PERFILES FLAMENCOS

Isabel Pantoja. Cantaora
María Isabel Pantoja Martín. Sevilla, 1956

En los años 50-60 un conjunto flamenco llamado Los Gaditanos recorría los escenarios españoles cosechando numerosos éxitos. Este conjunto, primero en su género, formado por Flores el Gaditano, Chiquetete y el guitarrista Manuel nadie podía imaginar que la hija de uno de los componentes del famoso trío, de nombre Juan Pantoja Cortés, más conocido por Chiquetete y miembro de una familia cuyos orígenes artísticos se remontan al siglo XIX, sería una de las más afamadas intérpretes de la canción española.

Que Isabel tenía que ser artista era lo más lógico y natural dado los orígenes de su familia. Si de su padre, gitano y cantaor de Algeciras ya hemos hablado, de su madre, Ana Martín, no podía venirle menos vocación pues, aunque paya, era una conocida bailaora que trabajó, y mucho, en compañías como las de Pepe Pinto o Juanita Reina, entre otras. Isabel Pantoja irrumpió en la escena con su primer espectáculo “Ahora me ha tocao a mi” (1977), cuando la copla pasaba por un mal momento y ella le insufló un aire fresco y juvenil que la hizo remontar en un panorama musical más que saturado por otros estilos diferentes. La ya larga carrera de Isabel en los tablaos empezó cuando solamente contaba siete años de edad, en el Teatro San Fernando, de Sevilla, en un homenaje a Juanito Valderrama y Dolores Abril. Allí, y pese a su corta edad, quedó patente lo que aquella niña sería en un futuro no muy lejano. A los trece años, vencida la primera oposición de su padre a que fuera artista, Isabel trabaja en el cuadro flamenco que su primo Chiquetete representaba en El Rombo, tablao flamenco de Palma de Mallorca. De esa época data su primer disco (1970), y que hoy es una joya musical para el que lo conserva. Sus numerosos y posterio­res discos, así como las dos películas rodadas, han tenido un arrollador éxito de crítica y público y que la han arropado en una carrera artística que no ha dejado de elevar su populari­dad, manteniéndola como primerísima figura de la canción española.

  PACO ACOSTA            

Herencia flamenca

Ya en su niñez quemábale en el pecho
  como un carbón, la paternal herencia 
que la ligaba, igual que una sentencia
  a un Arte que era suyo por derecho. 

Y Sevilla llamó, puso al acecho,  
-segura de contar con su experiencia-
al Duende de la Copla, en la creencia
  que oyéndola, quedaba satisfecho. 

El Duende la escuchó, quedó admirado
y le dijo: Isabel has heredado 
el Arte de tu padre. Se me antoja

  que oyéndote cantar, te está aplaudiendo. 
Y, aplaudiendo con él, Dios, sonriendo,
  al ver llorar de gozo a Juan Pantoja.

PACO ACOSTA