PERFILES FLAMENCOS

Miguel de los Reyes
Miguel Quesada Falcón
 Cancionero Málaga, 1929,    1999-02-22.

Si la canción española se ha quedado sin uno de sus mejores intérpretes, Málaga ha perdido a uno de sus hijos más populares. Único en la forma de interpretar la copla, Miguel de los Reyes, cancionero por excelencia, paseó su arte por los mejores teatros de España e Hispanoamérica llevando el nombre de su tierra con el orgullo y cariño que sentía por Málaga, esta Málaga que nunca le reconoció el lugar que le correspondía por derecho propio. Como casi todos los grandes artistas, de chaval ya canturreaba por las ventas malagueñas donde, más que ganar dinero, aprendía de otros artistas ya consagrados. En esas ventas lo vio Isabel Rubio Argüelles, marquesa de Berlanga, que lo visitó convenientemente y le puso un pianista con el que Miguel cuajó las ya desarrolladas aptitudes artísticas que llevaba dentro. Luego vendría El Pastor Poeta que lo haría debutar en el Teatro Fuencarral de la capital de España junto a Pepe Marchena, Ramón Montoya y otros monstruos de aquellos entonces. Hasta montar sus propios espectáculos, Miguel de los Reyes trabajó con muchos y grandes artistas: Concha Piquer, Estrellita Castro, Tomás de Antequera, etc. A la vuelta de uno de sus viajes montó su obra antológica: el Ballet de Arte Español compuesto de cantaores, bailaoras, palmeros, hasta una veintena de artistas que formaban un cuadro insuperable dirigidos por Miguel con el refinamiento, exigencia y perfeccionismo con que siempre montó todos sus espectáculos, que fueron muchos y todos importantes entre los que cabe destacar Suspiros de España, que en tres versiones diferentes dieron la vuelta al país en rondas de éxitos continuos.
Miguel de los Reyes grabó hasta 32 discos con canciones que se hicieron popularísimas, entre ellas, Noches bonitas de España que era su canción de batalla.
Hoy, su barrio de la Cruz Verde llora la muerte de este malagueño que nunca quiso vivir fuera de ese barrio que loo vio nacer y por el que sentía, lo mismo que por toda Málaga, un inmenso cariño.



Heredero de Reyes

Cual medallón de emperador romano
fundido en el crisol de la Cruz Verde,
su regio porte hace que nos recuerde
la majestad de un faraón gitano.

Ilustre soñador de El Altozano
que arrastra una nostalgia que le muerde,
y un Arte puro y vivo que se pierde
en las fuentes ignotas de lo arcano.

Tiene su voz tibieza de mañana
con un poder de bronce de campana
que hace temblar la cal de la espadaña;

y es esa voz tan de matices llena,
voz de dolor, de risa, llanto y pena,
la que se funde en sus Noches de España.

PACO ACOSTA