PERFILES FLAMENCOS

Chano Lobato. Cantaor
Juan Miguel Ramírez Sanabria
Cádiz, 1927

Nacido en el popular barrio de Santa María, gaditano hasta los tuétanos y flamenco desde la cuna, escuchar cantar a Chano Lobato es transportarnos, en ese mágico ambiente que crea el cantaor, a Cádiz y a sus fiestas más populares. Y no entendamos por esto que Chano es un cantaor festivo que solamente hace los cantes que le van a su temperamento abierto y gracioso. Chano es un gran conocedor del cante y todo lo que canta lo hace bien y no solamente los estilos propios de su tierra: su forma de interpretar siguiriyas, soleares, malagueñas, tonás y un largo etc., demuestra que es un cantaor de los que llamamos completos. Lo que pasa es que cuando está en el escenario, entre cante y cante, Chano es un derroche de simpatía que enseguida establece un cálido contacto con el público al que hace reír con sus ocurrencias y múltiples anécdotas, despertando entre los asistentes un torrente de afecto y admiración. Pero en cuanto empieza a cantar, Chano se entrega por entero embriagado por su propio cante haciendo brotar toda la jondura que lleva dentro. Y donde antes era un intercambio de risas y palabras simpáticas entre cantaor y público, se hace un silencio total, casi religioso, para escuchar al maestro. Y el torrente de aplausos con que es premiado cada uno de sus cantes, es suficientemente elocuente del respeto y admiración que se le tiene a este gran artista que el año 1986 recibió la III Distinción Compás del Cante.

Chano Lobato, al principio de su carrera artística, fue uno de los mejores cantaores para bailar que han existido como lo demuestra los casi veinte años acompañando al bailarín Antonio. Liberado de  aquella servidumbre, Chano canta hoy junto al guitarrista; y si el cante de "atrás" lo perdió, el de "adelante" lo ha ganado para gozo de los amantes del cantaor conversando con la guitarra.

La sal de Cádiz

Lo puede parecer, mas no es gitano
aunque aprendió de la gitanería,
pues no en vano nació en Santa María,
el barrio más flamenco y gaditano.

Del cante por derecho es artesano.
(Si el cante es laboriosa artesanía,
jamás se encontrará en Andalucía
quien haga esta labor mejor que Chano).

Tiene preso el compás en su garganta
y un duende que del pecho, cuando canta,
abandonar intenta su clausura.

y en un clímax que alcanza el infinito
rompe Chano su claustro con un grito
liberando el compás y la jondura.

                                                PACO ACOSTA