LA LIBERACION DE LOS REHENES.

Varios años de sufrimientos y acontecimientos que pudieron afectar el destino de los rehenes se sucedieron, en España e Inglaterra, antes que se liberara a este importante grupo de nobles españoles presos por el Conde de Essex en las mazmorras de la Torre de Londres, desde mediados de 1596. Aparentemente, los impuestos establecidos para su liberación por las ciudades de Cádiz y Sevilla, luego de recibida la carta mencionada, fueron insuficientes para el pago del cuantioso rescate exigido por el Conde de Essex..

En primer lugar, en Septiembre de 1598, fallece Felipe II en España. Se esperaba que el monarca español, en un gesto de gratitud, pudiese otorgar un valioso aporte para reunir el rescate solicitado de ciento veinte mil ducados. Su muerte debe haber afectado negativamente a los rehenes, ya que siempre esperaban una ayuda del monarca español, como lo insinúa Abreu en su obra. Recordemos que el mismo Cabildo de Cádiz, en la sesión en que se dio lectura a la carta de los rehenes, acordó escribir al Monarca español solicitando su ayuda para obtener la liberación de los nobles españoles.
Felipe II
En 1601, el Conde de Essex, enemistado con la Reina Isabel I de Inglaterra, pretende apoderarse de ella junto a un grupo de seguidores, pero es rechazado por la Guardia de Palacio. El Conde de Essex es juzgado y condenado a morir decapitado. Se cumple la sentencia en la Torre de Londres en Febrero de 1601.¡¡ Curiosa paradoja de la vida !! El Conde de Essex decapitado en la misma Torre de Londres en que se encuentran presos sus rehenes españoles. Estos debieron haber sentido que su liberación estaba cerca, al tomar conocimiento de la muerte del Conde, pero no fueron liberados. Es posible que los herederos de Essex esperaran recibir parte del rescate e insistido en que permanezcan presos en las mazmorras de la Torre.
La muerte de Essex en un Broadside de la época.
El 24 de Marzo del año 1603 murió la reina Isabel I de Inglaterra, y subió al trono Jacobo I, hasta entonces rey de Escocia. Este monarca implantó en la política inglesa un ánimo pacifista, lo que le llevó a suspender las hostilidades hacia España. Jacobo I nunca fue partidario de las prácticas corsarias, ni de la propia piratería, que venían practicando los barcos ingleses contra los españoles, como tampoco veía con buenos ojos la rebelión holandesa contra el soberano español, apoyada por la corona inglesa; cuestión esta última que impidió que, años antes, ambos países pudieran alcanzar algun tipo de acuerdo de paz.
Reina Isabel I

Según Abreu, los rehenes españoles fueron liberados y llegaron a sus casas en Julio de 1603, es decir, tras casi siete años de cautiverio.

Por lo tanto, los rehenes fueron liberados sólo tres meses luego de la asunción de Jacobo I como Rey de Inglaterra, de donde se deduciría que, aparentemente, la liberación de los rehenes no se habría debido al pago de rescate alguno por parte de España, sino que a uno de los primeros gestos de acercamiento del monarca inglés a España. Este es un punto que debería ser estudiado en más detalle por los historiadores interesados en estos aspectos.
Jacobo I de Inglaterra.

Aparentemente, de acuerdo a las investigaciones del autor de este relato, los rehenes españoles podrían haber sido entregados por los ingleses, a la Misión Española presidida por el Conde de Villamediana, D. Juan de Tassis y Acuña, que salió de España, en Junio de 1603, para dar inicio a las conversaciones de paz con Inglaterra, firmando la paz en Londres, el 27 de agosto de 1604, el embajador extraordinario y Condestable de Castilla D. Juan Fernández de Velasco, Duque de Frías.

De acuerdo a las investigaciones de carácter histórico-genealógicas realizadas por el autor de este artículo, uno de los rehenes, el Licenciado D. Diego Gil de la Sierpe y Diaz de Liaño, antepasado del autor, años después de su liberación, fue designado Oidor de la Real Audiencia de Santo Domingo, Gobernador de Venezuela y Miembro del Consejo de Su Majestad, entre otros cargos, falleciendo en 1633.-