de frutas, las niñas cantando el romance popular. El mar, salado
e imbebible, mal presagio para el amor en la literatura española, también
evoca la emboscada tendida a Torrijos en las playas cercanas a Málaga en
Diciembre de 1831, y la partida de Pedro a Inglaterra[lxii].
Federico comprime y yuxtapone los hechos históricos para teatralizarlos: La
fuga de Pedro, en la obra sucede poco antes del inicio del proceso, mientras en
la historia real, Fernando se fugó en 1828. La evocación a Torrijos le permite
contextualizar los hechos acaecidos en 1831: Su intento fallido en Enero, la
preparación del levantamiento liberal, el pronunciamiento de Manzanares en
Marzo, las persecuciones tras la muerte de Mariana, la emboscada en Diciembre[lxiii].
En el telón, la fachada de la casa de Mariana, con motivos marinos y guirnaldas
de frutas, representa la última vivienda que habitó, próxima a la vega de
Granada[lxiv].
Las frutas representan desde la dulzura de la naranja - su amor por Pedro y la
libertad y el bordado de la bandera por amor-, hasta la acidez del limón -la
muerte por ese mismo amor[lxv]-.
La luz de luna, se asocia a una atmósfera nocturna predominante en toda la
obra, y a una muerte violenta, infligida por un elemento cortante: el garrote
vil. El romance popular es como un paréntesis que abre la obra en el prólogo y
la cierra al final de la tercera estampa, confiriendo un grado de dramatismo
creciente y una proyección fatalista[lxvi].
Reproduzco la traducción de
Robert G. Harvard del parlamento que figura en las lín. 202 a 211, págs. 154 y
155, de la edición citada, donde se enfrenta al interrogatorio de Pedrosa.
1 No diré nada, como Ud. querría,
2 a pesar de tener un corazón
3 en el que ya no caben más
heridas.
4 Fuerte y sorda seré a vuestros
halagos.
5 Antes me daban miedo sus
pupilas.
6 Ahora le estoy mirando cara a
cara
(Se acerca.)
7 y puedo con sus ojos que
vigilan
8 el sitio donde guardo este
secreto
9 que por nada del mundo contaría.
10 ¡Soy valiente. Pedrosa, soy
valiente!
Mariana
(vigorously):
1
I´ll speak not a word to satisfy you.
2
My heart is so brimful of sorrow
3
It has no room for any other wounds.
4
Your fawning words will fall on deaf ears.
5
There was a time your eyes struck fear in me,
6
But now I face you, cool and unafraid,
(she
draws closer)
7
eyeball to eyeball, in the sure knowledge
8
that you can never see into my world
9
and read that secret I will never tell.
10
No, you won´t break me, Pedrosa. You can´t!
Aquí Mariana demuestra su total
lealtad a la causa de la libertad, no se deja convencer ni amedrentar. El término
"halagos" alude al acoso sexual ejercido por Pedrosa en la vida real,
claramente expuesto en la Estampa Segunda, pág. 130 lín. 478 a 500. Los versos
2 y 3 tienen doble significado: En la obra aluden a la partida de Pedro a
Inglaterra, quien en realidad, la abandona. En el pasado le prometió que moriría
junto a ella y ahora, encarcelada en el convento, próxima a ser condenada a
muerte, Pedro no la rescata, ni tampoco sus compañeros liberales a quienes
salva con su silencio. En el contexto histórico, se resignifica: los litigios
por las herencias paterna y la de su hijo, el matrimonio frustrado con Brodett,
los fallecimientos de su esposo, y de su segunda hija, y el abandono de Peña y
Aguayo tras el nacimiento de Luisa. Este parlamento consta de 10 versos: 2decasílabos
(2 y 9), 4 endecasílabos (3, 5, 7 y 10), 2 dodecasílabos (1 y 8), 1 de 13 sílabas
(4) y otro de 14 (6). En los versos 4 y 5 hay hipérbaton: La sintaxis normal es
"Seré fuerte y sorda a vuestros halagos" y "Antes sus pupilas me
daban miedo", lo que permitió a Federico producir la rima consonante entre
el 3 y 5 versos. En los restantes predomina la media rima[lxvii].
Entre los versos 5 y 9 hay sinestesia[lxviii]:
Mariana superó su miedo a Pedrosa, y puede mirarlo a los ojos sin quebrar su
silencio. La metáfora se plantea en los versos 7 y 8: En la obra, en su corazón;
en la realidad, su firme decisión de callar a costa de su propia vida.
Concurren una sensación visual, otra emocional (miedo que trocó en valor) y
otra auditiva (la elocuencia de su silencio). Hay rimas internas en los versos 4
(sorda/seré), 7 (ojos/vigilan), 8 (sitio/secreto) y 9 (nada/mundo). Hay 2
repeticiones: en el 6 verso, una frase figurativa familiar ("cara a
cara") y en el 10, una redditio[lxix],
repetición como paréntesis (¡Soy valiente. Pedrosa, soy valiente!). En su
traducción, Harvard mantiene la atmósfera dramática y la indignación de la
heroína con equivalentes dinámicos en la versificación, los recursos retóricos,
la estructura sintáctica y la selección lexical. La versión en inglés consta
de 10 versos decasílabos, 1 nonasílabo y 1 octosílabo. Hay una sola rima
consonante en los versos 4 y 5, los restantes son de rima libre. Predomina
la rima interna, en versos 1(speak/satisfy), 2(so/sorrow), 3(room/wounds),
5(time/eyes), 6(face/unafraid), 7(eyeball/eyeball). Hay
aliteración en el 4 verso (fawning/fall/deaf), que produce al invertir los términos,
"halagos", ubicado al final, lo traduce como "fawning words"
y lo ubica al principio, y "will fall on deaf ears", implica a
"Fuerte y Sorda". Repite el vocablo "never" en los versos 8
y 9. En el verso 1 altera la posición normal de la partícula "not"
entre los verbos auxiliar y principal, para ubicarla a continuación del verbo
principal, mantiene el registro literario y produce una selección lexical que
permite el decasílabo. En los versos 2 y 3, elide los conectores (though, that)
que se ubicarían al comienzo de cada uno, traslada "My heart" (por
"un corazón") al inicio, "now" (por "ya") detrás
del verbo principal, y recupera la estructura profunda ("is so brimful of
sorrow"). A "Puedo", en el verso 7, lo traduce como "cool
and unafraid", y también recupera la estructura profunda: "in the
sure knowledge". Mantiene la sinestesia y la redditio con 2 verbos modales,
pero no el hipérbaton.
Mariana es una de las pocas
mujeres que en su tiempo cuestionó la ilegitimidad de un poder absoluto y
corrupto, y defendió las libertades públicas y la igualdad entre los sexos, lo
que la transforma en un antecedente de las ideas libertarias que llegaron a España
a fines del siglo XIX. Hoy, cuando en Andalucía se trabaja para erradicar la
violencia doméstica y la discriminación laboral contra las mujeres, su figura
cobra gran relevancia: se atrevió a tener activismo político cuando en los
mismos círculos liberales y masones no se aceptaba la presencia femenina; con
la misma libertad que eligió tener al menos dos amantes, rechazó de plano los
avances de Pedrosa; cambió el tradicional e hipócrita concepto de honor
femenino basado en la pureza sexual, por el de la incorruptibilidad de los
principios éticos y la lealtad ideológica, enfrentó a la Violencia
Institucionalizada con la coherencia de sus actos. Fue una de las Precursoras
que luchó contra el Patriarcado.
El conocimiento de los procesos
histórico-políticos del pasado es imprescindible para construir todo proyecto
político serio y progresista, basado en la Libertad, la Memoria, los Derechos
Humanos y la Democracia. Aquí se revelan, como consecuencia del contexto político,
los límites de liberales y masones para articular estrategias que lograsen el
respaldo popular necesario para derrocar al absolutismo. Era el proyecto
revolucionario de una élite, que impulsó la revolución popular al sumar a
comerciantes, miembros del clero y hombres del pueblo que ingresaban al Ejército
para asegurarse la fuente laboral, desde donde tomaron contacto con los
militares que encabezaron las acciones. La revolución política, con las breves
experiencias de 1812/1814, moderada, y la de 1820/1823, más radical, construyó
un poder político muy endeble: los liberales no habían gobernado antes y las
pujas internas propias lo debilitaron demasiado; la oposición realista era muy
fuerte por su tradicional estructura de poder y era además, un proyecto político
construido dentro de un régimen absolutista. Así, en contradicción con la
causa de lucha, Libertad y Democracia, en la práctica era un proyecto
patriarcal y autoritario. El objetivo era político: acceder al poder para
producir cambios estructurales, pero no se planteaban cambios ideológicos en la
superestuctura social. La pauta es la condición de sometimiento y opresión que
sufrían todas las mujeres. El Patriarcado es la ideología común a las
expresiones políticas de todo signo, expresada en los ordenamientos jurídicos
y en la vida cotidiana de las personas, transmitida generacionalmente. La
experiencia más clara en el siglo XIX, es el caso Mariana de Pineda, y en el
siglo XX, la lucha de las Mujeres Libres dentro del Movimiento Anarquista -políticamente
el más radical- para ser reconocidas como pares tanto en la militancia política
como en lo laboral y la vida cotidiana. Desde hace 10 años, la situación
socio-política de las andaluzas pareciera haber mejorado. Sin embargo, en el
material relevado[lxx],
que incluye declaraciones públicas de Izquierda Unida y del Partido Andalucista
sobre las mujeres y las minorías sexuales, no se menciona ni una sola vez el término
"Patriarcado", ni se analiza la estructura y el ejercicio del poder
patriarcal en las instituciones, incluida la familia tradicional; la violencia
contra la Niñez recibe escaso tratamiento, y los debates por Métodos
Anticonceptivos, Anticoncepción de Emergencia, Enfermedades de Transmisión
Sexual, Aborto y Nueva Masculinidad están por completo ausentes, y
excepcionalmente se plantean los Derechos de las Mujeres como Derechos Humanos y
la Violencia contra ellas como un Delito. Si el debate sobre el Patriarcado
estuviese agotado porque el pueblo andaluz se hubiese concientizado, el problema
de la violencia doméstica estaría al menos, casi superado. Pareciera que para
incluir el tema de género en la agenda política gubernamental y de los
partidos, se hubiese negociado no abordar el debate sobre el Patriarcado, que
afecta a las bases mismas de la sociedad, sus instituciones y la construcción y
el ejercicio del poder. Despojar de este debate al tema de género, es reducir
toda la lucha feminista al logro de reivindicaciones por tratarse del 51% de la
población, sin superar la condición de víctimas, haciendo que la opresión y
el sometimiento femeninos sean más sutiles, invisibilizarlos nuevamente. Los
Derechos de las Mujeres constituyen un área específica de los DDHH.
Legitimarlos es dar estatuto de Persona Humana a las Mujeres, y que delitos como
la Violación puedan recibir un tratamiento más severo del que actualmente
reciben.
Los recursos que utilizó Federico para elaborar la obra demuestran que
no es posible traducirla sin antes investigar los hechos históricos, la situación
socio-política de las granadinas en el siglo XIX, su vida y las características
de su producción. En cada obra manifestó su sensibilidad más profunda y los
conflictos sociales de su tiempo. La libertad, el amor, el sufrimiento, la pasión
y la muerte son sus temas centrales, relacionados a su sensibilidad y a la
idiosincrasia del pueblo andaluz, y son la esencia de la simbología utilizada.
"Su" Mariana es casi virginal: Para conciliar la profunda religiosidad
de la Mariana "real" con su agitada vida sentimental, su maternidad,
la profunda religiosidad del pueblo andaluz, el contexto histórico en el que se
estrenó la obra, y su propia afectividad, altera la historia real y perfecciona
la leyenda. Yuxtapone a los personajes con este propósito. La traducción es un
gran desafío por las problemáticas que presenta: la métrica y la rima de los
versos, las intensas imágenes visuales, la complejidad de los recursos retóricos,
los distintos niveles de significado, las alusiones históricas, los aspectos
culturales -un drama tan andaluz-, la sensibilidad lorquiana -que la traducción
logre hacer hablar a Federico en inglés y el traductor desaparezca-. Harvard
mantiene casi todos los recursos retóricos y una métrica lo más aproximada
posible a la original, sustituye las rimas asonantes o consonantes por rimas
internas y aliteración. Traduce ideas rescatando las estructuras profundas, y
elide vocablos y repite otros para mantener el énfasis original. Federico
expresó claramente su compromiso ideológico en sus conferencias y en los
manifiestos políticos que firmó. "Mariana Pineda" es la historia de
la lucha por la libertad y contra la injusticia y la corrupción del poder político,
temas tan dolorosamente actuales en la sociedad argentina, que durante el siglo
XIX tuvo mujeres política e ideológicamente tan comprometidas como Mariana de
Pineda: Mariquita Sánchez de Thompson, Macacha Güemes y Aurelia Vélez, entre
otras, quienes también desarrollaron tareas de gran responsabilidad y
desafiaron abiertamente los mandatos sociales impuestos. En próximos trabajos,
abordaremos en profundidad a estas
figuras.
Emailto: eldamunch@sinectis.com.ar
[i]
RODRIGO, ANTONINA, Mariana
de Pineda. Heroína de la Libertad, Barcelona, Plaza y Janés, 1979, págs.
26 a 29. En el siglo XX, la única obra que existe sobre Mariana Pineda es
la de esta autora, quien en cada una de sus cuatro ediciones profundiza su
investigación y aporta un creciente caudal de datos basados en documentos
de archivo.
[ii]
RODRIGO, A., Loc. cit., pág.
162.
[iii]
RODRIGO, A., Loc. cit., págs.
30 a 37.
[iv]
RODRIGO, A., Loc. cit., págs. 38
a 48.
[v]
RODRIGO, A., Loc. cit., págs.
64 a 70.
[vi]
RODRIGO, A., Mariana
de Pineda. Heroína de la Libertad, Madrid, Compañía Literaria 1997, Págs.
65 a 70. En esta edición, la autora echa luz sobre cada uno de los enigmas
que persistían desde la primera edición. Incluye un excelente estudio
sobre Federico García Lorca, aporta nuevos elementos al Apéndice
Documental y un registro fotográfico muy elocuente.
[vii]
RODRIGO, A., Loc. cit., págs. 75 a 80.
[viii]
RODRIGO, A., Loc. cit., ídem.
[ix]RODRIGO,
A., Loc. cit., págs. 81 a 92.
[x]
RODRIGO, A., Loc. cit. págs. 108.
[xi]
RODRIGO, A., Loc. cit. págs. 120 a 127.
[xii]
RODRIGO, A., Loc. cit. págs.
124 a 130.
[xiii]
RODRIGO, A., Loc. cit. págs.
111 a 113.
[xiv]RODRIGO,
A., Loc. cit., págs. 115 a 119.
[xv]
RODRIGO, A., Loc. cit., págs.
147 a 154.
[xvi]
RODRIGO, A., Loc. cit., págs.
155 a 162.
[xvii]
RODRIGO, A., Loc. cit. págs.
163 a 176.
[xviii]
RODRIGO, A., Loc. cit., págs. 31 a 36.
[xix]
RODRIGO, A., Loc. cit. Ídem.
[xx]
RODRIGO, A., Loc. cit., Ídem,
pág. 245. En la Confesión del Contrayente, Manuel de Peralta y Valte, se
expresa: “...pues no ha hecho voto de guardar castidad, religión ni dado
palabra de casamiento a otra persona que a doña Mariana Rafaela Pineda, de
estado soltera, de esta misma vecindad, y a quien sin embargo del defecto
con que se halla, de no ser hija legítima de matrimonio, se la quiere
cumplir y casarse con la susodicha..” (el subrayado es nuestro).
[xxi]
A.A.V.V., Diccionario
de la Lengua Española. RAE, vigésima primera edición (Tomo II)
Madrid, Editorial Espasa Calpe, 1992, págs. 1340 y 1341.
[xxii]
RODRIGO, A., Loc. cit., pág.
45.
[xxiii]
RODRIGO, A., Loc. cit. Ídem.
La autora señala que existe discordia entre lo afirmado por este autor y
los hechos reales, puesto que los bienes adjudicados por la Justicia a
Mariana de Pineda, eran los que formaban parte del vínculo fundado por doña
Guiomar Maldonado, en Loja, mientras que los bienes libres otorgados por su
padre, mediante escritura en 1805, quedaron en poder de Dª Tomasa Guiral,
su tía.
[xxiv]
A.A.V.V., Diccionario
de la Lengua Española. Op. Cit. Entendemos que en el litigio haya
estado en juego la condición de Mariana de ser segunda “hija natural”,
sobreviviente, y las interpretaciones respecto de qué tipo de Mayorazgo
correspondía en este caso, y si en el vínculo fundado por Dª Guiomar
Maldonado existía especificación expresa de la línea de sucesión, o si
se trataba de un Mayorazgo irregular.
[xxv]
RODRIGO, A., Op. Cit. 27 y38.
[xxvi]
En el libro de RODRIGO, A., si bien no hace un análisis de género sino una
exhaustivo estudio biográfico sobre los hechos históricos que rodearon la
vida, trayectoria política y el proceso a Mariana de Pineda, se desprende
claramente esta condiciones de vida de las mujeres. Por su parte, las
mujeres nobles, tal el caso de Mariana, sólo podían ser amas de casa,
madres y esposas abnegadas, y amables anfitrionas de tertulias.
[xxvii]
MUNCH, ELDA, Caso Mariana de Pineda: Género,
Política y Arte, MIMEO, págs.134 y135
[xxviii]
MINGORANCE de MAURO, ESTER N., ¿Carmen,
sólo una mujer de leyenda?Conferencia, MIMEO, Ciclo: Viernes
Culturales, Agrupación Andaluza de Rosario, Junio 15 de 2001.
[xxix]RODRIGO,
A., Mariana de Pineda. Heroína de la
Libertad, Madrid, Compañía Literaria 1997, págs. 233 a 290.
[xxx]
VIDAL GALACHE, B. y F., “Las
Leonas del Hospicio”, págs.
50 a 56, en: Revista “La Aventura de
la Historia”. Año 2, Nº 19, Mayo 2000. Activistas políticas,
mendigas, adúlteras, ladronas, prostitutas, infanticidas, mujeres que se
rebelaban contra la autoridad de sus padres, hermanos, maridos, o que eran
sospechadas de siquiera mirar a otro hombre que no fuera su novio o marido,
por lo general impuesto por los padres.
[xxxi]
RODRIGO, A. Op. Cit., págs. 121 a 127.
[xxxii]
Telefilme en 5 Capítulos: Proceso a
Mariana Pineda, RTVE, dirigida por Rafael Moreno Alba, protagonizada por
Pepa Flores.
[xxxiii]
RODRIGO, A., Mariana de Pineda. Heroína
de la Libertad, Madrid, Compañía Literaria 1997, págs. 13 a 23.
[xxxiv]
RODRIGO, A., Loc. cit. Ídem.
[xxxv]
RODRIGO, A. Op. Cit. Págs. 158 y 159.
[xxxvi]MILLER,
ALICE, Por tu Propio Bien, segunda
edición, Trad. de Juan del Solar, Barcelona, Tusquets, 1992, 276 págs.
[xxxvii]
RODRIGO, A., págs. Mariana
de Pineda. Heroína de la Libertad, Madrid, Compañía Literaria, 1997,
177 a 182.
[xxxviii]
RODRIGO, A., Loc. cit., ídem.
[xxxix]
RODRIGO, A. Loc. cit., íbidem.
[xl]
RODRIGO, A. Loc. cit., íbidem.
[xli]
RODRIGO, A. Op. Cit, pág. 211.
[xlii] Mc LOUGHLIN, CONOR, Free Women of
Spain, http:// flag.blackened.net/revolt/ws/spain48.htm
[xliii] Mc LOUGHLIN, CONOR, Op. Cit.
Ídem.
[xliv]
SALINAS, LUIS, Visiones/Revisiones: "Sonríe,
el Generalísimo Franco te ama". En: Suplemento Zona, Diario Clarín,
domingo 29 de Julio de 2001, págs. 6 y 7.
[xlv]
SALINAS, LUIS. Op. Cit. Ídem.
[xlvi]
AAVV, Andalucía una Sociedad Incluyente, Foro “Andalucía en el
Nuevo Siglo”.
mhtml:file://refincluye-Andal.una Soc. Incluyente.mht
[xlvii]
AAVV, Plan Económico Andalucía Horizonte 2000, http://www.ceh.junta_andalucia.es/web/planif_presup/planes/peah2000/index_peah2000.htm
[xlviii]
AAVV, Informe 8 de Marzo, Instituto Andaluz de la Mujer, Junta de
Andalucía, Sevilla,2001.
[xlix]
AAVV, Plan
Económico Andalucía Horizonte 2000, Loc. cit.
[l]
AAVV, Andalucía una Sociedad Incluyente, Loc. cit.
[li]
AAVV, Andalucía una Sociedad Incluyente, Loc. cit.
[lii]
AAVV, Andalucía una Sociedad Incluyente, Loc. cit.
[liii]
AAVV, Informe 8 de Marzo, Loc. cit.
[liv]
AAVV, Informe 8 de Marzo, Loc. cit.
[lv]
AAVV, Plan Económico Andalucía Horizonte 2000, Loc. cit.
[lvi]
AAVV Informe 8 de Marzo, Loc.
cit.
[lvii]
GARCIA LORCA, FEDERICO, Mariana Pineda, Traducción al Inglés, Introducción y
Comentarios de Robert G. Harvard, Pages 10 to 23, Hispanics Classics, Aris & Phillips, Warminster, 3rd.
Impression, 1993, 195 pages.
[lviii]
GARCIA LORCA, F., Mariana Pineda,
Loc. cit., Page 25.
[lix]
GARCIA LORCA, F., Mariana Pineda,
Trad. al Ing., Op. Cit., Pages 52 & 53.
[lx]
RODRIGO, A., Mariana de Pineda. Heroína
de la Libertad, Madrid, Compañía Literaria, 1997, págs. 120 a 127.
[lxi]
GARCIA LORCA, F., Mariana Pineda,
Trad. al Ing., Op. Cit. pages 33 & 34.
[lxii]
GARCIA LORCA, F., Mariana Pineda Trad. al Ing., Op. Cit. pages 27 to 29.
[lxiii]
RODRIGO, A., Mariana de Pineda. Heroína
de la Libertad, págs. 13 a 23 - 1997.
[lxiv]
RODRIGO, A., Mariana de Pineda. Heroína
de la Libertad., Loc. cit., pág.
93, 1997.
[lxv]
GARCIA LORCA, F., Mariana Pineda,
Trad. al Ing., Op. Cit. pages 27 to 29.
[lxvi]
GARCIA LORCA, F., Mariana Pineda,
Trad. al Ing., Op. Cit.
page 175.
[lxvii] MORNER, K. y RAUSCH, R., NTC´s
Dictionary of Literary Terms, NTC
Publishing Group, USA,
1991, 239 pages: "An approximate RHYME, devised by substituting
ASONANCE or CONSONANCE for TRUE RHYME; also called near
rhyme and sometimes half rhyme.
Emily Dickinson and Wilfred Owen both made extensive use of slant rhyme. ...
"(siguen
ejemplos), page 204.
[lxviii]
KOVACCI, O. y SALVADOR, N., Antología
de Textos Literarios para el Ciclo Básico, novena edición, Bs. As,
Huemul, 1973, 255 págs: Sinestesia: "Se aplica a las metáforas en que
se identifican sensaciones de
procedencia diversa (auditivas, olfativas, gustativas, táctiles, visuales):
"La luna nueva/es una vocecita
desde el cielo" (Jorge Luis Borges); "El verso azul y la canción profana" (Rubén Darío)".
[lxix]
LAUSBERG, HEINRICH, Elementos de Retórica
Literaria, versión española de Mariano Marín Casero, Biblioteca Románica
Hispánica, Madrid, Gredos, 1993, págs.
129 y 130: " .... a´) Repetición como paréntesis: redditio
(...) 261. El ciclo (redditio,
inclusio; ...) consiste en el enmarcamiento (...) de un grupo de
palabras por el mismo miembro oracional (palabra o grupo de palabras). El
tipo de la figura es, pues, /x...x/. (...)
70 Ponencias presentadas en el Foro "Andalucía en el Nuevo Siglo", en la Comisión "Andalucía una sociedad incluyente", que enumeramos a continuación: Galindo Sánchez, Josefina, Mujer, trabajo y responsabilidades familiares; Gómez Romero, María Luisa, Historia de dos silencios: mujer y violencia y enfermos mentales; Sepúlveda García de la Torre, Ma. de los Ángeles, Mujer y Violencia y Consideraciones Finales; Palacios , Jesús, Por un Plan Integral para la Infancia y la Familia en Andalucía y Propuesta: Fortalecer a la familia, proteger a la infancia,en: http://www.junta-andalucia.es/nuevosiglo/index2.htm
1) AAVV, Diccionario
de la Lengua Española, RAE, Vigésima Primera Edición, Tomo II,
Madrid, Editorial Espasa Calpe, 1992.
2) GARCIA LORCA, FEDERICO, Mariana Pineda,
traducción al inglés, introducción y comentarios de Robert G.
Harvard, Warminster, Hispanics Classics, Aris & Phillips, 3rd.
Impression, 1993, 195 pages.
3) KOVACCI, O. y SALVADOR, N.,
Antología de Textos Literarios
para el Ciclo Básico, novena edición, Bs. As.,
Ed. Huemul, 1973, 255 págs.
4) LAUSBERG, HEINRICH, Elementos de Retórica
Literaria, versión española de Mariano Marín Casero, Madrid,
Editorial Gredos, Biblioteca Románica Hispánica, 1993, 276 págs.
5) MILLER, ALICE, Por tu Propio Bien, segunda edición, trad. de Juan del Solar.
Barcelona, Tusquets Editores, 1992, 276 págs.
6)
MORNER, K. y RAUSCH, R., NTC´s
Dictionary of Literary Terms, USA,
NTC Publishing Group, 1991, 239 pages.
7) RODRIGO, ANTONINA, Mariana de Pineda. Heroína de la Libertad, Barcelona, Plaza
y Janés, 1979. Primera Edición. 314 págs
8) -- Mariana
de Pineda. Heroína de la Libertad, Madrid, Compañía Literaria, 1997.
9) Vidal Galache, B. y F., "Las Leonas del
Hospicio", págs.
50 a 56, en: revista “La Aventura de la Historia”, año 2, Nº 19, mayo
2000.
10)
SALINAS, LUIS, Visiones/Revisiones: "Sonríe,
el Generalísimo Franco te ama", en: Suplemento Zona, Diario Clarín,
domingo 29 de julio de 2001, págs. 6 y 7.
11)
AAVV, Andalucía una Sociedad
Incluyente. Foro “Andalucía en el Nuevos Siglo”.
mhtml:file://refincluye-Andal.una Soc. Incluyente.mht
12)
AAVV, Informe 8 de Marzo,Instituto
Andaluz de la Mujer, Junta de Andalucía, Sevilla, 2001.
13)
AAVV, Plan Económico Andalucía Horizonte 2000.
http://www.ceh.junta_andalucia.es/web/planif_presup/planes/peah2000/index_peah2000.htm
14) Mc LOUGHLIN, CONOR, Free Women of Spain, htpp://flag.blackened.net/revolt/ws/spain48.htm
15)
AAVV, Situación Legal y Social de la
Homosexualidad. http://www.izquierda-unida.es/home.html
16)
AAVV, Transexualidad, Programa
Electoral IU-Libertad Expresión Sexual. http:
//www.izquierda-unida.es/home.html
17) BERGAZ, MARISA, Por una Verdadera Política de Igualdad de las Mujeres. Izquierda
Unida. http: //www.izquierda-unida.es/home.htm
18) BRITO, FRENK,
Gais y Lesbianas se manifiestan
el día 23 en Sevilla para reivindicar sus derechos, http:
//www.via-publica.org/junio/paginas/gais.htm
19) GRAZZIA, JUAN, Parejas, matrimonios y hechos, http:
//www.izquierda-unida.es/home.html
20) RUIZ, LOLA, El
Derecho a una Maternidad Libre y Deseada. http:
//www.via-publica.org/paginas/maternidad.htm
21) RUIZ, L., IU
hará pública una lista de las farmacias que se nieguen a vender la píldora
postcoital y pedirá su boicot.
http://www.via-publica.org/paginas/farmacias.htm
22) URUÑUELA, ANA, Día Internacional Contra la Violencia Hacia las Mujeres.
http://www.p-andalucista.org/p-andalucista/documen/ndiaint.htm
23) URUÑUELA, A., El Partido Andalucista Califica de "Retrógrada y Machista" la
Propuesta de los Empresarios para que las Mujeres Costeen sus Bajas por
Maternidad.
http://www.p-andalucista.org/p-andalucista/notanda/nmachis.htm
24)
URUÑUELA, A., Orgullo Gay.
http://www.p-andalucista.org/p-andalucista/documen/docorgullo.htm
25) URUÑUELA, A., Siglo XXI. El Siglo de la Mujer Andaluza, 8 de Marzo de 2001.
http: //www.p-andalucista.org/p-andalucista/documen/nsiglomu.htm
26) URUÑUELA, A., El Partido Andalucista insta a la Junta a Presentar una Ley de Parejas
de Hecho.
27) URUÑUELA, A., El Partido Andalucista Denuncia "El Machismo y la Actitud
Conservadora" de una Resolución del TSJA al Denegar el Recurso de una
Asistenta a Domicilio.
http://www.p-andalucista.org/p-andalucista/notanda/nurutsj.htm
28)
URUÑUELA, A., El Partido Andalucista
Denuncia la Actitud del SAS de No Reconocer el Derecho a la Excedencia de
una Trabajadora. http://www.p-andalucista.org/p-andalucista/notanda/260601.htm
29)
ADESCO. Asociación para la Cooperación y el Desarrollo de la Mujer. La
UE Quiere que la Ablación se Contemple como Delito.
http://www.vocesdemujer.org/temas/derechos/ablacion.html
30) ADESCO. ¡A
Parar la Discriminación! Vocesdemujer@mujerweb.com
31) ADESCO. Derechos
Humanos e Infórmate sobre Tu Salud. Vocesdemujer@mujerweb.com
32) TELEFILME en 5 Capítulos:
“Proceso a Mariana Pineda”
RTVE. Dirigida por Rafael Moreno Alba. Protagonizada por Pepa Flores.
33) MINGORANCE de MAURO, ESTER N.,
Carmen, ¿sólo una mujer de
leyenda?, Conferencia. Ciclo: Viernes Culturales. Agrupación Andaluza
de Rosario. MIMEO. En prensa. Junio 15 de 2001
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