PERFILES FLAMENCOS

Antonio Mairena. Cantaor.
Antonio Cruz García
Mairena del Alcor (Sevilla), 1909-Sevilla,1993.

El sobrenombre de Niño de Rafael, como se le conocía al principio de su carrera artística puede que no diga nada a muchos aficionados, sobre todo si son jóvenes. Pero si decimos Antonio Mairena, todos convendrán que, preferencias aparte, ha sido uno de los pilares fundamentales del flamenco. Perteneciente a un linaje de gitanos artesanos en el oficio de la fragua y asentados en Mairena del Alcor en tiempos de Carlos III, Antonio Mairena ha sido sin duda uno de los cantaores más completos de la historia y una de las figuras más relevantes del flamenco en la segunda mitad del siglo XX. En vida se le otorgaron honores que, seguramente. no han sido alcanzados por ningún otro artista flamenco:
Director Honorario de la Cátedra de Flamencología de Jerez de la Frontera en 1959, en 1962 le fue otorgada la III Llave de Oro del Flamenco, Medalla al Mérito al Trabajo en 1981 y Medalla de Oro de las Bellas Artes en 1983. A título póstumo se le concedió el de Hijo Predilecto de Andalucía.

Antonio Mairena vivió por y para el flamenco. Exclusivamente. Pero no era sólo el cantaor más largo y completo dentro de los escenarios: fuera de ellos fue también un gran investigador y estudioso que lo llevó a conocer perfectamente los cantes más antiguos en toda su pureza y a interpretarlos de la misma manera antes de que se adulteraran. Además de sus innumerables conferencias y artículos, dejó escrito dos libros, uno en colaboración con Ricardo Molina, "Mundo y formas del cante flamenco" y "Las confesiones de Antonio Mairena". Su discografía fue amplísima y en ella grabó casi todos los cantes conocidos. En su "Gran historia del cante gitano-andaluz" en tres volúmenes datada en 1966, aparecen nada menos que 19 cantes por seguiriyas y 30 por soleares. Todo un ejemplo de los conocimientos del cante de un gran maestro.

Savia Gitana

Mairena del Alcor. Luz de Sevilla
para alumbrar a un gran pilar del cante,
gitano de jondura palpitante
modelado en la más flamenca arcilla.

Con su esencia de rubia manzanilla
Y en la voz un quejío agonizante
Dejó escrito, con letras de gigante,
Como sembrar del cante la semilla.

Savia y raíz gitana de una raza
que desde tiempo inmemorial abraza
y ondea del flamenco el estandarte,

con él surge el dilema más arcano:
¿es que el Arte, al soñar, creó al gitano
o el gitano en sus sueños creó el Arte?

PACO ACOSTA