El habla andaluza en radio, tv y cine.

Frente a la tozuda negativa de las radios y las tv que operan en Andalucía y que no son demasiado "nuestras" Jose Luis Carrascosa Pulido considera esperanzador el impulso del andaluz en el cine.

Tomado de El Adarve

SIMPOSIO: 1

HABLA ANDALUZA, MEDIOS DE

COMUNICACIÓN SOCIAL Y AULA

GRANADA, 10-12 DE FEBRERO

PALACIO DE CONGRESOS

PONENCIA: EL HABLA EN LOS INFORMATIVOS ANDALUCES

DE RADIO Y TELEVISION Y EN EL CINE. SEVILLA

JOSE LUIS CARRASCOSA PULIDO

Es un día cualquiera de diciembre de 1999. Un viajero interesado en el habla y la cultura andaluzas acaba de llegar a Sevilla y se hospeda en un distrito céntrico, junto a la muralla romana de la Macarena. Va a dedicarse durante varias jornadas a estudiar cómo se ofrece en esa ciudad, capital de Andalucía, la información de interés local o general andaluz en los medios de comunicación social. Sabe desde hace años, por maestros como don Manuel Alvar y don Miguel Ropero, que este pueblo, a diferencia de tantos otros, dispone de un tesoro lingüístico que le permite, simultáneamente, levantar enseña de identidad y conectarse al mundo a través de un universo formidable de 500 millones de personas.

De este tesoro, sin embargo, parece que se hace un lamentable uso en los medios, al estar relegada su presencia a los programas de humor y populacheros, según advirtió don Jerónimo de las Heras en un congreso celebrado en 1998 en Ecija, en una denuncia que se repite, con creciente insistencia en las secciones de "Cartas al Director" de los periódicos.

También conoce que el 28 de febrero de 1987 unos 300 periodistas firmaron un manifiesto, publicado como publicidad en casi todos los diarios andaluces, en contra de la discriminación sufrida por algunos compañeros en la radio y la televisión por hablar en andaluz. Tiene noticia, igualmente, de que en el Congreso del Habla Andaluza celebrado en Sevilla en febrero de 1997 se precisó que el 68% de los profesionales de la televisión autonómica no se expresan en andaluz ante los micrófonos, a diferencia del 77% de las restantes personas que aparecen en la pantalla

Con la ayuda de los periódicos y de sucesivas indagaciones, de dificultad a veces pintoresca, el viajero consigue establecer el listado de las emisoras de radio y de televisión que incluyen cada día espacios dedicados a la actualidad en Sevilla o Andalucía, todos ellos en horarios entre las 12 y las 4 de la tarde, el período en que, según las estadísticas, la población absorbe mayormente las noticias cotidianas.

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Igualmente, consulta la cartelera cinematográfica, por entender que el cine es, hoy en día, un medio de comunicación más pues abundan las películas que informan, cuasi periodísticamente, de la realidad social circundante y la asistencia a las salas, sobre todo de los jóvenes, va en aumento, en tanto que se advierte un estancamiento o, incluso, un declive en la lectura de la prensa. El estudio del fenómeno es relevante, así mismo, porque ha emergido un cine andaluz o vinculado con Andalucía , donde el contenido lingüístico se muestra como elemento capital de autenticidad.

Apunta que siete emisoras de televisión (Canal Sur, Canal 2 Andalucía, TVE 1, Onda Giralda, Canal 47, Antena 3 y Tele 5) y cuatro de radio (Canal Sur, RNE, COPE, SER y Onda Cero) incluyen espacios de ese tipo, aunque de mucha menor extensión y relieve que los informativos dedicados a España y al mundo. A éstos se reserva un mayor número de profesionales, las horas en punto o las medias para el comienzo y las de mayor audiencia potencial, como las 3 de la tarde.

También se informa de que Canal Sur TV, Canal Sur Radio y Canal 2 Andalucía son de carácter público al pertenecer a la Radio y Televisión de Andalucía (RTVA), organismo creado por ley del Parlamento Andaluz en el marco del Estatuto andaluz de Autonomía, derivado de la Constitución española. Igualmente son públicas TVE 1 y RNE, emisoras del ente Radio Televisión Española, dependiente de las Cortes Generales españolas y de la misma constitución. Las demás emisoras (Onda Giralda, Canal 47, Antena 3, Tele 5, COPE, SER y Onda Cero) son de propiedad privada aunque sujetas, lógicamente, a los principios estatutarios y constitucionales.

Considera, nuestro ciudadano observador, que el factor lengua en la política de los medios de comunicación audiovisuales -exigencia de calidad técnica aparte- viene determinado por dos coordenadas: el habla o hablas utilizadas -con la proporción de cada una de ellas- y la jerarquía establecida ante el oyente de quienes dan voz a los espacios.

Entiende que la voluntad lingüística de una empresa de comunicación se manifiesta, antes que nada, en el habla utilizada en la presentación de los programas cotidianos de mayor prestigio, que son, todavía, los informativos. Esta voluntad referencial cristaliza, de manera clave, en la voz del presentador o coordinador de los capítulos de cada espacio. Le sigue en esa jerarquía significante la de los otros profesionales del medio -corresponsales, reporteros, narradores o comentaristas- y, por último, la de los protagonistas de las informaciones, los entrevistados y los oyentes que participan.

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Decidió adoptar estas premisas tras apreciar que en las restantes comunidades autónomas de España existe un sello lingüístico o dialectal propio en las emisoras, sobre todo en las públicas, que permite saber dónde te encuentras con sólo conectar los medios. Así, comprobó que el Canal 9 valenciano suena claramente distinto de la TV3 catalana aunque el idioma básico sea el mismo. Igual sucede al comparar la autonómica de Canarias y TVE. Incluso registró diferencias entre las emisoras de Castilla y las de Aragón, por la persistencia en las primeras del uso del leísmo y el laísmo, quizás como inconsciente alarde de originalidad. Hasta escuchó a algunos locutores de los canales radicados en Madrid pronunciar "por hoy hemos terminao", o "se ha levantao viento en el Cantábrico", en un aparente interés por marcar ellos también la diferencia aunque sea introduciendo andalucismos, como la supresión de la letra d intervocálica...en un contexto castellano norteño.

Pues bien, tras sucesivos barridos del dial radiofónico y tecleteos del mando a distancia, el viajero observador de las formas lingüísticas registró boquiabierto en su apartamento, junto a la muralla de la Macarena, que ninguno de los presentadores o coordinadores de los espacios informativos específicos para Sevilla o Andalucía se expresaba en andaluz y que de los demás profesionales de los medios con voz en antena -presentadores acompañantes, comentaristas, narradores, etc.- sólo algún corresponsal lo hacía. Y todo ello cuando la práctica totalidad de las personas que intervenían, ajenas a las emisoras -protagonistas de las noticias y oyentes o espectadores- sí que empleaban, espontáneamente, alguna de las variantes del modo de lengua que distingue a nuestro pueblo.

Por lo tanto, este ciudadano constató que todas las empresas de comunicación que operan en Sevilla, públicas o privadas, autonómicas o estatales, favorables a los partidos que gobiernan o a otros cualesquiera - coinciden en no presentar en andaluz los espacios informativos específicos para Sevilla o Andalucía, al menos en el período clave de entre las 12 y las 4 de la tarde. Dedujo, inevitablemente, que la voluntad lingüística de estas empresas no es andaluza, en contraste con la de la práctica totalidad de sus propios receptores, algo detectable, sin más, en cualquier bar de cualquier ciudad andaluza a esas mismas horas.

Igualmente subrayó que estos medios de comunicación no tienen en cuenta -o, directamente desprecian- lo establecido en el Estatuto Andaluz de Autonomía y en la Constitución Española en pro de los valores culturales de Andalucía y del respeto a la diversidad lingüística y dialectal en España.

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Constató que los presentadores de espacios informativos específicos para andaluces se expresan o tratan de expresarse en un castellano lo más norteño posible, sea por admirable fidelidad a a su lugar de nacimiento -por ejemplo, Palencia- o por ocultar su crianza en localidades mucho menos gratas a los sentidos, por lo visto, como Ronda, Carmona, Guadix o Baeza.

Se fijó en el detalle de que a estos últimos, los avergonzados y algún cínico, les traicionaba de vez en cuando la genética y les surgía una inesperada aspiración final, un seseo impertinente o, incluso, un yeísmo desolador. Notó que, rápidamente, trataban de disimularlo y en todas las palabras de la frase siguiente alargaban con desespero las eses finales. Alguno, como si fuera temeroso de castigos divinos, hasta componía yeísmos al revés, transformando al hermano mayor de la Macarena en hermano "maior", lo que desazonaría, sin duda, a los pobres palentinos que no tienen culpa de nada.

Especialmente llamativa le pareció a nuestro hombre la política de la RTVA, autollamada incomprensiblemente "la nuestra", donde, al parecer, cada uno habla "como le da la gana" según escribió con satisfacción y aplauso un comentarista de la prensa escrita. Tan sutil entendimiento de lo que implica la libertad en las sociedades democráticas merecería, sin duda, una dolorosa reflexión aparte.

En contraste con la radio y la televisión, nuestro hombre contabilizó en la cartelera cinematográfica y en los establecimientos de vídeo una minoritaria presencia de cintas andaluzas, relacionadas con Andalucía o con personajes andaluces -en 10 salas de un total de 90-, pero muy alentadora dado que están teniendo un gran éxito de público y en todas ellas los personajes andaluces de relieve (figuras comparables a los presentadores de los telediarios) son representados por actores que se expresan en andaluz.

Es el caso de "Yerma", de Pilar Távora;de "Solas", de Benito Zambrano, y de "Nadie conoce a nadie", de Mateo Gil, que tuvieron precedentes hace unos años en "La Lola se va a los Puertos", de Josefina Molina; "Maravillas", de Manuel Gutiérrez Aragón, y en varias de Pedro Almodóvar. En "Sobreviviré", de Alfonso Albacete y David Menkes, el habla andaluza adquiere gran protagonismo a través de una excelente banda sonora de raíz flamenca.

Le resultaron de especial interés los casos de "Yerma", donde la actriz protagonista, la madrileña Aitana Sánchez Gijón, logra expresarse en un estupendo andaluz -en una de las variantes orientales, la adecuada a García Lorca- y el de "Nadie conoce a nadie", donde ocurre otro tanto con el catalán Jordi Molla. Luego supo que Aitana Sánchez Gijón había sido premiada, por este motivo, por la sociedad Almenara.

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El ciudadano concluyó en sus apuntes que la comunidad autónoma andaluza es la única donde la radio y la televisión se dirige a la gente, en todos los asuntos considerados trascendentes, en un habla no utilizada por la gran mayoría; donde se le dice al pueblo de mil maneras que su modo propio lingüístico -con el que se desenvuelve estupendamente entre cientos de millones de personas desde Despeñaperros hasta California y el cabo de Hornos- es motivo de vergüenza y donde, más sorprendente aún, parece que a casi toda la clase dirigente -universitaria, política o económica- tal desatino comunicativo y tal agresión a la dignidad popular le importa un bledo.

Como contrapunto, observó que en el panorama audiovisual emerge un cine andaluz donde el habla de la tierra, en cualquiera de sus variantes, es tratada con respeto y coherencia, incluso en producciones de capital foráneo. El cine, pues, se encuentra mucho más cerca del pueblo, lingüísticamente, que los otros medios de comunicación audiovisual. Este hecho se refleja a la perfección en la película "Nadie conoce a nadie", del canario Mateo Gil, donde todos los personajes presentados como andaluces -desde uno de los protagonistas hasta el comisario jefe de policía- se expresan en andaluz, dado que la historia se desarrolla en la Semana Santa de Sevilla. ¿Todos? No exactamente: el personaje de la reportera de Canal Sur que da cuenta de la salida de las procesiones habla -impunemente- en castellano norteño, como hacen siempre con saña, esos locutores, en las emisiones reales.

Si este observador social impenitente es como yo, que amo a Andalucía y a la forma de hablar -variada y única- de su gente, considerará de la máxima urgencia reclamar que el andaluz -con indiferencia de uno u otro acento comarcal- ocupe el lugar de honor en los medios de comunicación, lugar que hoy ostentan los presentadores de los telediarios, y disponga de espacios fijos dedicados a su difusión y enseñanza.

También considerará indispensable establecer de forma consensuada una norma culta de la que ya da pistas, con suavísimas aproximaciones nuestro pueblo. ¿Dónde está ese andaluz culto? Don Antonio Rodríguez Almodóvar responde con gran acierto: "En el habla cotidiana de los andaluces que han pasado por la escuela o que, voluntaria e intuitivamente, se alejan por igual de la excesiva economía fonética, del vulgarismo (gracioso o no) y de la imitación castellanista".

Resultan imperiosas, desde luego, la creación de cátedras de lingüística andaluza -tal como sugiere don Pedro Carbonero- y una ley específica, en el Parlamento autonómico, de promoción de esa modalidad en todos los órdenes de la vida pública .

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Mientras tanto, si este ciudadano es como yo, no va a renunciar a seguir la actualidad informativa en andaluz...aunque sea por la televisión canaria vía satélite o por Internet. Y, desde luego, le declararía desde hoy la guerra, en su habla jaenera, a inútiles palabras colonizantes, como "pendientes", "hucha", "castañuelas" y "faralaes", para hacerle justicia a los zarcillos, las alcancías, los palillos y los volantes -cuyo sonido sabe a gloria- aunque sólo fuese por respetar lo aprendido de nuestras madres, las máximas reproductoras -no lo olvidemos- del habla andaluza.

FUENTES:

-Rodríguez Almodóvar, Antonio: Habla andaluza: Del tópico a la dignidad/Hablemos en serio/Norma, El País-Andalucía, 28-2-1998, 10-4-1998, 19-11-1999.

-Cano, Gabriel:Los límites de Andalucía. Gabriel Cano, Revista Unica de Andalucía, Invierno de 1999.

-Iñiguez, Francisca: ¿Cómo es tratado el andaluz en la legislación educativa?, Revista El Siglo que viene, febrero de 1998, Ayuntamiento de Sevilla.

-De las Heras, Jerónimo: Hecho diferencial lingüístico andaluz en la enseñanza, Congreso sobre el Habla, Ecija, 1998.

-Belausteguigoitia, Santiago: Pedro Carbonero: Deseo que haya cátedras de lingüística andaluza, El País-Andalucía, 7-12-1999.

-Almansa, Soraya: Nos quedamos sin "d", Diario Jaén, 26-4-1998.

-Bejarano, José: Identidad Creadora, Diario de Sevilla, 4-12-1999.

-Hernández, Antonio: Cultura Andaluza, Diario de Sevilla, 14-11-1999.

-Carbonero, Pedro: La visión española del habla andaluza, Diario de Sevilla, 6-12-99.

-Ayuso Morente, José Antonio: El habla andaluza en las escuelas, Andalucía Viva. Noticias de nuestra tierra, www.andalucia.cc/viva, 1999.

-Hermida Japón, F.: El habla andaluza, Diario de Andalucía, 18-2-99.

-Santos, Carlos: Cuestión de acento, Diario de Andalucía, 8-3-1999.

-Macías López, Ana María: El Papa habla andaluz, Diario Jaén, 28-1-1998.

-Vigueras, Paco: Andalucía existe, Diario Ideal, 28 de Febrero de 1987.

-Boletín Almenara, Agosto 1995.

-El Adarve, Revista del Habla y la Cultura andaluzas, www.geocities.com/SoHo/Coffeeehouse/5700/

-Carrascosa Pulido, José Luis: El Habla en Canal Sur Satélite, I Congreso del Habla Andaluza, Universidad de Sevilla, 4-3-1997.


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