PERFILES FLAMENCOS

Antonio Molina. Cantante.
  Málaga, 1930- Madrid, 1992

Málaga vio nacer al que, sin duda, ha sido unos de los intérpretes mas famosos que ha tenido la canción española. Una sola canción, El Macetero, le bastó para saltar a los primeros puestos de un palmarés compuesto por primerísimas figuras del cancionero. Dotado de una voz con timbres de cristal, una garganta capaz de modular las más difíciles notas y un pecho con una increíble capacidad para prolongar hasta el infinito unos arpegios que hacían vibrar a cuantos le oían cantar, hicieron de Antonio Molina el gran ídolo de un público que abarrotaba los teatros donde actuaba y más tarde los cines donde se proyectaban las películas que, inmediataniente después de su fulgurante éxito, comenzó a rodar.

A aquellas primeras canciones le siguieron otras muchas hasta cerca de un millar fueron, casi todas, número uno en los programas radiofónicos. Durante más de quince años, ininterrumpidamente, Antonio Molina seria el ídolo indiscutible de la copla, sin nadie que pudiera hacerle sombra debido a sus portentosas cualidades. Luego, su fama empezaría a decaer con las nuevas tendencias musicales, hasta que una fibrosis pulmonar le produjo la muerte a la temprana edad de 62 años.

Cristal y porcelana

Porque su voz fue trino de jilguero
que en su garganta se hizo filigrana,
Málaga se despertó cierta mañana
envuelta en el pregón de "El Macetero".

Porque llenó de asombro al mundo entero
aquel eco grandioso de campana
con timbres de cristal y porcelana,
la Copla lo eligió su cancionero.

Porque inventó en la escala nuevas notas;
porque escaló las empinadas cotas
que nunca alcanzarán otras figuras;

porque su pecho era un torrente de oro,
debe estar cantando con un coro
dirigido por Dios en las alturas.

PACO ACOSTA