Conferencia del
Excmo. Sr. Don Francisco López de Solé y Martín de Vargas, Marqués de Ayamonte,
Conde de Cabra en el CXXV aniversario de la Fundación de la Hermandad de Ntra.
Sra. de las Angustias de Ayamonte.
Casa Grande, a las 9.30 del día 29 de julio
de 2000.
Índice:
II. La influencia
de los Guzmanes en Ayamonte.
III. Dos
beatos en la familia.
IV. Orígenes del Regionalismo Andaluz.
V. Las Conjuras
contra el Rey y el Marques.
VI. La Casa de
Ayamonte en el arte y las letras.
XI Últimos
documentos catalogados.
XIII
Apéndices documentales y fotografías.
“Historias
sobre el pasado glorioso de la Casa de Ayamonte”
Prólogo
Sobre el título de esta conferencia, primeramente quiero aclarar que el sentido de la palabra Casa, no se refiere aquí al sentido doméstico, sino a la representación personal del linaje titulado con el nombre de la propia ciudad, de todo el ensamblaje de circunstancias históricas, personales y territoriales que forman parte del antiguo “Estado de Ayamonte”;
La representación de todas estas circunstancias esta personalizada pues en la “Casa de Ayamonte” integrada precisamente en el Título Marquesal de la ciudad, desde que fue erigida en Marquesado en lo que anteriormente fue Condado de Ayamonte y todavía antes, Señorío Jurisdiccional desde Don Juan Alonso de Guzmán, nieto primogénito de “Guzmán el Bueno” para ser elevada sucesivamente a Condado y luego a Marquesado y que contó incluso la dignidad de la Grandeza de España, según la documentación que tenemos en el Archivo y en el Archivo Histórico Nacional, y lo publicado al respecto. Los nombramientos de “Corregidores” y “Justicias” y demás derechos concedidos es la señal patente del ejercicio de la jurisdicción civil y criminal son hechos por los marqueses hasta el año 1808, quedando derogados definitivamente por Decreto de 6 de agosto de 1811.
Entre las distintas historias de la Casa de Ayamonte, destaca y hemos de referirnos en primer lugar a la historia protagonizada quinto Marqués de Ayamonte decapitado en 1648, y que fue Don Francisco-Silvestre de Guzmán y de Guzmán, pues es, el titular del Marquesado mas conocido por haber participado en la famosa rebelión de Andalucía. Al ser protomártir de Andalucía, nos merece una especial atención.
No se ha estudiado suficientemente el tema, pero si destacan tres estudios sobre la sublevación del Marqués de Ayamonte y del Duque de Medina Sidonia que han escrito, Antonio Domínguez Ortiz (quien atribuye al Marqués de Ayamonte la idea de la sublevación[1]), la Duquesa de Medina Sidonia, y nuestro amigo Enrique Arroyo Berrones.
Debo reconocer que hasta ahora estos hechos ha sido siempre tabú, incluso dentro de la misma familia de los Ayamonte, pero creo que ya se ha producido suficientemente distancia en el tiempo para poder siquiera interpretar unos hechos de los que Ayamonte fue el escenario principal.
Por ello, quiero hoy aportar y resaltar ciertos detalles los mas desconocidos, esperando que pronto salga una gran monografía sobre el asunto. Para ello hemos de analizar los hechos poniendo también nuestra atención no solo sobre Ayamonte, sino sobre la otra ribera del Guadiana, el lado portugués y desde luego confrontando los hechos probados con la escasa documentación española que se salvó de la destrucción.
Quiero también aclarar que el calificativo de “pasado glorioso de la Casa Ayamonte” lo debemos aplicar a un tiempo del pasado en que la Casa Marquesal de Ayamonte además de los hechos de armas, fue mecenas de artistas y poetas, impulsó el desarrollo del Estado de Ayamonte promoviendo obras de gran envergadura que alguna de ellas permanece hasta nuestros días.
Esta parte de la historia de Andalucía cambió el curso de la Historia de España, y a partir de diciembre de 1648, fecha de la ejecución del Marques nada fue igual, y se replanteó como veremos una visión nueva de España alejándose definitivamente de muchos conceptos medievales hasta entonces vigentes, y forzando al poder a convertirse en mas tolerante al reconocer una sociedad cambiante que si no se renovaba, estaba abocada al desastre. Por otra parte, el espíritu artístico impulsor siguió mas pujante que nunca, y llevó a España lo mas alto en lo que se refiere a la creación artística e intelectual.
En lo religioso, la devoción a nuestra Señora, ha sido siempre una constante en la ciudad de Ayamonte. Esta devoción, paralela a la propia historia de la ciudad, ha sido compartida primero por los ayamontinos, y toda la Comarca onubense sin olvidar la devoción que le profesan los propios portugueses, con la rivalidad que supuso según nos cuenta la leyenda, el hallazgo de la Virgen y la lucha por la posesión de la Imagen . Como sabéis la Parroquia de las Angustias es mas antigua que la Cofradía de la que hoy celebramos su CXXV aniversario. A pesar de la fecha de erección de la Hermandad, la devoción a Ntra. Sra. de las Angustias es mucho más remota, según prueban los escudos de los Fundadores, los entonces Marqueses de Ayamonte, y que en nuestro Archivo tenemos libros parroquiales precisamente de la Parroquia de Ntra. Sra. de las Angustias de 1595.
Y todavía de mas lejos viene la devoción Mariana; y no tenemos más que recorrer en Ayamonte la gran devoción a la Madre de Dios y prueba de ello es que el mismo Rey Alfonso X El Sabio le dedica a una Virgen Maria de Ayamonte su Cantiga nº.273:
“E
COMO SANTA MARÍA EN AIAMONTE RIBA DÁ GUADIANA FEZ APARECER DOUS FIOS CON QUE
COSSESSEN OS PAÑOS DO SEO ALTAR”
Esta devoción a la Virgen cristalizó con el tiempo en dos beatos declarados por la Iglesia, y por parte de la Casa Marquesal en la Fundación de la Iglesia de la Parroquia del Salvador y la de las Angustias así como el Convento de San Francisco con su magnífico Templo, como lo certifican los escudos de la Casa Marquesal . En el Caso de la Parroquia de Ntra. Sra. de las Angustias fundadas por los marqueses en 1.576, podemos ver a los lados de la Capilla Mayor, a la izquierda, las armas de los Guzmán, y a la derecha, las de Zúñiga y Sotomayor, que corresponden al III Marqués de Ayamonte Don Antonio, Gobernador del Estado de Milán, Comendador del Castillo en la Orden de Alcántara, hijo de Doña Teresa de Guzmán y Zúñiga y de su esposo Francisco de Sotomayor y Portugal, V Conde de Belalcázar y Vizconde de la Puebla de Alcocer. Los Marqueses fundaron en su Estado, obras religiosas y de benéficencia hasta finales el siglo XVIII como es el caso de al Hermandad Sacramental de la Parroquia de las Angustias, aprobada por el Consejo de Castilla el 27 de septiembre de 1799, o el Hospital de la Piedad, e incluso en el siglo XIX costearon dos campanas colocadas el 27 de abril de 1829 que costaron 15.953 reales y 53 céntimos. La profunda religiosidad ha destacado desde siempre en la Casa. Las fundaciones mas importantes, se centraron en Ayamonte, Lepe, la Redondela, y San Silvestre de Guzmán.
Luego hemos de referirnos también al lugar precursor que ocupa Ayamonte el regionalismo andaluz, así como al mecenazgo de la Casa en las artes y en las letras, su constante servicio a la Monarquía española, que llegó incluso al XIII titular de la Casa a ser condenado a muerte por el Rey intruso José Napoleón (Pepe Botella), por negarse a levantar (como le correspondía como Alférez Mayor hereditario del Pendón de la Divisa y Alférez Mayor de Madrid)) el Estandarte Real en su Proclamación; o a través de puestos de alta responsabilidad bien, militares, bien políticos como es el caso de los virreyes o gobernadores.
Tras la época de esplendor, llegó la decadencia ya que la casa puso a mediados del siglo XIX y principios del XX toda su hacienda en venta, al servicio de la restauración de Alfonso XII, mandando vender los bienes a los administradores desde París donde se encontraban acompañando a la Reina Isabel II. También debemos reconocer que tras al Ley Desvinculadora de 27 de septiembre de 1820 los titulares de la Casa no se supieron adaptar a la nueva situación.
Finalmente, les aporto el árbol genealógico del Marquesado, las bulas de la Parroquia de Ntra. Sra. de las Angustias (cuyos facsímiles entrego a la Hermandad para su Archivo), libros parroquiales de la misma, y los últimos documentos aparecidos sobre Ayamonte que creo son interesantes. Mi deseo no es otro que el contribuir un poco a recuperar parte de nuestra común historia.
El Marqués de Ayamonte

Ntra. Sra. de las Angustias Coronada, Patrona de Ayamonte y su Marquesado.
LA INFLUENCIA DE LOS GUZMANES EN
AYAMONTE
Los avatares de la familia Guzmán, (apellido que viene del idioma godo “gods-manna” que significa hombre bueno y incluso algunos autores aseguran un origen inglés)), corren paralelos a la historia de la ciudad. Tenemos constancias de que tras caer en poder de los moros, Ayamonte fue liberada por el Rey Don Sancho de Portugal en Lisboa el día 16 de enero de 1239, el cual se la donó a la Orden de Santiago en la persona de Don Pelayo Pérez Correa, Comendador de Alcaraz de esta Orden, el “Castillo de Alfaxar de la Peña” con todos sus términos y demás pertenencias que correspondían a su corona Real, siendo este privilegio confirmado por el Rey San Fernando. Alrededor del Castillo de Ayamonte se formó la antigua Villa, hoy ciudad.
Por su parte, el Rey Alfonso X El Sabio, donó la entonces Villa de Ayamonte a su hija Beatriz, Reina de Portugal, recuperándola mas tarde el mismo Rey, y permaneciendo en la Orden de Santiago que la permutó con Don Pedro Ponce de León, quien la vendió a Alonso Pérez de Guzmán pasando entonces a los Guzmanes. Juan-Alonso de Guzmán y Osorio, fue I Señor de Ayamonte (nieto de Guzmán el Bueno), como consta en el árbol genealógico. Fue el tercer Conde de Niebla Don Juan de Guzmán el que previa Facultad Real dio el Señorío de Ayamonte con las Villas de Lepe y la Redondela a su hija Doña Teresa de Guzmán para casarse con Don Pedro de Zúñiga, Duque de Béjar. Este es el momento en el que empieza el desarrollo económico de Ayamonte.
En 1664 se le concedió el Título de Ciudad, y téngase en cuenta que Huelva no tenía entonces preeminencias sobre Ayamonte y aparece a principios del siglo XVI como “pueblo”, mientras Ayamonte era Villa.
La influencia del Marquesado
llegó hasta la misma Sevilla, con cuyo Cabildo Catedral del que dependía y con
el que pleitea, ganando el Marqués la Ejecutoria del Consejo Real de 10 de
diciembre de 1652. Los pleitos no acabaron hasta el Concordato del Marquesado
con el Arzobispado de Sevilla de 19 de marzo de 1799, reconociéndose a los
Marqueses el derecho a entrar en la Parroquia de las Angustias Bajo Palio, pero
negándose este derecho otras personas que actuasen en representación de los
mismos.
Hasta 1952 Ayamonte dependía
eclesiásticamente del Arzobispado de Sevilla, y en este año se instauró la
diócesis de Huelva, tal como permanece hasta hoy.
Y no olvidemos que antes, y con el Obispado de Sevilla tuvo el Marques
otro pleito sobre los diezmos de Ayamonte, Lepe y la Redondela, que terminó con
la “Concordia” aprobada por la Bula Papal de 1508, y se concedió a la Marquesa
de Ayamonte el Privilegio de ser Camarera Mayor de la Virgen de los Reyes,
Patrona de Sevilla, donde los marqueses poseían dos palacios, varios patronatos
y una cantidad considerable de propiedades rústicas y urbanas.
Los enlaces de la casa de
Ayamonte ( Guzmán-Zúñiga) con la Casa Real de Portugal son varios; veamos
algunos ejemplos:
Doña Tareja de Guzmán, casó
con Enrique I de Portugal, cuya madre fue Doña Ximena Núñez de Guzmán, hija del
Conde Don Nuño de Guzmán.
En 1253 Beatriz de Castilla
y Guzmán, casó con Alfonso III de Portugal y fue madre del Rey Don Dionis de
Portugal.
En 1502, Doña Leonor de
Guzmán y Mendoza, hija del 3ª. Duque de Medina Sidonia y Tercer Señor de
Ayamonte, caso con el Duque Jaime de Braganza.
También la Casa de Ayamonte
desciende de la Casa Real de Portugal a través de la Casa de Braganza:
Don Antonio de Zúñiga y Sotomayor,
III Marques de Ayamonte, que fue famoso Gobernador del Estado de Milán, era
tataranieto de Don Fernando de Portugal II Duque de Braganza, casado con Doña
Juana de Castro, padres de Don Alvaro de Portugal Conde de Olivenza esposo de
Doña Felipa de Melo, y padres a su vez de Doña Felipa de Portugal, esposa de
Don Alonso de Sotomayor, cuyo hijo Don Francisco caso con Doña Teresa de
Zúñiga, II Marquesa de Ayamonte, madre de Don Antonio el III Marques.
Doña Leonor Manrique de
Castro, hija de los Duques de Nájera y esposa de Francisco de Guzmán y Zúñiga
II Conde y I Marqués de Ayamonte, era hija de la portuguesa Guiomar de Castro y
Acuña, y por tanto IV nieta del Rey Pedro I de Portugal y sobrina III nieta del
Rey lusitano Dionis, que acabamos de recordar.
Bernardino de Cárdenas,
Marqués de Elche, primogénito de los Duques de Maqueda (Casa unida pro
matrimonio a la de Ayamonte), casó con Doña Juana de Portugal, hija del IV
Duque de Braganza y de su segunda mujer, Doña Juana de Mendoza.
La relación familiar con la
Casa Real de Portugal era pues intensa, y ello nos conduce a comprender mejor
los acontecimientos de 1641 a 1648.
Y también la gran relación
de la Casa de Ayamonte con la de Medina Sidonia se tradujo en matrimonios
familiares ya que varios hijos de los Duques de Medina Sidonia han casado con
sus primos los hijos de los Marqueses de Ayamonte, que en definitiva descienden
de la rama de Medina Sidonia, como se puede comprobar en el árbol genealógico
que acompañamos:
Así, la abuela del Marques
de Francisco Silvestre de Guzmán y Guzmán casada con Antonio III Marques de
Ayamonte, fue Doña Brianda de Zúñiga y Guzmán hija de Don Diego de Zúñiga Duque
de Béjar y de Doña Leonor de Guzmán Sotomayor que fue hija de los duques de
Medina Sidonia.
La madre de Don Luis de
Guzmán y de Guzmán, VII Marques de Ayamonte fue Doña Luisa de Guzmán y Don
Melchor Pérez de Guzmán y Sandoval, hermano e hijo segundo de los Duques de
Medina Sidonia. Y Maria Ignacia Alvarez de Toledo y Gonzaga Caracciolo, hija
del Duque de Medina Sidonia, Marques de Villafranca, casó con Vicente Osorio de
Moscoso y Guzmán, XII Marqués de Ayamonte.
Con la Casa Real de España,
destacan dos enlaces de los Marqueses de Ayamonte, tenemos el matrimonio de Don
Antonio de Guzmán y Zúñiga, Marques de Ayamonte con Doña Ana Fernández de
Córdoba , que era hija de Don Luis Fernández de Córdoba, Marqués de Comares y
Doña Francisca de Zúñiga y de la Cerda, hija de los Condes de Cabra,
descendientes por la Casa de la Cerda de la rama del los Infantes de la Cerda,
rama mayor de la Casa Real .
Por su parte S.A.R. la
Infanta Luisa-Teresa de Borbón y Borbón Dos Sicilias, hermana del Rey Francisco
de Asís y prima hermana de la Reina Isabel II, casó con José Maria Osorio de
Moscoso y Carvajal, Marques de Ayamonte, Conde de Cabra; con lo que tenemos el
honor de contar con una Marquesa de Ayamonte, bastante reciente en el tiempo,
que a la vez que Marquesa de nuestra ciudad era Infanta de España, y Princesa
de las Dos Sicilias.

Retrato del Rey
Juan IV de Portugal. Lienzo conservado
en el Museo de Carruajes de Lisboa
DOS BEATOS EN
LA FAMILIA
Don Alvaro Manrique de
Zúñiga y Guzmán. I Marqueses de Villamanrique, hijo de los II Marqueses de Ayamonte,
y su mujer Doña Beatriz de Velasco y Enríquez de Almansa , (rama a través
de la cual se hereda el Marquesado de
Ayamonte a la muerte de Don Francisco Silvestre), tuvieron un segundo hijo que
fue nada menos que el primer mártir Agustino, Don Pedro Manrique de Zúñiga,
asesinado en Nagasaki (Japón) el día 22 de agosto de 1622. Fue beatificado por
el Papa Pío Nono el día 7 de julio de 1879.
Don Pedro había tomado el
hábito de novicio agustino el 24 de octubre de 1604.
Podemos contemplar su
retrato que está expuesto a la veneración de los fieles en la Catedral de Jerez
de la Frontera (Cádiz), justo en el pilar izquierdo de la entrada del Sagrario
que sirve también de sepulcro de mis la familia Domecq.
Por otra parte, hace pocos
años, S.S. el Papa Juan Pablo II declaró Beato a Rafael Arnáiz y Barón, monje
trapense de Venta de Baños, tío de la actual Marquesa de Ayamonte, y fue una
emotiva ceremonia a la que asistió casi toda la familia. En Santiago de
Compostela ha sido propuesto como modelo para la juventud.
Rafael no descendía de los
Guzmán–Zúñiga sino que su tío carnal,
Don Leopoldo Barón y Torres, Duque de Maqueda, casó con la XIX Marquesa de
Ayamonte, abuela de la actual Marquesa, que fue confidente espiritual del beato
con el que convivió en su finca “El Pedrosillo” en Avila, y ambos decidieron
ingresar en religión.
Se han publicado
recientemente las “cartas a sus tíos” del Beato Rafael. Sus tíos eran los
marqueses de Ayamonte, Duques de Maqueda.
ORIGENES DEL REGIONALISMO ANDALUZ


Portada y solapa del libro de D. Manuel Nieto Cumplido Cumplido, donde aprecia el origen de la bandera de Andalucía, En las banderas de la Batalla de Lucena (1483) del escudo concedido por los Reyes Católicos a los Condes de Cabra, Casa unida a la de Ayamonte
Debemos afirmar que la
peculiaridad de una cultura genuinamente andaluza, la asumimos desde
perspectivas históricas, como una autentica categoría cultural.
El espacio cultural andaluz,
está encuadrado dentro de una configuración orográfica, con un determinado
clima cálido que propician ciertas actitudes humanas que produce una simbiosis
de culturas donde se engloba la cultura occidental muy condicionada por la
filosofía griega (abstraccionismo , valores universales) y por el derecho romano
(juridicísmo valor de la Ley, y por parte de la cultura oriental islámica, de
una totalidad más mística y absoluta todo o nada), que producirá un tipo de
moral mas vitalista para Andalucía. Podemos afirmar que es Andalucía, quizás
por la influencia oriental, el único pueblo de Occidente que permanece fiel a
un ideal paradisíaco de la vida, mezclado con el tono vitalista occidental. La
mezcla de estos ingredientes dan el carácter genuino andaluz.
Y ello es posible también
por el paisaje que facilita precisamente este estilo de existencia. Cuenta el
escritor francés Chatobriand que al llegar los cien mil hijos de San Luis a la
divisoria de Sierra Morena, y descubrir el campo andaluz tan característico, se
produjo espontáneamente a todos los batallones el impulso de presentar armas;
atónitos del espectáculo del paisaje, que produjo en todos ellos una alegría contagiosa, vital, e
inexplicable. El hecho diferencial no llega a reconocerse materialmente hasta
el reconocimiento constitucional de la Autonomía andaluza en 1978.
El 16 de julio de 1.211
tiene lugar la batalla de las Navas de Tolosa, ya que su pone el comienzo de la
transformación andaluza en los ámbitos humano, religioso político y social.
“La Hermandad de Andalucía[2]”
supone desde el siglo XIII finales del siglo XIV la primera concienciación de
la realidad andaluza
prohibida por Alfonso XI y
surgidas de nuevo en las cortes de Juan I y Enrique III. La poca documentación
con la que se dispone, descubre la rehabilitación de la “Hermandad de
Andalucía” entre 1390 y 1393. La configuración territorial de las diócesis
andaluzas también han contribuido a resaltar el hecho diferencial.
Es el Rey Sancho IV en las
Cortes de Valladolid celebradas en 22 de mayo de 1293, el que declara que en
premio del comportamiento de Andalucía con la Corona contra los derechos de los
Infantes de la Cerda, concede abundantes mercedes a las ciudades y concejos de
Andalucía.[3]
También los señores feudales
andaluces contribuyen de forma decisiva a la configuración de Andalucía, y
baste poner por ejemplo, a los Guzmanes en Sanlucar y Ayamonte y Sevilla, los
Ponce de León en Cádiz , los Fernández de Córdoba en Córdoba .
Como el poder de la nobleza
fue creciendo poco apoco sobre todo por las alianzas matrimoniales, los reyes
miraron con suspicacia la acumulación de mayorazgos que se acrecentaban en cada
generación, llegando el Emperador Carlos I y su Madre la Reina Doña Juana a
impartir la “Ley de los Cuentos” el 22 de diciembre de 1534 , que consistía en
prohibir la acumulación de dos grandes Casas que tuvieran una extensión mayor
de 2 cuentos, con lo que los padres deberían repartir entre sus hijos tales
mayorazgos que en otras épocas se habrían de acumular en el hijo varón mayor.
Finalmente Tanto la figura
del “Adelantado Mayor” de Andalucía (cargo ostentado por el progenitor de la
Casa, Pedro de Guzmán, padre de Guzmán el Bueno) como la del Virrey de
Andalucía, nos lleva a la conclusión de que los andaluces a lo largo de la Baja
Edad Media, crearon y contaron con un instrumento político en el que
confrontaron su identidad y que no era otro que “la Hermandad General de
Andalucía”, institución que toma conciencia por vez primera de la realidad
Andaluza, que tiene como veremos, unas particularidades muy precisas.
En nuestros días se ha sentido curiosidad por la figura histórica de Don Francisco Silvestre y la poetisa ayamontina Angustias Pereira ha dicho, que si bien Blas Infante es considerado el padre de la Patria Andaluza, el Marqués de Ayamonte debería ser llamado el abuelo de su autonomía. Quiero hacer un inciso para recordar que mi abuelo paterno, buen amigo, contertulio y casi vecino de Blas , aunque lejano de sus ideas políticas y por pura labor humanitaria, intentó cuando ya era tarde, salvar la vida del famoso notario el 11 de agosto de 1936, a requerimiento de su mujer quien acompañada de sus hijas acudieron hasta la finca de mis abuelos en la cercana puebla del Río desde su casa arabesca de Coria del Río “Dar Alfarah”[4], para que intercediese junto con Angel Camacho Baños, Jaime Coll y José Martínez Luna, por la vida de su padre, frente al Gobernador Pedro Parias González, por cierto primo y paisano de su mujer cuyo segundo apellido era Parias y había nacido como ella en Peñaflor.

Retrato del Rey de Granada Boabdil, capturado por el Conde de Cabra en la Batalla de Lucena en 1483.
Por Concesión de loa Reyes Católicos
desde entonces, forma parte del escudo de los Condes de Cabra, con la cadena y las 22 banderas acoladas en el propio
escudo, y de cuyos colores proviene la bandera de Andalucía.
El retrato de Boabdil figura en la colección de pinturas de los
Marqueses de Ayamonte en Madrid
El escudo de la Casa Condal de Cabra, ha sido punto de referencia según el historiador y académico Manuel Nieto Cumplido para justificar los colores de la bandera de Andalucía, partiendo de las capturadas al Rey Boabdíl de Granada (de las 22 , 18 son blancas y verdes) que fueron mandadas poner acoladas en el escudo de los Condes de Cabra por Concesión especial de los Reyes Católicos, y en lema del comienzo del evangelio de San Juan:
“Sine ipso
factum est nihil”.[5]
Quiso la Historia, que desde épocas de Felipe V estas dos Casas , la de Ayamonte y la de Cabra hayan permanecido unidas, desde el matrimonio de Doña Ventura Fernández de Córdova y Guzmán con Don Ventura Osorio de Moscoso. Ya desde atrás habían hecho alianzas matrimoniales como vemos en el árbol genealógico.
Por lo que vamos a comprobar a continuación , la primera piedra de la Autonomía andaluza la pondrá Francisco Silvestre de Guzmán, V Marques de Ayamonte, protomartir de esta causa.
V - LAS CONJURAS CONTRA EL REY Y EL MARQUES

Manuscrito
Nº.722 conservado en la Biblioteca Nacional de Madrid
Como antecedentes, podemos
recordar que en aquellas fechas faltaba poco para firmarse la Paz de Westfalia que
terminó con una guerra con Holanda que duraba yá 75 años, y con ella la
independencia de las provincias unidas holandesas, que sin duda fue el
precedente del camino que condujo en tiempos de Felipe V a la Paz de Utrecht,
añadiéndose el desgarro sufrido en Munster, donde se puso uno de los puntos
finales al imperio español.
Bajo el nombre de esta Paz
de Wesfalia se incluyen once tratados diferentes que se firmaron en 1648 en las
ciudades westfalianas de Münster y Osnabrück, después de tres largos años de
negociaciones que ponían fin a la guerra de los treinta años y con ella, a las
guerras de religión que episodio tras episodio habían asolado Europa desde
1517. No se puede negar que la Casa de Habsburgo salió estrepitosamente
derrotada y fue el gran aldabonazo en la pérdida de la hegemonía hispánica y
suponía el fin de la Monarchia Cristiana (unidad de la iglesia–monarquía
universal), y se configuró un nuevo orden en Europa. El ideal confesional daba
paso a la razón de Estado. Ya no se gastarían mas los dineros de América en las
luchas de religión, pero el siguiente aldabonazo par ala Monarquía Hispánica
vendría casi dos siglos mas tarde con la independencia de las colonias.
En Rocroi se perdió el
prestigio militar, pero en Munster, el prestigio moral; es la derrota de toda
una ideología, de una religión, de un sistema político, de un modo de concebir
las relaciones internacionales. Aquí se puede decir que acaba el espíritu de la
Edad Media. Para colmo de males, Felipe IV encargó a otro Guzmán, el prestigioso
Gobernador de Milán Diego Felipe de Guzmán, Marqués de Leganés para que se
ocupara de continuar con la ofensiva a los portugueses tras la caída en
desgracia por fin d e Olivares y en 1654 sitió sin éxito Olivenza, para volver
a intentarlo en 1648 sufriendo un fracaso más.
Empezaré para ponernos en situación con una carta dirigida al Conde de Salvatierra firmada por “el Marques de Ayamonte “ y fechada el 12 de septiembre de 1641[6], y que se refiere a otro Guzmán, el Conde de Peñaranda, Don Gaspar de Bracamonte y Guzmán, quien tuvo un papel muy activo en acabar con la sublevación.
Peñaranda no estaba bien visto por los fracasos por el papel desempeñado en los Países Bajos, que llamaban “el Norte”, y prueba de ello es la cuarteta popular que corría por los mentideros de Madrid y de Sevilla:
Peñaranda de la Corte
Se nos vá;
¡lindo tahúr!
Después de
perder el Norte
Camina a perder
el Sur.”
En la carta del Marqués de Ayamonte se avisaba a Peñaranda del peligro
de las armadas enemigas, y es difícil hacernos creer que Ayamonte había
organizado tales armadas. Otra cosa sería la idea política, y esta carta fue
conocida por el Duque de Medina Sidonia.
La carta expresa lo siguiente:

Don Gaspar de Bracamonte y
Guzmán, Conde de Peñaranda
“Primo y Sr. mío, del aviso del Señor Conde de Peñaranda entendera V.S. como se apareció hoy al amanecer la armada enemiga acañoneando la de Dunquerque y enviándola a reconocer con unos barcos luengos nos dicen es en numero 80 bajeles franceses, holandeses y portugueses, y que iba la vuelta de la baya a donde se iban retirando los Dunquerquenses y por ser nueva tan de cuidado[7] y haber pasado a nuestra vista, la doy a V.S. a quien Dios guarde como deseo. Ayamonte, 12 de septiembre de 1641.
El Marques de Ayamonte”
Nos referimos a lo que hoy llamaríamos autonomía y no a la independencia andaluza. Y decimos autonomía, porque según la documentación consultada, Don Francisco de Guzmán fue un súbdito leal y servidor de La Monarquía, y probablemente Portugal no se hubiese independizado, ni se hubiesen sucedido las distintas sublevaciones, si la Corona de Felipe IV hubiese seguido los consejos del Marqués.
La situación era auténticamente desastrosa, y cuando la conjura empieza a madurarse se corría un peligro real de desintegración territorial sin poder hacer nada los súbditos reales, ya que el Conde Duque gobernaba España a su capricho y sobre todo tenía captada la voluntad de Felipe IV, que estaba supeditada a la voluntad dictatorial de Don Gaspar de Guzmán, desprestigiado, pero temido.
Estaba en juego el honor de España, que estaba muy ligado a la integridad territorial; Portugal se había perdido y los Países Bajos también. Finalmente, la situación económica era desastrosa, las arcas del Estado estaban vacías con las guerras y el mal gobierno, y el Conde Duque no hacía otra cosa que subir exorbitantemente los impuestos, con lo que la situación era angustiosa.
Don Pedro Calderón de la Barca muy sutilmente en su “Alcalde de Zalamea” puso en boca del alcalde Pedro Crespo la autentica situación en la que estaban aquellos fieles súbditos ante la disyuntiva de ver el honor de España y de ellos mismos por los suelos:
“Al
Rey la hacienda y la vida
Se ha de dar, pero el honor
Es patrimonio del alma,
y el alma sólo es de Dios.”
Lo que deseaba nuestro
Marqués es que su primo el Conde Duque, saliera del gobierno, que se arreglasen
los difíciles problemas económicos, que bajasen los impuestos, y luego entregar
de nuevo saneada Andalucía, al Rey Felipe IV. Era mas bien un golpe de Estado,
ceñido a Andalucía, pero no un intento independentista, al menos en la mente de
Ayamonte.
Es una posibilidad que al
chocar frontalmente con la intransigencia de Olivares, a la desesperada y ante
el peligro de caer en la pena capital se llegase a la conclusión de la
segregación. Desde luego no existen constancias de ello, sino algunas anécdotas
referidas por personajes particulares, como es la propia declaración del
traidor Fray Nicolás de Velasco (fº.62 del manuscrito): El Duque trataba de
hacerse Rey de Andalucía (fºs. 65 y 66 del Manuscrito) mientras que el mismo
Ayamonte era llamado “Libertador de Andalucía” .
Otra cosa distinta es que
aunque siempre se ha separado el independencia de Portugal del intento
independentista de Andalucía, no se puede comprender el primero sin el segundo
ni al revés.
Para entender este tema es
imprescindible pués no separar el estudio de la conjuración portuguesa con la andaluza,
ya que ciertamente se apoyaron una en la otra, ya que por una parte, parece que
el Marques de Ayamonte avisó su primo político, Juan IV de Portugal de la
operación que se tramaba para recuperar Portugal, y a la vez que el Rey
Portugués prestó todo su apoyo a su primo político el Marques de Ayamonte para
conspirar mas que contra el Rey de España, contra el Conde de Olivares que
tenia secuestrada la voluntad del Monarca, y dado los pocos medios con que
contaba el destrozado ejercito de Olivares, si no llega a ser por un traición
quizá hubiesen podido conseguir el objetivo. La conspiración de Portugal fue en
diciembre de 1640 y en verano de 1641, se descubría la andaluza. La
coincidencia de fechas no puede ser mas elocuente.
La monografía del historiador
portugués Hipólito Raposo[8]
quién nos demuestra como cuando le envía “un papel de aviso” al Conde Duque de
Olivares el Contador de Hacienda, Luis Pereira de Barros, los agentes del Marques
de Ayamonte interceptan dichas informaciones donde se especificaba que el
levantamiento sería el 5 de agosto de 1641.
Este historiador portugués[9]
expresa categóricamente al referirse de la conjura de Andalucía:
“...de
la conjura era Jefe el Marqués de Ayamonte, Don Francisco Manuel de
Guzmán, primo de la Reina Doña Luisa, y el trono de Andalucía independiente
habría de subir el IX Duque de Medina Sidonia Don Gaspar de Guzmán, aquel que
siendo Conde de Niebla estuvo años atrás en Villaviciosa para acompañar a su
hermana con ocasión de su casamiento.”
Finalmente el mismo
historiador[10] destaca la
valentía del Marques frente a la cobardía del Duque, al destacar la ridícula
fanfarronada del Duque de Medina Sidonia para doblegar la voluntad de Felipe
IV, diciéndole que no se levantaría de estar de rodillas hasta que el Rey le
perdonase . En el apéndice se puede ver la curiosa petición de perdón.
En el propio Archivo de la
Duquesa de Medina Sidonia en Sanlucar existe un importante documento que avala
a mayor abundamiento nuestra tesis de que en ningún momento el Marques de
Ayamonte , apoyase la idea que Medina Sidonia fuese coronado Rey de las
Andalucías, (reino de Granada, reino de Sevilla, reino de Córdoba y el resto de
Andalucía perteneciente a Castilla)
sino que lo que se trataba era de dar un Golpe de Estado hasta que
Olivares estuviese fuera del gobierno, como reconoce el propio Fiscal en su
Acusación y una vez restablecido el orden devolver la Provincia a Felipe IV.
Se trata de un documento sin
fecha que trata de la incorporación de Sanlucar a la Corona[11],
pasando de Ducado a realengo que no coincide en todo su contenido con la
petición de perdón que aportamos en el Capitulo XII, apéndice 1:
“El Duque obedeció pero arrepentido de lo que había intentándose
postró ante S.M. el día 21 de septiembre de 1641 con sollozos demostraciones de
gran sentimiento, y besándole sus reales manos le pidió perdón y entregó
confesando su adhesión de la Casa de Braganza y la proyecto de sublevar las
Andalucias no por titularse Rey de ellas sino por libertarlas de sus muchos y
tributos, apartar a S.M. del Conde Duque de Olivares y restablecer las Cortes y
fueros de la Nobleza”.

El Duque de Medina Sidonia a
caballo, tomando una ciudad del Algarbe portugués
cuadro propiedad de la
Duquesa de la actual Duquesa Medina Sidonia
Que preside el Salón de
Embajadores del Palacio de Sanlúcar de Barrameda.
Y seguidamente, el Duque don
Gaspar de Medina Sidonia envió a Juan IV de Portugal su cuñado, un denostado
cartel de desafío, propio de siglos anteriores, mientras que el Marques de
Ayamonte asumió noblemente las responsabilidades propias y ajenas , y fue
juzgado y condenado para subir al cadalso en Segovia el sábado 12 de Diciembre de 1648, para que se le cortase la
cabeza por detrás , degollándolo como a un traidor.
Don Francisco Silvestre de
Guzmán, Marqués de Ayamonte, primo de la Reina Doña Luisa de Guzmán, esposa del
Rey Juan IV (Duque de Braganza), tuvo dos momentos que le llevarían a perder la
vida.
El primero, cuando avisó a
sus primos los reyes de Portugal, que Felipe IV tramaba un complot contra el mismo Juan IV de Portugal, lo que
fue considerado por el Rey de España como una traición.
Lo segundo es que trató de
sublevar a Andalucía con su primo el primogénito de los Guzmanes y XIII Duque
de Medina Sidonia, Don Gaspar de Guzmán y Sandoval a quien sugirió la idea de que la región se declarase
independiente, para devolverla a la Corona de Felipe IV, una vez que se
aboliesen los impuestos que agobiaban a Andalucía, que pasaba por alejar del Rey
a otro Guzmán, al valido Don Gaspar de Guzmán Conde de Olivares y Duque de
Sanlucar la Mayor.
Debemos recordar que la sublevación de Portugal comenzó en agosto de 1637 y culminó en 1640. La cabeza de la primera insurrección fue un tal Manueliño, que inmediatamente fué sofocada por la Virreina de Portugal, la Duquesa de Mantua, hija del Duque de Saboya y nieta de Felipe II, que sucedió en el cargo a Filiberto de Saboya y al Cardenal Infante.
Liquidada la sublevación en principio, Felipe IV encarga al Duque de Medina Sidonia y al Marques de Ayamonte, la defensa del territorio. La sublevación insiste en 1640, y los mismos nobles portugueses que combatían la primera sublevación son ahora los que la propician y terminan matando a Miguel de Vasconcellos, apresando a la Virreina, la Duquesa de Mantua y coronando Rey a Juan IV en Evora, primero de los Reyes de la dinastía Braganza. El dia 1 de diciembre de 1640, fecha en que Felpe IV y Olivares empiezan a preparar la reconquista de Portugal, desde la Ayamonte fronteriza. Allí las máximas autoridades militares eran Medina Sidonia y Ayamonte, quien es el “Gobernador de las Armas”.
Medina Sidonia que fue acusado por el Rey de desidia tenía las siguientes instrucciones reales:
“ se
habrá de proteger su Estado de las cargas que en semejantes accidentes sobrevinieren, procurando sea con el
menor daño que se pudiese....os vuelvo a encargar tengáis con el marqués de
Ayamonte la buena correspondencia que espero.”

Retrato de
Felipe IV de Gaspar de Crayer. Ministerio de Asuntos Exteriores. Madrid

Retrato de
Carlos II “El Hechizado pintado en 1679 por Juan Carreño de Miranda. Devolvió
los bienes a Doña Brianda, VI Marquesa[12]
Colección de los
Marqueses de Ayamonte
A pesar de que los dos Guzmanes fueron tachados de derrotistas, se convocaron milicias y reclutamientos pues faltaban hombres, para atacar Portugal.
Se vislumbra una clara indisciplina, y empiezan los rumores de conjura. Salen a la luz las informaciones de Fray Nicolás de Velasco, la de Fray Luis de las Llagas y la declaración incriminatoria de Francisco Sánchez Márquez (Presidente de la Contaduría Mayor de Cuentas) que escucho estando en la cárcel a Fray Nicolás de Velasco (que se pasada por preso para obtener información) y a un albañil que estando en Palacio oyó comentar a dos criados del Duque de Braganza que se preparaba la armada para conquistar Cádiz. Como consecuencia de ello, se abrió un sumario contra el Marques de Ayamonte el 18 de agosto por el Fiscal del Consejo, Don Pedro de Velasco. A Francisco Sánchez Márquez, le sorprendió la rebelión portuguesa en Lisboa y siendo reducido a prisión junto con otros castellanos.
Y en la prisión de Lisboa conoció al ingenuo Fray Nicolás de Velasco, que se hacia pasar por preso para obtener información, y ocurrió lo contrario: Sánchez Márquez empezó a sospechar del fraile a quien le prometió más prebendas que Ayamonte esto es, que sería cardenal, si colaboraba con el, y que a el mismo el Rey Felipe IV le iba a conceder un titulo nobiliario si colaboraba en dar informaciones de la empresa.
La ingenuidad del fraile llegó a tal extremo que le entregó a Francisco Sánchez Marques unas cartas de Juan IV para el Duque de Medina Sidonia, cartas que se apresuró a entregar al Conde Duque de Olivares y que llevaban fecha de 1643[13]y el religioso del Convento de San Francisco de Ayamonte terminó revelando que era emisario del Marques de Ayamonte, y que estaba en Lisboa junto con Don Luis de Castilla, “Camarero” del Duque de Medina Sidonia, para organizar la revuelta. Este detalle fue fulminante y determinó a Olivares a mandar a apresar a su primo el Marqués y por supuesto al Duque.
Según hemos podido comprobar en el importantísimo manuscrito de la Biblioteca Nacional de Madrid nº. 722, cuyo contenido completo hemos obtenido en facsímil para su publicación, donde encontramos la primera declaración del Marqués de Ayamonte apresado por su primo el Conde de Peñaranda, lo que se trataba es de convertir temporalmente Andalucía en una República, y que pudiera revertir a la Corona de Felipe IV cuando las cosas mejorasen. Si acaso Medina Sidonia pretendía proclamarse Rey de Andalucía el Marques de Ayamonte y otros señores no se lo permitirían.
En la primera declaración del Marques de Ayamonte fue en Illescas el 6 de octubre de 1641 y esta fue ante Alonso de la Carrera quien actuaba en nombre de S.M. (Fº.204) En esta ocasión el Marqués declaró, sin darse cuenta que estaba escribiendo el mas bonito y valiente manifiesto andaluz:
“a los principios
de la rebelión de Portugal, pidió (al Duque de Medina Sidonia) enviase a Don
Luis del Castillo su Camarero. Había oído al Duque y a Luis del Castillo que si
le quitaban al Duque Gibraltar metería otra vez a los moros en Castilla..( Fº.
205):y que su animo fue de que Andalucía se conservase sin dueño para
restituirla a Su Majestad o al Príncipe nuestro Señor cuando cesasen los
tributos o hubiese oportunidad para ello..y que el motivo que tuvo este
declarante fue el ver que estaban perjudicadas las provincias y que amenazaban
riesgo de perderse las demás y acabarse esta Monarquía.”
(Fº.296):”Y
que el efecto que pretendía con la venida de las armadas era que hiciesen
diversión en Málaga y Gibraltar y que en este medio tiempo se aclamase la
libertad y que este declarante estaba obligado a hacerlo en su Estado y en el
Condado de Niebla y aquella cordillera hasta Sanlucar; y la otra persona tenia
por su cuenta todo lo demás hasta Sevilla....y que entiende que toda su
confianza la hacía en el descontento universal con que todos se hayan y en
parecerle que tenia muchas personas y en particular capitanes y soldados
obligados, y que todos le acudirían deseando la libertad y verse libre de
tributos...y que la aclamación que se había de usar era: Viva el Rey y muera el
mal gobierno, porque su animo no era maquinar contra la persona ni corona de Su
Majestad, sino procurar el descanso de la Andalucía y que la causa de no
haberse ejecutado lo que estaba tratado fue la porfía de los cabos de la armada
insistiendo en que habían de tener el puerto de Sanlucar o por lo menos
intentar a Cádiz...y este declarante lo resistía por no tener la guerra en
Casa, y que porque al tiempo que se pretendía el alivio de la Andalucía, no
parecía conveniente exponerla a los trabajos y miserias de la guerra..”y por
parecer que si los franceses y portugueses metieran el pié en tierra podrían
apoderar de todo y que no estaría en su mano deshacerse de ellos cuando
quisiese, que también querrían correr y saquear la tierra lo cual era contrario
a su designio y podrían intentar a Sevilla y hacer otros daños.”
Por ello el Fiscal le acusaría más tarde: (Fº.224):
“El intento de dicho Marques era que las armadas de Francia,
Holanda y de Portugal viniesen como en efecto vinieron a tratar de quemar la de
España que estaba en la Bahía de Cádiz, y que luego se apoderasen de dicha
ciudad, de la de Sevilla, y de toda la Andalucía reduciéndola a República
Libre.”
También al folio 51 del manuscrito se expresa;
“Hacer una República libre de Andalucía, para quitar los
tributos restituir el brazo de a
nobleza, se deshiciese la voz de que el Duque se quería hacer Rey de Andalucía,
que la pretensión que siempre tuvo el Conde-Duque para hacer cierto el informe
que tiene hecho a S.. y para dar por culpado al Marqués.”
Y sigue acusando el Fiscal:
“Que cometió delito de Lesa majestad y que en su intento de
hacer República libre de Andalucía para sublevarla de los muchos tributos y
cargas que tenía y otras cosas semejantes”
Terminaba su acusación terrible el Fiscal con su petición de pena:
“Por tanto a Vuestra Alteza pido y suplico mande condenar y
condene a dicho Marques de Ayamonte en las mayores y mas graves penas
corporales y pecuniarias en que conforme a derecho y a las leyes del Reino ha
incurrido ejecutándole en su persona y bienes, para que a él sea castigo
y a otros ejemplo”(Fº. 224)
A lo que contestó el Marqués defendiéndose que:
“ No había podido probar el cuerpo del delito y que la primer a
declaración no fue hecha ante el Juez, lo cual no hace prueba”
La situación andaluza era desesperada y el agobio de los tributos realmente insoportable, por lo que la sublevación no fue ningún proyecto ilusorio, sino que debido a la intransigencia de Olivares supuso un clarísimo peligro desintegración territorial, ya que la plaza de Ayamonte con mil hombres permanecía inactiva contra los portugueses contando además con ayuda externa como fueron los 74 barcos franceses holandeses y portugueses que fueron vistos en la costa a punto de intervenir, esperando unas señales, que nunca llegaron pues, como acabamos de ver, el Marqués de Ayamonte prefería poner en peligro su vida antes que su Andalucía fuera sometida a un saqueo que el quizás no hubiera podido evitar.
El plan era tras someter el ejercito de Olivares, desembarcar las fuerzas y armas de las armadas incluida la española que estaba en Cádiz, y llegar hasta Sevilla donde posiblemente se establecería la capital del imaginario Reino o República.
Haciendo una reflexión en este punto, muy mal debían estar las cosas para que dos miembros de la familia Guzmán, conspiraran contra la situación, siendo la familia desde siempre los mayores defensores de sus Reyes. En todo el proceso no hay una sola prueba de que Ayamonte aprobaba la promoción de Medina Sidonia a Rey de Andalucía, sino la constitución de una República transitoria.

Conde de
Olivares, Duque de Sanlucar la Mayor. Gravado original de la Colección de los
Marqueses de Ayamonte de Paul Pontius
Velásquez y Pablo Rubens
No debemos dudar de que se llegó a tan desesperada intención por el secuestro de la voluntad real por Olivares, la maltrecha situación económica que había arrastrado al País a un autentica quiebra tras las guerras inútiles, y los elevados impuestos que obligaban al pueblo.
Estamos seguros que nada de esto hubiese sucedido, si el Rey hubiese decidido entonces prescindir de Olivares y nombrar a un primer ministro mas capaz, todo hubiese cambiado, e incluso cuando todavía se podía, llegar a establecer la capital de España en Lisboa.
Fue en vano el intento de Felipe IV utilizar la política matrimonial como lo hicieran sus antecesores, para trazar lazos de sangre que aseguraran la Monarquía como cabeza de España. Ante la falta de infantas reales para casar, por costumbre, se solía acudir a hijas casaderas de la alta nobleza. Una de las uniones que sus consejeros consideraron mas importantes fue la de la hija mayor del VIII Duque de Medina Sidonia con Juan , Duque de Braganza. Pensaba Felipe IV que las raíces enlazadas de los linajes de Braganza y de Guzmán servirían para disipar los peligros de hipotética segregación.
No era de extrañar que el Duque de Braganza casase con la ambiciosa Luisa de Guzmán y que la propia madre del Duque fuese una española, Doña Ana Fernández de Velasco, hija de los Duques de Frías, nada menos que Condestable de Castilla.
La Reina de Portugal, era una auténtica Guzmán, y había nacido precisamente en Huelva en la
Parroquia de San Pedro, y su Partida dice lo siguiente: Libro 1º, folio 284.
“En
la Villa de Guelva (sic) jueves veinte
y cuatro días del mes de octubre año de nuestro Salvador Jesu Cristo de mil y
seiscientos y trece años yo el licenciado Diego Muñiz de León visitador General
del Arzobispado de Sevilla baptizé a Doña Luisa Francisca hija del señor don
Alonso de Guzmán el bueno y de la señora Doña Juana de Sandoval condes de
niebla: Fue su padrino el señor don Gaspar Alonso de Guzmán el bueno marques de
Casaza y le advertí de la cognación espiritual y lo firmé fecha tu supra. Diego
Muñiz de León=(rubricado))

Retrato de la Reina Onubense, Doña Luisa de Guzmán conservado en el Museo Nacional de Carruajes de Lisboa
Doña Luisa-Francisca se
casaría a los 19 años por Poderes con el Duque de Braganza y de Braselos en la
Parroquia de Ntra Sra. de la O en Sanlucar de Barrameda en domingo 19 de
diciembre de 1632.
Doña Luisa Francisca Reina
de Portugal, descendía en línea recta de la Casa Marquesal de Ayamonte a través
de su tatarabuela, Doña Teresa de Zúñiga y Guzmán, II Marquesa de Ayamonte y
Duquesa de Béjar, (hija de don Francisco de Zúñiga y Guzmán (+26.marzo 1525),
Marques de Ayamonte y de la Marquesa Doña Leonor Manrique de Castro)
La acusación consistía en que el Duque de Medina Sidonia y el
Marques de Ayamonte puestos ambos de acuerdo enviaron un emisario llamado
Sancho y un fraile del Convento de San Francisco de Ayamonte a Portugal para
recabar el apoyo de su pariente Juan IV. No se sabe si fueron traicionados y
simplemente interceptados las cartas que fueron a parar a manos del envidioso
Don Gaspar de Guzmán, el segundón de la casa quien aprovecho su poder de valido
del Rey Felipe IV para apresar al Marques y al Duque, que fueron torturados
cruelmente con distintos instrumentos como el potro. Tras su apresamiento el
Marques fue llevado a Sevilla (Reales Alcázares) y a Illescas donde se le
interroga el 6.X-de 1641, a la fortaleza de Santorcaz, donde fue interrogado
otra vez el 8 de junio de 1643, de allí pasó a Pinto para finalmente ser
llevado al Alcázar de Segovia, que ofrecía mayor control y seguridad. El Duque
de Medina Sidonia, no pudo por menos que enviar al Alcázar de Segovia a través
de Luis del Castillo, 4.016 reales para que no le faltase de nada al Marques,
su primo.
La Sentencia definitiva de
muerte fue ejecutada en el Alcázar de Segovia el día 12 de diciembre 1648, y
las ultimas palabras del Marques de Ayamonte al entregarse al verdugo
fueron:
“Acepto y
olvido que en nombre del Rey me fue prometida la vida a cambio de mi confesión.
Esta la ofrezco a mi Dios y Creador”[14].
Y como hemos dicho antes, la ejecución el
sábado 12 de diciembre de 1648.[15]
Contaba el Marqués 42 años. Había nacido en 1606.
Este fue el fin del Marques de Ayamonte
Gobernador de las Armas y Capitán General[16].
No tenemos duda que encomendaría su alma a su Patrona, la Virgen de las
Angustias.
Tuvo Don Francisco una sola hermana, Doña Brianda, Musa de Luis
de Góngora, que casó en Madrid[17]
con Don Iñigo López de Mendoza Conde de Tendilla el 17 de junio de 1616.
La madre de Don Francisco-Silvestre y Doña Brianda, Doña Ana de
Zúñiga y Sarmiento era la hija primogénita del Duque de Béjar y de su segunda
mujer, doña Brianda Sarmiento de la Cerda y Pimentel. La línea de los La Cerda
se consideraba primogénita de la Casa Real de España y por tanto descendiente por línea recta del Infante de
la Cerda.
La Marquesa Doña Ana le
recriminaba constantemente a su hijo Don Francisco-Silvestre que sus rentas que
gastaba no daban para tanto. Durante estos años, el Marqués de Ayamonte tuvo
fama de gran seductor en Madrid, como o fue también su pariente el Conde de
Villamediana, e incluso no descartamos que tuviese algunas diferencias como el
con su Rey por asuntos de señoras, asuntos a los que Felpe IV prestaba la mayor
de las atenciones.
De hecho en la Plaza Mayor
de Madrid, el Rey sufrió en 1634 en un juego de cañas que Ayamonte quebrara su
caña en la armadura del Rey, con tal violencia que este quedó conmocionado, y
tal vez por esta circunstancia, el Marques de Ayamonte se ausentó de la Corte
de Madrid, para retirarse a su Estado de Ayamonte, pero Felipe IV no olvido
nunca aquel impresionante impacto del de Ayamonte sobre su real cuerpo. El Rey
no había olvidado el viaje había hecho a Andalucía, cuando en Sanlúcar, en
marzo de 1624, no consiguió torear como los demás caballeros andaluces (entre
os que se encontraban el Marqués de Ayamonte, padre de Don Francisco Silvestre
y el mismo futuro Marqués, que contaba entonces con 18 años) que mataron a
varios toros con lanzas y rejones, mientras que el Rey no pudo acabar con los
morlacos sino a arcabuzazos, detalle que ante las damas del cortejo real no
debió caer muy bien, y a buen seguro que sufrió el orgullo real, por lo mucho
que le importaba salir airoso de tales trances ejecutados delante de señoras.
A pesar de estos viejos
recuerdos, el Rey según la documentación encontrada apreciaba e incluso
admiraba en cierta forma a Ayamonte más que a su primo Medina Sidonia pero
aunque supeditado a la voluntad de Olivares, en principio se resistía a la
ejecución de la Sentencia de vista y revista, y la Junta determinó el 4 de
enero de 1647 que se cumpliera la Sentencia en cuanto a la confiscación de los
bienes (que, excepto los subastados,
mas tarde serán devueltos a su hermana Brianda de Guzmán, Sexta Marquesa
de Mondejar, y Condesa de Tendilla por su matrimonio con Don Iñigo López de
Mendoza) y que se suspendiera la pena capital, de suerte que el Marques quedase
prisionero de por vida.
El Rey estuvo conforme[18],
pues además le había prometido al Marqués que si declaraba lo sucedido, le
salvaría la vida.
Como ya he anticipado, no
nos queda ninguna duda que el detonante, para forzar la ejecución fue
precisamente el levantamiento del Duque de Hijar en Aragón en 1648. El Rey
asustado no pudo esta vez convencer a Don Luis de Haro, sobrino y sucesor de
Olivares, que se empeñó en dar el espectáculo de una ejecución ejemplarizante .
No obstante no debemos olvidar que el culpable de toda la
situación fue el Conde-Duque de Olivares no logró su mayor empeño que era tener
descendencia para perpetuar sus títulos y honores e incluso llegó a reconocer a
un hijo ilegitimo que murió, (Enrique-Felipe de Guzmán) el Marques de Mairena y
II Conde de Arzacóllar.
Y el destino quiso con el
tiempo que el preciado ducado de Sanlucar la Mayor y los títulos de su hijo
reconocido con todos su mayorazgos
patrimoniales y pertenencias del Conde Duque, pasasen precisamente a la Casa
Marquesal de Ayamonte por el matrimonio de Ana-Nicolasa de Guzmán y Fernández
de Córdoba, con Don Antonio Osorio de Moscoso, VI Duque de Sanlucar la Mayor, V
Marques de Mairena y VI Conde de Arzacollar.
Mayor fue la burla de la
historia cuando en el proceso ha aparecido un detalle que sospechábamos por no
teníamos la constancia y es que el Conde-Duque tenía puesto sus ojos en la
sucesión del Marquesado de Ayamonte, y había pedido al Marqués que le nombrase
sucesor a él mismo al no tener hijos, a lo que el Marques le respondía siempre
que tenía una hermana, Doña Brianda y que el Mayorazgo de Ayamonte creado por
Doña Teresa de Guzmán, exigía que fueran descendientes directos de ella los
poseedores, condición que no tenía Olivares.
(Fº. 65 del Manuscrito )
Este detalle era la gota que
hizo rebosar el vaso de la venganza del Conde-Duque contra su primo el Marqués
de Ayamonte y como hemos visto, no se hizo esperar. La Acusación que hizo el
Fiscal Velasco fue preparada por el Conde-Duque y constaba de diez supuesto
delitos y que eran los siguientes:
1º:Que el tuvo trato abierto con los rebeldes
portugueses.
2º:Que la plaza
de Ayamonte estaba sin prevención ni defensa.
3º.Que por lo
anterior, el enemigo juntó gente en Castromarín para tomar Ayamonte y que si la
Junta no previniera la defensa, se perdiera.
4º:Que
no impidió la fábrica de baluartes.
5º:Que
el Marqués escribía cartas en cifra.
6º:Que
de orden del Marques pasó a Portugal Fray Nicolás de Velasco para disponer las
materias de rebelión.
7º:Que vinieron
las armadas de Holanda, Francia, Portugal y se pusieron sobre Cádiz.
8º:Que no envió
el socorro que pedía Sanlucar de Guadiana.
9:Que trataba
de apartar del lado de Su Majestad al Conde Duque de Sanlúcar.
10º:
Que el Marques no supo los intentos del Duque.
El Marqués terminó su
alegación al Fiscal diciendo:
“nunca le pudo
ser de conveniencia ni ser cómplice, ni
sublevar Andalucía para que el Duque fuera Rey.”
Pidió ser absuelto y que se
le aplicara el agravio comparativo puesto que el Rey había perdonado la vida al
Duque.
A pesar de que decía la
verdad, y que mantuvo una actitud digna, no pudo salvarse.

Fragmento con
Posible retrato de don Francisco Silvestre de Guzmán pintado en Sevilla por
Francisco Pacheco.
Pertenece a la
colección familiar de los Marqueses Ayamonte
CONJURA CONTRA EL MARQUES.
Además del Conde-Duque y de Fray Nicolás de Velasco, el Marqués tenía enemigos y traidores dentro de sus propias filas. Este es el caso que queda demostrado con el manuscrito del proceso de la Biblioteca Nacional de Madrid (fº.53) y que se refiere a la actuación dentro del propio Convento de San Francisco de Ayamonte, Patronato del Marqués y Fundación de su Casa donde campean hasta hoy mismo sus escudos y anejo al propio Palacio Marquesal.
Se trata de la declaración de otro fraile; Fray Melchor Correa que transcribo:
“vio como los conjurados contra el Marqués se juntaron en la celda
de Fray Francisco de Angulo con Don Alonso Castejón que era también enemigo del
Marqués y hacían sus juntas y concilios contra el y por encubrirse venían al
Convento de San Francisco y avisaban al Conde de Peñaranda el cual se entrava
(sic) en la Capilla de la Soledad como si iba a rezar y luego se iba a la celda
del guardián donde se examinó a algunos testigos y otros entraron de noche por
la puerta del río a hacer declaraciones
por no ser vistos...”
Además al folio 53 del manuscrito se comprueba como a Francisco Maldonado (testigo) se le dio Merced del Habito y sueldo de Capitán de Caballos por haber jurado contra el Marqués.
Tras la muerte del Marqués de Ayamonte, se desencadenan los conflictos: Portugal, Cataluña, Nápoles, Sicilia, País Vasco, con la ejecución de Miguel Iturbi en 1648; Por la rebelión de Aragón, Carlos Padilla es encarcelado en Cataluña, el Marques de la Vega de la Sagra (Don Pedro de Silva y Mendoza), Don Rodrigo de Silva Conde de Salinas, el portugués Domingo Cabrál, y es que el Duque de Híjar, (que se prendía proclamarse Rey de Aragón) fue también encarcelado en la fortaleza de Santorcáz como lo fue el Marques de Ayamonte. Fueron ejecutados por degüello en la Plaza Mayor de Madrid, el Marques de la Vega de la Sagra, y Carlos Padilla el día 5 de diciembre de 1648 ( con lo que acabó la revolución padiliana).
Una semana después sería ejecutado en el Alcázar de Segovia nuestro Marqués.
Otro detalle por el que pensamos que en principio que la rebelión de Andalucía no perseguía en absoluto la independencia sino cambiar la situación económica que era desastrosa (empezando por las propias del Duque de Medina Sidonia y de su Primo el Marques de Ayamonte) y el descontento crecía con la subida de impuestos, es el grito de los sublevados que fué:
“Viva el Rey y muera
el mal gobierno”
El ambiente era de descontento general. Y como ejemplo de lo que se respiraba, quiero citar el romance satírico anónimo repartido en la visita que Felipe IV hizo a Zaragoza en 1642:
“España
gime, oprimida,
La Iglesia está peligrosa,
Y aun pienso que los grandes
la lealtad y fé zozobran”
Ya el Marqués de Ayamonte predijo lo que pasó siete años antes en memorial entregado al débil Rey Felipe IV, y que de no realizar un meticuloso plan para evitarlo, Portugal se declararía independiente con Brasil y las Indias Occidentales. Este plan pasaba por nombrar al Duque de Braganza, Príncipe del Algarbe, reconociendo así una preeminencia dentro de la nobleza de Portugal, pero nunca una corona real.
Desde entonces, se concibió por los consejeros reales la idea de propiciar matrimonios de estado como el de Don Juan con Doña Luisa.
Finalmente, El Duque fue
perdonado tras cumplir tres condiciones:
1.-
presentar una petición de perdón por escrito al Rey.
(lo que hizo en
presencia de Olivares y ante la mayor humillación , pues el Rey le recibió
sentado en un pequeño y apartado cuartillo o “retretillo”. Ante el que se puso
de rodillas, ala par que le besaba los pies).
2- enviar un
“Cartel de Desafió” a su cuñado el Rey de Portugal, que tendría lugar en
Valencia de Alcántara.
3-
dar su conformidad al embargo de todos sus bienes que pasarían a la Corona.
Y el Marqués de Ayamonte
después de larga prisión, como no quiso o no pudo cumplir las condiciones pues
mantenía su dignidad y no tenia la fortuna de Medina Sidonia, fue decapitado.
Cuentas los cronistas que era muy religioso y
llegó al suplicio con una entereza imperturbable y perdono a sus
verdugos y a su Rey.
Debemos hacer hincapié que
según aparece en el legajo 1.026 y
3.170 el juicio al Marques de Ayamonte fue secreto y no se le permitió
defensor, ni siquiera la presencia del acusado.
El ajusticiamiento del
Marqués de Ayamonte tuvo lugar en el Alcázar de Segovia el 12 diciembre de 1648,
y ya hemos dicho que se precipitó por el ambiente de sublevación general que se
respiraba en toda España, ya que la Sentencia no había llegado a ejecutarse y
se había suspendido y lo que ocurrió sin duda es que se buscó dar con la
ejecución ejemplo, a la sublevación de Aragón cuyo líder era el Duque de Híjar,
que como descendiente de los infantes de la Cerda, pretendía ser coronado Rey
de Aragón.

Diego-Felipe de
Guzmán, Marqués de Leganés de Peeter Snayers. Fue el Guzmán que realizó el
último intento de recuperar Portugal
como General Jefe del Ejercito
castellano en 1646. Colección Marqueses
de Ayamonte en Madrid.
Toda esta decadencia, afectó
naturalmente a la economía, al orden social, al moral y a las costumbres. No
tenemos nada mas que ver las crónicas periodísticas de Pellicer (con sus
Avisos) y de Barrionuevo, para
percatarnos de los múltiples microbios que afectaban a la sociedad de 1648.
Lo mismo sucedía en el mundo
de las letras, que también descendía hacia la decadencia. Gran parte de las
figuras de primer orden habían desaparecido en 1648, quedando solo Calderón de
la Barca, Gracian, Nicolás Antonio, Moreto o Melo, pues en ese mismo año habían
fallecido Tirso de Molina, Rojas Zorrilla, o Diego Saavedra Fajardo, entre
otros.
Solo hubo una excepción, que
fue en el mundo del arte, único aspecto en que no sobreviene la decadencia y en
1648 el barroco esta en sus primeros pasos. En ese año Velásquez esta en
Italia, , muere Juan Martínez Montañés, pero, Murillo esta en su esplendor en Sevilla,
triunfan Zurbaran, Valdés Leal, Carreño de Miranda, Rivera en Nápoles ve
amargados los últimos días de su vida
por el rapto de su hija.
En la época de Don
Francisco-Silvestre de Guzmán y Zúñiga,
hijo mayor de Don Francisco de Guzmán y de Doña Ana Felipez de Zúñiga y
Sotomayor, cuando ocurrieron los acontecimientos de Andalucía, el Marqués
estaba viudo de Doña Leonor Manrique de Zúñiga y Guzmán y no tenía
descendencia, siendo la heredera su hermana Doña Brianda de Guzmán, Condesa de
Tendilla.
Con el comienzo del reinado
de Carlos II “El Hechizado” en 1665 empezaron a cambiar las cosas para la Casa
de Ayamonte, que no olvidó nunca el ajusticiamiento del Marqués, victima del
impulso de la historia en una España que comenzaba el camino de la decadencia.
Es precisamente Carlos II el que dispone se devuelvan a los herederos del
Marques sus bienes confiscados, algunas obras de arte, definitivamente perdidas
pues habían desaparecido.
Ahora hemos de referirnos a
otros miembros de la Casa de Ayamonte que contribuyeron al esplendor de la
Casa.
LA CASA DE AYAMONTE EN EL ARTE Y EN LAS LETRAS
Debemos reconocer que no solamente los miembros de la Casa de Ayamonte destacaron en el antiguo arte de la guerra, sino que también propiciaron el arte y las letras, convirtiéndose sus miembros en auténticos mecenas:
En Ayamonte nos pueden
servir de ejemplos, el templo de San Francisco, Patronato del Marquesado como
lo certifican sus grandes escudos en el presbiterio y en el arco de entrada al
templo con sus cofradías, la Capilla Mayor de Parroquia de la Virgen de las
Angustias (con los escudos pertenecientes al V Marques), o la Capilla Mayor
para la Casa Grande de San Francisco de Sevilla, que sirviera de enterramiento
para los Primeros Marqueses de Ayamonte (y que tras destruirse el templo de San
Francisco de Sevilla, hoy Plaza Nueva, se conserva perfectamente hoy día en
Santiago de Compostela, Convento de San Lorenzo de Trasouto desde 1883.
Tanto la Capilla Mayor como los
sepulcros de los Primeros Marqueses de Ayamonte, que antes fueron II Condes de
la misma ciudad, fueron encargados a los genoveses “Antonio Maria Aprile y Pier
Angelo de la Scala”.
El Marques, Don Francisco de
Zúñiga y Guzmán, ya había fallecido el 16 de mayo de 1525 y fue su esposa Doña
Leonor Manrique de Castro, la que en 1532 bajo su patrocinio acaba la gran
obra. El retrablo de alabastro, según las cuentas de fábrica estuvo
policromado, y dorado, y todavía hoy se
pueden ver restos de su antigua policromía. Se conservan también los epitafios
de los marqueses en los cuales se cita la fecha de la muerte de cada uno: la de
Don Francisco de Zúñiga y Guzmán, Marques de Ayamonte, el 16 de marzo de 1525;
la de su esposa Doña Leonor Manrique de Castro, Marquesa de Ayamonte el 5 de
mayo de 1536.

Estatua orante
del Sepulcro de Doña Leonor Manrique de Castro I Marquesa y II Condesa de
Ayamonte.
Monasterio de
San Lorenzo de Trasouto, Santiago de Compostela
Don Francisco aparece
arrodillado sobre su reclinatorio con
mirada anhelante puesta en el sagrario, suplicando la salvación de su
alma.
Se trata del retrato de un
hombre vivo, cuyo cuerpo no está rígido, e incluso la plantas de los pies están
curvadas, dando a la postura del retratado mayor naturalidad.
El Marqués-Conde este
cubierto con armadura completa a la que solo falta el casco que debió perderse
en el traslado desde Sevilla.
La Marquesa esta revestida
con rico “brial” y capa y su cabeza está cubierta con una toca, llevando ricas
joyas, sus dedos están rotos y falta el reclinatorio que debería ser cubierto
como el de su esposo. Su rostro es apacible y al igual que su esposo parece
invocar desde su sitial ante todo, la salvación de su alma.
Bajo las figuras, se
conservan los originales rótulos con la filiación de los personajes, y sobre
ellos sus escudos coronados con corona de Grande de España, están dichos
escudos en su actual emplazamientos cambiados, ya que el de la Marquesa que
corresponde a la Casa de sus padres los Duques de Nájera con las armas de los Manrique de Castro
están sobre el Marqués, y los de la Casa de Ayamonte con las armas de los
Zúñiga y Guzmán, están sobre la Marquesa. De todas forma debemos de reconocer
que gracias a los Duques de Soma, descendientes por línea segundogénita de los
Marqueses de Ayamonte se han conservado el retablo y los sepulcros de Sevilla.
El emplazamiento actual de
los sepulcros corresponde a un antiguo convento franciscano Patronato de la
Casa Condal de Altamira (Casa unida pro matrimonio a la de Ayamonte), y la
familia de los actuales dueños obtuvieron sentencia favorable en su pleito
contra el Estado para la reversión del Convento-Pazo a la familia. Además de la
Iglesia es notable el Claustro, así como los jardines centenarios únicos en su
especie. Estos sepulcros son la antesala de los del Escorial de Felipe II y
Carlos I con su familia.
Recomiendo si van a Santiago
de Compostela, visitar ese trozo de la Historia de Ayamonte que es el Retablo
Mayor del Convento de San Lorenzo de Trasouto, Monumento declarado como Bien de
interés Cultural, vecino del estadio Universitario, propiedad de nuestros
primos los Duques de Somma y de Medina de las Torres. En este Pazo-Convento
compostelano pasa temporadas S.M. la Reina Fabiola de Bélgica, que es hermana
de la Duquesa.

Don Francisco de Zúñiga y Guzmán, I Marques y II Conde de Ayamonte
Monastario de
San Lorenzo de Trasouto. Santiago de Compostela
Doña Leonor Manrique de
Castro I Marquesa de Ayamonte fundó también en Sevilla en 1521 el Convento de
Regina Angelorum cerca de la Parroquia de San Pedro. Este convento se
transformó más tarde en Hospedería de
frailes de la Orden dominica para frailes que iban y venían de las indias, y
Casa de Estudios religiosos, siempre comunicado dicho Convento con la Casa de
los Marqueses[19].
En el campo de las artes, no
podemos olvidar la protección que dio Don Francisco Silvestre de Guzmán,
Marques de Ayamonte a Murillo, al que encargaron para su palacio de Sevilla, la Serie de los 12 cuadros de la Historia
de Jacob, y la historia de Abrahan
cuadros que fueron encargaros para ser colgados en la inauguración
fachada de dicho palacio contiguo a la Iglesia sevillana de Santa Maria La
Blanca en el año 1665.[20]
Así Don Diego Angulo Iñiguez en su magna obra de tres tomos sobre Murillo, se refiere al principio del Tomo II a varios cuadros de la serie de Jacob, que corresponden a los mismos cuadros descritos por F. Torre Farfán (1666 13 vº.) al describir la fachada de la casa
del Marques de Ayamonte.
No olvidamos que fue
precisamente una Guzmán, la primera Doctora de España. Isidra de Guzmán y de la
Cerda, fue investida doctora en Filosofía y Letras a los 17 años en 1785. Casó
con el marqués de Gualcázar , falleciendo en 1803. El libro miniado con el
nombramiento de Doctora es propiedad de sus descendientes y parientes, los
actuales marqueses de Guadalcázar

Uno de los cuadros de la Serie “Historia de Jacob” que el Marqués encargó a Batlomé E. Murillo para su Casa de Sevilla
En un incendio provocado por los franceses, se perdieron algunos de los cuadros encargados por el Marques de Ayamonte a Murillo para la Galería de la Casa Grande de San Francisco de Sevilla. Estos cuadros representaban a varios santos de la Orden Franciscana entre los que se pueden destacar a San Diego de Alcalá, San Francisco, San Junípero y Santa Clara. Y otros como Santa Justa y Rufina , etc.
La Plaza Nueva de Sevilla
ocupa gran parte del solar del Convento franciscano, patronato de la casa de
Ayamonte. Con el, se perdieron importantísimas obras de arte quedando solo
restos diseminados en almonedas y coleccionistas del mundo.

Don Vicente
Osorio de Moscoso y Guzmán, Marques de Ayamonte, Fundador del Banco de San
Carlos mas tarde Banco de España lo que le valió ser nombrado Caballero del
Toisón de Oro .Oleo Colección Marqueses de Ayamonte
Hay constancia de que en
1810, el Mariscal Soult vendió varias de las obras requisadas que se salvaron
del incendio, quedando hoy solo tres en España: San Francisco Confortado por un
Angel y San Diego de Alcalá dando de comer a los Pobres (Ac. de San. Fernando)
y un retrato de San Diego que se conserva en el Alcázar de Sevilla.
Son de destacar los dos
lienzos de las patronas de Sevilla, Santa Justa de Santa Rufina encargados por
el Marques de Ayamonte y Villa Manrique y que hoy propiedad del Museo de
Dallas.
El Palacio de la Plaza de
Regina en Sevilla, hoy destruido, también estaba repleto de obras de arte, y no
digamos el Palacio de la Calle San Bernardo de Madrid, mandado construir a Ventura
Rodríguez, a quien Don Vicente Osorio de Moscoso hizo retratar por Goya para
este Palacio[21], del que se conserva una buena parte en la
Calle Flor Alta de la Capital de España.
Con el tiempo recayó en la
Casa de Ayamonte la colección Altamira y la Colección Leganés, llegando a ser
hasta finales del siglo XIX la colección privada mas importante de España,
colaborando incluso a engrosar la colección de los Reyes.
Don Vicente Osorio de
Moscoso y Guzmán, Marqués de Ayamonte, mandó al gran arquitecto Ventura
Rodríguez, la construcción de su palacio en la Calle San Bernardo de Madrid y
también el retrato del arquitecto a Francisco de Goya[22].
Este pintor pintó al Marques de Ayamonte y de Astorga, a su esposa Doña Ignacia
Álvarez de Toledo y Gonzaga con su hija Maria Agustina, cuyo retrato estuvo
colgado de venderse a Estados Unidos en la sacristía de Santa Maria la Mayor de
Cabra) ,a su hijo Manuel Osorio Manrique de Zúñiga, Señor de Gines con una
urraca a la que miran do sorprendidos gatos que en su pico sostiene un sobre de
una carta que dice : Don Francisco Goya. También pintó al primogénito Don su
hijo Vicente Osorio de Moscoso y Álvarez de Toledo, Conde de Trastamara.[23],
que sería mas tarde Marques de Ayamonte.

Don Vicente
Osorio de Moscoso y Guzmán, Marques de Ayamonte y de Astorga, como Alférez
Mayor de la Villa de Madrid que llevó
el pendón Real a caballo para la Proclamación del Rey Carlos IV, desde su
Palacio de la Calle San Bernardo de Madrid, por su cargo hereditario de Alférez
Mayor de la Villa de Madrid y del Pendón de la Divisa..
En el Archivo de la Casa de
Ayamonte consta en el año 1814 el “Inventario y descripción judicial de las
alhajas y efectos, pinturas y documentos saqueados por los franceses, de la
Casa, Archivo y Contaduría del Excmo.
Sr. Marqués de Astorga (y de Ayamonte), Conde de Altamira, don Vicente Joaquín
Osorio de Moscoso y Guzmán. Del gran saqueo nada se pudo recuperar, y algunos
de los cuadros muebles y documentos, figuran incluso en famosos museos de
Europa. La Casa del Marqués sirvió de cuartel general de Napoleón en Madrid.
El pleito de inició el 19 de
febrero de 1814, y en el apartado dedicado a Ayamonte se determinó por el Juez
que los franceses se llevaron los siguientes documentos:
1- “Privilegio de Don
Sancho Segundo de Portugal por el que se concede a Don Pelayo Pérez Correa,
Comendador de Alcaraz de la Orden de Santiago y a los individuos de esta Orden,
el Castillo de Alfaxar de la Peña, con todos sus términos y demás pertenencias
que correspondían a su Corona Real. Su fecha en Lisboa a 10 de enero de 1239.”
2- Privilegio
original del Emperador Carlos V, a favor de Don Francisco de Zúñiga Guzmán
Conde de Ayamonte, para que el, sus herederos y sucesores pudiesen beneficiar y
aprovecharse perpetuamente de todas las minas que hallaren en su Villa de
Ayamonte, Lepe y la Redondela con la obligación de dar a la Corona Real la
décima parte de lo que sacare, deducidos los gastos. Año d e mil quinientos
veinte.”
3- “Privilegio del
Rey Felipe II, por el que se concede a Doña Brianda de la Cerda Sarmiento
Villandrando, Duquesa de Béjar, un juro de ciento ochenta y siete mil y
quinientos maravedíes cada año sobre las alcabalas y heredades de Plasencia.
Año de 1590.”
4- “Vinculo de la
Puebla de Alcocer y otros varios mas bienes y pueblos fundado por don Gutierre
de Sotomayor, Maestre de Alcántara, a favor de su hijo Don Alonso, en el año
1443”
5- “Otro Vinculo
de la Villa de Alconchel, fundado por el Maestre Don Gutierre (Sotomayor) , a
favor de Don Juan Sotomayor, también su hijo”.
6- “Vinculo de las
Villas de Ayamonte, Lepe y la Redondela, donadios y heredades en Carmona, y
otro llamado de Cabrejas en Utrera: Fundado por Doña Teresa de Guzman, a favor
d edon Francisco de Guzmán, su hijo y Don Pedro de Zúñiga, Duque de Béjar, ano
de 1500.”
7- “Vinculo de dos
casas en Sevilla en la colación de San Pedro: fundado pro Doña Leonor Manrique
de Castro, mujer de Don Francisco de Guzmán, primer Marques de Ayamonte, con
agregación al mayorazgo de este Título. Año de 1525.”
8- “Testamento de
Don Juan de Guzmán, quinto Conde de niebla por el cual deja a su hijo Don
Enrique los pueblos de Huelva, Agaraque y otros: y a Don Alonso y Don Juan,
también sus hijos, los de olivares, Villafranca y otros. Año de 1507.”
9- “Bula
Pontificia a pedimento del Marqués de Ayamonte por la que se aprueba la
Concordia celebrada entre este y el Cabildo de Sevilla en el pleito que
litigaron sobre los diezmos de Ayamonte, Lepe y la Redondela. Año de 1508.”
Aparte de la
relación judicial los documentos sustraídos en cada uno de los estados poseídos
por el Marques de Ayamonte, el “Inventario” incluye los siguientes apartados de
bienes sustraídos:
“alhajas”,
“ropas y muebles”, pinturas: Reproducimos parte d ellas importantes pinturas
sustraídas:
21 grandes
pinturas de Pedro de Vos, sobre temas de cacerías y bodegones, los Hermanos en
el Desierto de Peter Snayers, y dos bodegones mas del mismo autor, dos retratos
flamencos de sobrepuerta, 12 pinturas de Andrea Vaccaro representando la vida
de Tobías, y otra del mismo autor representando “La Encarnación”, 13 pinturas
flamencas de paisajes, cinco pinturas de Peter Snayers representando puertos o
pasos de la guerra de Flandes, la
Anunciación de Rubens, Dos retratos de tamaño natural del marques de Leganés
armado con cota de malla de Van Dick, con su pareja.
Un Baco con
varios alumnos de Rubens, una Judit de Caravagio, 22 pinturas entre ella una
gran tabla del descendimiento de Leonardo da Vinci, una Santa Catalina de
Broncino, Una Ntra Sra. de las Angustias con San Juan, una Sagrada Familia, 13
pinturas de Federico Barroquio, la Perla de Rafael, , Un San Jerónimo en tabla
de Leonardo da Vinci, Un retrato del Conde Duque de Olivares de Velásquez, una
Señora de Guido Reni, un retrato de León Décimo en tabla de Rafael Urbino, un “Gorila” de Van Dick, un retrato de
Tintoreto, un Crucifijo de Murillo, un retrato de Felipe IV pintado por
Velásquez, , una gran cuadro que representa a Pablo Pedro Rubens a caballo, con
su mujer e hijos en una cacería de lobos y zorras, etc. etc.” A la relación de
los cuadros se acompañan sus medidas, el lugar de ubicación en la Casa, y
comentarios sobre los mismos.
Al final del “Inventario
Judicial”se adjunta el Auto dado en la Villa de Madrid a 11 de octubre de 1814,
firmado por Don Francisco Assin, Teniente Corregidor de la Villa, que declaró
la firmeza del judicial Decreto.
Su nieto, el Marqués Don
Vicente Pío Osorio de Moscoso y Ponce de León, en su testamento otorgado ante
el Notario de Madrid Don Mariano García Sancha el 7 de agosto de 1861, donó por
disposición testamentaria los
siguientes cuadros:
Un Retrato de
Fernando VII, de Carlos IV y de su esposa la Reina Maria Luisa de Parma , los
tres de Goya que deja como legado a la Reina Isabel II, y un cuadro de la
Virgen en donde hay una cuna “rogándole le perdone por el atrevimiento que ha
tenido” en hacerle tales regalos. Al Rey Francisco de Asís, le legó un cuadro
de Santa Catalina, y el Retrato de la Reina (posiblemente de Madrazo), lega a
la Infanta Luisa Fernanda, Duquesa de Montpensier, “en prueba del respeto y
cariño que la ha tenido desde que
nació”, el cuadro de su Augusta Madre (la Reina Gobernadora)y el cuadro de la
Sagrada familia de Andrea Vaccaro). “Lego a mi querida hija política la Serenísima
Infanta Doña Luisa Teresa (Marquesa de Ayamonte), el cuadro de Rubens, y todos
los retratos que tengo de mi hijo, su marido y mis nietos sus hijos y el
retrato pintado por dicha señora”.
“Mando a mi
hijo primogénito, el bastón de concha que tiene las iniciales C. de A., los cuadros
de la colección siguiente: el retrato a caballo del Conde de Altamira, el
retrato del Marques de Leganés de Snayers (que todavía se conserva en la
colección de los Marqueses)
El retrato
original de Gonzalo de Córdoba, primer Duque de Sessa (también en la colección
de los Marqueses de Ayamonte)...
Mando a mi
querida hija la Duquesa de Baena, el cuadro de Goya que esta en mi Sala
que representa a mi bisabuela, Doña
Maria Ignacia Álvarez de Toledo, lego a mi querido hijo político el duque de
Baena, el retrato del famoso arquitecto (autor del proyecto del Palacio del
Marques en la Calle San Bernardo y Flor Alta de Madrid), Don Ventura Rodríguez
pintado por Goya.....” etc.
Después de comprobar lo
anterior, nos podemos hacer una idea de la gran labor de mecenazgo realizada
por esta Casa a través de siglos.
Piénsese que solo de la
colección Leganés[24]
existían 1.333 lienzos, y existían obras de Leonardo da Vinci, Teniers Rubens,
Snayers, Patinir, Brueghel, El Bosco, van Eyck, Van Dic. Rafael de Urbino (Ntra.
Sra. con el niño Jesús en los brazos, San Juan y Santa Isabel), importante
colección de tapices flamencos, así como muebles.
No es extraño que criado es este ambiente artístico, Luis Osorio de Moscoso y Borbón XVIII
Marques de Ayamonte, fuese afamado pintor, con obra en España y Argentina.
VII
En el mundo de las letras,
Ayamonte quedó inmortalizado, por Luis de Góngora, protegido del Marques, quien
a través de sus poemas barrocos nos ha dado a conocer dato históricos muy
interesantes:
“Muro real orlado de cadenas”
No con otro
lazo engaña
Ni a otras
prisiones condena
Que la
gloriosa cadena
de los Zúñigas de España”
Como bien nos señala uno de
ellos primeros comentaristas de Góngora Salcedo Coronel, el Marques de Ayamonte
descendía de la familia Real de Navarra (los Estúñigas). Las cadenas orlando la
banda de sinople (Zúñiga) y las calderas de los Guzmanes, son el símbolo que
enlaza los primeros pasos del marquesado, y que se han mantenido en nuestros
días.

Los años 1606 y 1607 son los más prolíficos del gran poeta Luis de Góngora para la Casa de los Marqueses de Ayamonte, con la que le unía una entrañable amistad. En los sonetos dedicados al Marqués y su familia, Góngora llamado “el príncipe de los poetas” tiene un aclara influencia de Garcilaso de la Vega en su soneto XXI.
(“clarísimo Marqués en
quien derrama”)
AL MARQUÉS DE AYAMONTE QUE, PASANDO POR CORDOBA LE MOSTRO UN RETRATO DE LA MARQUESA (año 1606)
“Clarísimo
Marqués, dos veces claro,
por vuestra
sangre y vuestro entendimiento,
claro
dos veces otras , y otras ciento
por
la luz, de que no me sois avaro,
de
dos soles que el pincel mas raro
dio de su
luminoso firmamento
a vuestro seno
ilustre (atrevimiento
que aun en
cenizas no saliera caro);
¿qué águila,
señor, dichosamente
la región
penetro de su hermosura
por copiaros
los rayos de su frente?
Cebado vos los
ojos de pintura,
En
noche camináis, noche luciente,
Que mal será
con dos soles oscura.”
A LA EMBARCACIÓN EN QUE SE ENTENDIO PASARAN A NUEVA ESPAÑA LOS
MARQUESES DE AYAMONTE (1606)[25]
Velero bosque
de árboles poblado
que visten
hojas de inquieto lino
puente instable
y prolija, que vecino,
el Occidente
haces apartado,
mañana
ilustrara tu seno alado
soberana
veldad, valor divino,
no ya el de la
manzana de oro fino
griego premio,
hermoso, mas robado;
consorte es
generosa del prudente
moderador del
freno mexicano.
Linsojeen el
mar vientos segundos,
Que en su
tiempo (cerrado el templo de Jano,
Coronada la
paz) verá la gente
Multiplicarse
imperios, nacer mundos.
AL MARQUES DE AYAMONTE, DETERMINADO A NO IR A MÉXICO (1606-1607)
Volvió al mar Alción, volvió a las
redes
de cáñamo,
excusando las de hierro;
con su
barquilla redimió el destierro,
que era desvío
y parecía mercedes.
Redujo el pie
engañado a las paredes
de su alquería,
y al fragoso cerro
que ya con el
venablo y con el perro
pisa Lesbin,
segundo Ganímedes:
gallardo hijo
suyo, que los remos
menospreciando,
con su bella hermana
la montería
siguen importuna
Donde la Ninfa
es Febo y es Diana,
que en sus ojos
del sol los rayos vemos,
y en su arco
los cuernos de la luna.
A LA MARQUESA DE AYAMONTE, DÁNDOLE UNAS PIEDRAS BEZARES QUE A ÉL LE HABÍA DADO UN ENFERMO (año 1607)
Corona de Ayamonte,
honor del día,
estas piedras
que dio un enfermo a un sano
hoy os tiro,
mas no escondo la mano,
porque no digan
que es cordobesía;
que dar piedras
a Vuestra Señoría
tirallas es por
medio de ese llano:
pesadas señas
de un deseo liviano,
lisonjas duras
de la Musa mía.
Término sean,
pues, y fundamento
de vuestro
imperio, y de mi fe constante
tributo
humilde, si no ofrecimiento.
Camino, y sin
pasar más adelante,
a vuestra
deidad hago el rendimiento
que al montón
de Mercurio el caminante.
A DOÑA BRIANDA DE LA CERDA
(año 1607)
Al Sol peinaba
Clori sus cabellos
con peine de marfil, con mano bella;
mas no se parecía el peine en ella
como se obscurecía el Sol en ellos.
Cogió sus lazos de oro, y al cogellos,
segunda mayor luz descubrió, aquella
delante quien el Sol es una estrella,
y esfera España de sus rayos bellos:
divinos ojos, que en su dulce Oriente
dan luz al mundo, quitan luz al cielo,
y espera idolatrallos Occidente.
Esto Amor solicita con su vuelo,
que en tanto mar será un arpón luciente
de la Cerda inmortal mortal anzuelo.
AL MARQUÉS DE AYAMONTE
(año 1607)
Alta esperanza, gloria del Estado
no sólo de Ayamonte, mas de España,
si quien me da su lira no me engaña,
a más os tiene el cielo destinado.
De vuestra Fama
oirá el clarín dorado,
émulo ya del sol, cuanto el mar baña;
que trompas
hasta aquí han sido de caña
las que
memorias han solicitado.
Alma al tiempo
dará, vida a la historia
vuestro nombre
inmortal, ¡oh digno esposo
de beldad soberana
y peregrina!
Corónense estos
muros ya de gloria,
que serán cuna
y nido generoso
de sucesión
real, si no divina.
CONVOCA LOS POETAS DE ANDALUCÍA A QUE CELEBREN AL MARQUÉS DE
AYAMONTE (año 1607)
Cisnes de
Guadiana, a sus riberas
llegué, y a vuestra
dulce compañía,
cuya suave
métrica armonía
desata montes y
reduce fieras;
no
a escuchar vuestras voces lisonjeras,
sino al segundo
ilustrador del día
consagralle la
humilde Musa mía,
que cantó
burlas y eterniza veras,
al Apolo de España,
al de Ayamonte
culto honor. Si
labraren vuestras plumas
digna corona a
su gloriosa frente,
flores a
vuestro estilo dará el monte,
candor a
vuestros versos las espumas
de Helicona
darán, y de su fuente.
DE LA MARQUESA DE
AYAMONTE Y SU HIJA EN LEPE (
1607)
A los campos de Lepe, a las arenas
del abreviado mar en una ría,
extranjero pastor llegué sin guía,
Con pocas
vacas y con muchas penas.
Muro real, orlado de cadenas,
a cuyo capitel se debe el día
ofreció a la turbada vista mía
el templo santo de las dos sirenas;
casta madre, hija bella, veneradas
con humildad de prósperos vaqueros,
con devoción de pobres pescadores.
Si ya a sus aras no les di terneros,
dieron mis ojos lagrimas cansadas,
mi fe suspiros, y mis manos flores.
No nos cabe duda que Góngora visitó el Templo de San Francisco de Ayamonte, admirando sus retablos y los frescos a ambos lados del presbiterio, como en el propio atrio de entrada al templo, donde se contemplan los escudos los escudos de los Patronos, los Marqueses de Ayamonte, al igual que los que aparecen a ambos lados de la Capilla Mayor de la Virgen de las Angustias. Y posiblemente aquí se inspiró para escribir: el soneto nº. 287 que incluye la descripción del escudo de los Zúñigas-Ayamonte:
“Muro real Orlado de Cadenas”
Si retrocedemos a 1607, el
poeta cordobés se hallaba gozando de la hospitalidad de los Marqueses en su
Palacio de Ayamonte, y por el gran número de sonetos y poesías, se piensa
que estaba atraído por la hija del Marques,
Doña Brianda, o incluso se le ha insinuado enamorado también platónicamente de
la Marquesa.
De esta forma, al combinarse
la religiosidad y la cultura encontramos los resultados que todavía hoy
perduran y que no es ni mas ni menos que nuestra propia historia común de todos
los ayamontinos .

Mª. Ignacia
Álvarez de Toledo y Gonzaga, Marquesa de Ayamonte, y su hija Agustina. Era hija
de los Marqueses de Villafranca, Duques de Medina Sidonia.
Cuadro pintado por Francisco de Goya
vendido por la familia, hoy en el Museo Metropolitano de Nueva York

Indice General de la Librería de Don
Vicente Osorio de Moscoso, Marques de Astorga y de Ayamonte etc..en 1783
La afición por las letras, se
evidencia también en la Biblioteca. En la Casa de Ayamonte que ya contaba con
una magnífica Biblioteca y Archivo, recayó la importante colección Altamira,
por el matrimonio en 1707 de la Marquesa de Ayamonte, de Astorga, de Velada y
de San Román, Doña Ana-Nicolasa de Guzmán y Fernández de Córdoba con Don
Antonio Osorio de Moscoso y de Aragón, Conde de Altamira. Y más tarde en 1731,
el undécimo Conde de Altamira Buenaventura de Moscoso y Osorio, casó con
Ventura Fernández de Córdoba, Condesa de Cabra, Duquesa de Sessa, Vizcondesa de
Iznájar, con lo cuyo matrimonio entró el archivo por ejemplo de la Casa del
Gran Capitán, con su gran biblioteca y
manuscritos y de aquí procede la espléndida colección de Luis Fernández de
Córdoba, Conde de Cabra, Duque de Sessa de billetes y cartas íntimas de Lope de
Vega Carpio, que dedicó su obra “Rimas Humanas y Divinas” del Licenciado Tomé
de Burgullos al titular de esta Casa en 1634.
Además, entre los
manuscritos aportados por la Casa Condal de Altamira aparecen algunos
procedentes de la Casa Condal-Ducal de Benavente, aportadas a su matrimonio por
María Pimentel Velasco hija de Alfonso Pimentel Quinto Conde de Benavente que
casó con Pedro Alvárez Osorio, cuarto Marqués de Astorga. Además, Antonio
Fernández de Córdoba, Conde de Cabra, y Duque de Sessa casó con Teresa
Pimentel, hija del IX Conde de Benavente.
Con este matrimonio, se
unieron los fondos procedentes del Conde Duque de Olivares por su Casa de
Sanlúcar la Mayor, que habría de recaer tras grandes pleitos en el Marquesado
de Leganés,
Esta biblioteca y Archivo se
mantuvo en poder de la casa hasta el siglo XIX y como dice A. González de
Amezúa[26] su venta fue “uno de los mayores
desastres que en orden a documentos y libros antiguos presenció el pasado siglo
XIX”
Con el matrimonio de Don
Vicente Osorio de Moscoso y Álvarez de Toledo, con Doña Maria del Carmen Ponce
de León y Carvajal, que era heredera del Ducado de Montemar, se aportan a la
casa los archivos de la campaña de Italia del Capitán General Don José Carrillo
de Albornoz y Montiel, III Conde de Montemar, creado Duque y Caballero del
Toison de Oro por vencer brillantemente a los alemanes en Bitonto (Nápoles).
Con el Marqués-Conde-Duque,
Don Vicente Pío Osorio de Moscoso y Ponce de León es cuando comienza la venta y
dispersión del gran archivo y biblioteca de la Casa, vendiendo una primera
almoneda en Londres en 1824, ya que a la muerte de su padre, se debían yá 44
millones d reales, habiéndose agravado la situación cuando Don Vicente Isabel,
padre de Don Vicente Pío, consignó para la dote d su hija Maria Antonia Osorio
de Moscoso con el Marques de Albudeite, una exorbitante dote de 8.422.381 de
reales.
La decisión paterna decidió
a Don Vicente Pío Osorio de Moscoso, a interponer un largo pleito para el reintegro
de las fincas desmembradas del mayorazgo[27].
Fue el más conocido librero
londinense, Thomas Thorpe el que compró lo mejor de la biblioteca (8.000
volúmenes escogidos) en 2.500 libras en el año 1825, para a su vez revenderla a
la Biblioteca de Edimburgo en 3000 libras[28].
Entre estos libros y
manuscritos, se encontraban el Comentario al Apocalipsis del Beato de Liébana
con 110 miniaturas (procedente de San Millan de la Cogolla), tres artísticos
libros de horas, el libro de la Guerra de Troya de Benito Santa Maura (siglo
XIII) con 164 miniaturas, la obra de Antonio Pluviel, “Exercicio de montar a
caballo”, con retrato equestre del Marques dibujado a pluma , las Instituciones
de Justiniano, incunable editado en Venecia en 1476, el primer libro de Geografía
de Tolomeo traducido en latín por Juan Verner de Nurenmberg, impreso en esta
ciudad en 1514.
La segunda subasta fue el 7
de mayo de 1870 en la librería
“Bachelín-Deflorenne”, y se trataba de 210 volúmenes todos manuscritos y
también algunos planos de la conquista de Dos Sicilias, de la Guerra de
Lombardía, Toscana, etc.
La tercera subasta de libros
se remató el 31 de mayo y los cuatro días siguientes de junio de 1870, en la
misma librería que la anterior. Destacaba el drama musical manuscrito Horacio y
Pompeio de Pío del Borgo, las poesías de Antonio de Mendoza, el “Libro de Caza”
de Dionisio Minaggio Giardinero, fecit in Milano 1618, a sua excelencia
Gobernator del Stato di Milano.
Esta obra contenía 155 dibujos
sobre caza y pájaros representados los pájaros sobre gran folio al tamaño
natural aplicando al papel las plumas y patas de las aves, mas escenas d e
caza, armas, aparejos venatorios etc.
No nos puede extrañar que
San Diego de Alcalá sea copatrono de Ayamonte, ya que los franciscanos fueron
traídos a esta ciudad por los Marqueses, que además eran grandes devotos de San
Diego.
En el libro de nuestra
querida y recordada Maria Luisa Díaz Santos “Geografía e Historia de Ayamonte”
podemos contemplar el cuadro de San Diego de Alcalá atribuido a Francisco de
Zurbarán, que todavía se conserva en la colección de nuestra Casa.

San Diego de Alcalá, Co-Patrono del Marquesado. Lienzo atribuido a Francisco de Zurbarán de la Colección de los Marqueses
El IV Marqués Don
Francisco-Silvestre de Guzmán Sotomayor, esposo de Doña Ana de Zúñiga, no
solamente fue uno de los mayores expertos en su época en el manejo de las
armas, manejo aprendido cuando su Padre don Antonio de Guzmán Sotomayor era
Gobernador del Estado de Milán, sino que también fue poeta, como nos lo cuenta
Cristóbal de Mesa en su Historia Poética del Patrono de España, fol. 159.
En el campo de las artes, siempre ligado en la Casa Marquesal de Ayamonte al mundo religioso, debemos significar que la influencia no solo se desarrolló en Andalucía, sino que también en Italia o en América, allí donde ejercieron cargos políticos.
Baste el ejemplo del Marques de Ayamonte y de Valero Don Baltasar de Zúñiga, que en México mandó construir el convento de clausura del “Corpus Cristi”, para que ingresasen en él doncellas nobles mexicanas descendientes de los antiguos caciques, y donde ordenó por su testamento fuese llevado su corazón en u cofre de plata, o la Ermita de San Isidro en Madrid mandada construir a sus expensas por el mismo Marqués en 1724, y a donde todavía se hace cada año la Romería del Santo el día 15 de mayo.[29]
LOS VOTOS de
1603 Y DE 1819 A SAN DIEGO DE ALCALÁ
El 12 de noviembre de 1.603, Francisco de Guzmán Sotomayor, IV Marques de Ayamonte y Ana de Guzmán, Marquesa de Ayamonte, Consejo, Justicia y Regimiento de la Villa, firmaron en nombre de todos los vecinos un Auto por el que declaraban para siempre jamás, por su particular Patrón, Defensor y Abogado para todas sus necesidades a San Diego de Alcalá. Asistiendo ellos y sus sucesores a las vísperas, procesión y misa el mismo día de San Diego.[30]
Como luego veremos, este voto perpetuo no fue el único que se hizo a San Diego de Alcalá que por cierto, aunque murió en Alcalá de Henares el 12 e noviembre de 1463, debería ser llamado San Diego de San Nicolás del Puerto (pueblo situado entre las localidades sevillanas de Cazalla y Constantina). Por lo tanto no es un santo lejano para nosotros al pertenecer por su origen a la diócesis sevillana, la misma a la que pertenecía Ayamonte.
El Rey Felipe II no paró hasta que consiguiera en 1588 del Papa Sixto V que canonizara a San Diego pues le atribuía una curación milagrosa del Príncipe de Asturias Don Carlos su primogénito, cuyo cuerpo incorrupto desde el siglo XV, no dudaba el Rey mandar introducir en la cama del Príncipe para que con su contacto se curara.
San Diego tenía fama de haber socorrido a los apestados de Roma
Y por ello Ayamonte se puso bajo su intersección en la devastadora epidemia de peste de 1603.
El voto se renovó por ultima vez en la Catedral de Alcalá de Henares ante el cuerpo incorrupto de San Diego en 1990, estando presente una buena representación del ayamontinos y la Casa de Ayamonte. Al final de la ceremonia y Misa del voto tuve el privilegio abrir la Caja de Plata con el cuerpo incorrupto de San Digo de Alcalá. Vinieron a mi memoria los milagros del Santo de la época de Enrique IV, y la gran fé que le tenía Felipe II que incluso mandaba traer ese cuerpo incorrumpto-momificado al Palacio Real para que lo introdujeran en el lecho de muerte de su primogénito el desdichado Príncipe Carlos. El mismo viaje tuvo que hacer San Diego para tratar de remediar los males de Carlos II “El Hechizado”.
Y algunos ayamontinos conocen el cuadro de San Diego de Alcalá de nuestra colección, tanto por la publicación de Maria Luisa Díaz Santos, como por la visita que hicieron a nuestra casa de campo en la Puebla del Río cerca de Sevilla. Les puedo asegurar la devoción que en nuestra Casa se tiene a la Virgen de las Angustias y a San Diego, y se han considerado desde siempre los patronos del Marquesado.
Existe otro voto exclusivamente del Clero de Ayamonte, cuya realidad se da a conocer entre los documentos recién catalogados de nuestro Archivo. Data este segundo “voto” de 1819, y trata del ceremonial que ha se seguir los sacerdotes de Ayamonte en el domingo infraoctavo de la festividad del Santo,[31] y que dejamos trascrito en el Capitulo XI, documento nº. 20.
Francisco de Guzmán Sotomayor, Cuarto Marques de Ayamonte, marido de Ana Felipez de Guzmán, el mismo que hizo el voto a San Diego en 1603, fue Nombrado Virrey de México en octubre de 1606, justo el año en que nació su primogénito Don Francisco Silvestre, renunció al virreinato aun después de ser nombrado por no querer ir allí la Marquesa,[32] que estaba embarazada del protagonista de la rebelión de Andalucía . Como hemos visto, Góngora nos da buena cuenta de ello en sus poemas.

Don Francisco de
Guzmán y Sotomayor, IV Marques de Ayamonte, Caballero de Santiago. Fue hijo del
Gobernador del Estado de Milán, Fue nombrado Virrey de México, cargo al que
renució por petición de su esposa Doña Ana de Guzmán y de la Cerda. Fue gran
amigo de Luis de Góngora
Colección
particular de los Marqueses de Ayamonte.

Don Baltasar de
Zúñiga, Marques de Ayamonte y de Valero ,Virrey de México.
Hizo grandes obras en México entre ellas la Catedral para la que trajo desde Sevilla a Jerónimo de Balbás, gran tallista, que en su juventud fue tramoyista de teatro en Sevilla y que sus primeros trabajos están localizados en el Sagrario de la Catedral de Sevilla.
Don Baltasar fue también Virrey de Cerdeña y de Navarra y Presidente del Supremo Consejo de Indias. Falleció soltero el 26 de diciembre de 1728 en Madrid, habiendo otorgado testamento el 4 de diciembre de 1727 ante el Escribano , Antonio Alejo de Mendoza.
En 1724 fundó la Ermita de San Isidro de Madrid, donde cada año se celebra la Romeria del 15 de marzo.
El Tercer Virrey[33]
de la familia fue, Don Alvaro Manrique de Zúñiga, creado I Marqués de
Villamanrique, VII Virrey de Nueva España y del Perú, nombrado por Felipe II el
26 de febrero de 1585, casado con la Virreina Doña Blanca de Velasco y Enríquez
de Almansa, y hermano de Don Antonio III Marques de Ayamonte, Gobernador del
Estado de Milán[34], e hijo de
Doña Teresa de Zúñiga y Guzmán Manrique, II Marquesa de Ayamonte. Fue
precisamente a través del Virrey Don Alvaro por Don de se hereda la Casa de
Ayamonte a la muerte sin descendencia de Doña Brianda de Guzmán, la Hermana de
Don Francisco Silvestre, y de Don Baltasar de Zúñiga y Mendoza, Virrey de
México VII Marqués.
ULTIMOS
DOCUMENTOS CATALOGADOS EN EL ARCHIVO DE
LA CASA
Las devastadoras epidemias de peste han sido una constante en las desgracias sufridas por el Marquesado de Ayamonte. Ya hemos explicado que el nombramiento de San Diego como Patrono de la ciudad, es consecuencia de una epidemia de peste en el año. Los últimos documentos recuperados en subasta publica por la Casa, nos ofrecen un panorama muy interesante sobre estas epidemias en Ayamonte, y habrá de ser objeto de un estudio en profundidad.
Asimismo, se han recuperado bastantes documentos de la Parroquia de Ntra Sra. de las Angustias, destacando las bulas papales originales y en general noticias sobre personas de toda índole social que vivían en Ayamonte en siglos pasados.
Para concluir, espero haber dado una visión de estas resumidas historias de la Casa de Ayamonte, de la que sobre todo ha perdurado su obra cultural; y siendo la cultura el verdadero termómetro del progreso de los pueblos, podemos decir con orgullo que ciertamente nos encontramos ante una historia “gloriosa”.
Actualmente la Casa conserva con esmero los restos de lo que fué pero sin embargo creemos son importantes, tanto en sus colecciones de obras de arte, parte de la cual está declarada “Bien de Interés Cultural” por la Junta de Andalucía, como por sus tapices, muebles, diversas colecciones y desde luego su Archivo que está en fase de inicio de catalogación, por José-Antonio García Lujan, Catedrático de la Universidad de Córdoba.
1.- Documentos aparecidos
en la subasta de Barcelona sobre la
Parroquia de Ntra. Sra. de las Angustias.
1-Ratificación de un poder firmado por Don Francisco de Zúñiga y por Doña Ana Felix de Zúñiga Sotomayor, padres del Marques Don Francisco Silvestre. En dicho Poder está la firma de ambos. (El Marques de Ayamonte (rubricado) La Marquesa de Ayamonte (rubricado)
2.-Documento de 1804 , firmado por Don Joaquín de Herrera y Céspedes, apoderado y tesorero del Marques, por Escritura de 24 de marzo de 1798, ante Tomas García Sancha, para la entrega de veinte mil maravedies para los reparos y ornamentación de la Iglesia de Ntra Sra. de las Angustias.
3- Renta de la Vicaria de Ayamonte. Año 1822
4.-BULAS PAPALES A LA PARROQUIA DE NTRA. SEÑORA DE LAS ANGUSTIAS
4.1) Licencia de Don José González, Caballero de Santiago para que se puedan publicar y ganar indulgencias a la parroquia de Ntra Sra. de las Angustias de Ayamonte. Madrid 22 de septiembre de 1664.
4.2) Licencia para que se puedan publicar y ganar indulgencias concedidas por siete años en el altar nombrado de las animas del purgatorio de la Parroquia de Ntra. Sra. de las Angustias de Ayamonte.-
De la Santa Cruzada del Papa Alejandro VII para las personas que habiendo confesado y comulgado, asistieren algún espacio de tiempo a las cuarenta horas de oración continuas sin interpolación y con licencia del Ordinario se han de celebrar en la Iglesia Parroquial de Ntra . Sra. de las Angustias de la Villa de Ayamonte, Diócesis de Sevilla una vez cada año y allí regaren a Ntro. Señor por la conservación de la Paz y unión entre los príncipes cristianos contra los infieles y victoria contra ellos, extirpación de las herejías y exaltación de la Santa Madre Iglesia... Su data en Roma el 29 de noviembre de 1663.
4.3) Clemente XIII (Bula de 24 de febrero de 1764.) En latín, sobre papel.
4.4) Bula de Inocencio XII a la Parroquia de Ntra Sra. de las Angustias., sobre papel.
4.5)- Licencia de Don Antonio de Benavides y Bazán, Caballero de la Orden de Alcántara para que se puedan publicar y ganar indulgencia para las animas del Purgatorio a la parroquia de Ntra Sra. de las Angustias. Su fecha 11 de agosto de 1.666.
4.6) Bula del Papa Clemente X. Su fecha 29 de junio de 1676.(sobre vitela)
4.7) Licencia del licenciado Don José González, Caballero de la Orden de Santiago para que se puedan publicar y ganar las indulgencias concedidas por siete años en la Iglesia parroquial de Ntra. Sra. de las Angustias de Ayamonte, Diócesis de Sevilla. Fecha 2 de septiembre de 1664.
4.8). Bula original del Papa Alejandro VII, sobre lo anterior.(escrita en pergamino.
4.9).- Licencia de Don Pedro pacheco, del Consejo de Su Majestad, Comisario General de la anta Cruzada, para que se pueda publicar la Bula del Papa Alejandro VII, concediendo indulgencias pro decir misas el dia de los fieles difuntos y en su octava en el altar de las animas del purgatorio en la Parroquia de Ntra Sra. de las Angustias de la Villa de Ayamonte, y en los lunes y viernes de cada semana. 11 de noviembre de 1661.
4.10).- Bula Papal original en pergamino del Papa Alejandro VII.(sobre pergamino)
4.11). Bula Papal original de Inocencio X, dada en Roma (no hay la precedente Licencia para publicarse).
5.- Documento que contiene un Memorial manuscrito de 23 folios (rectos y vueltos) encabezado por Don Antonio Rodríguez, sobre pedimento de Parroquialidad de Ntra Sra. de las Angustias, en su disputa con la Parroquia de San Salvador. Se refiere la historia de la Parroquia, de la que es Patrono el Excmo. Marques de Ayamonte.
6.- Arancel de los derechos que han de llevar los administradores de las rentas decimales ...de diciembre de 1717 abril de 1795.
7.-Escrito de Don Práxedes Noguera dirigido al Presidente de l Ayuntamiento de Ayamonte sobre derechos de propiedad de la Isla de la Canela y del Moral. 7 de noviembre, Año 1867.
8.- “Relación que da la Real Justicia Ordinaria de la ciudad de Ayamonte de los valores propios y arbitrios del año próximo pasado de la contribución extraordinaria y temporal con sus gastos precisos en este modo”
Firmado por el Licenciado Crespo, Intendente, 18 de mayo de 1795.
9.- Relación jurada de los bienes que poseía en Ayamonte el 13 de agosto de 1840 Don Práxedes Noguera
10-Relación jurada d ellos bienes que poseía en Ayamonte el 12 de agosto de 1840 Don Francisco Baeza
13. Escrito de 12 de marzo de 1813, sobre los sitios y asientos que deben ocupar los miembros del Excmo. Ayuntamiento de Ayamonte en la Parroquia de las Angustias. Cuerpo Municipal, y Cuerpo Eclesiástico
14. Certificación de un acta del
Ayuntamiento de Ayamonte sobre el tema anterior del Secretario Don Francisco Javier Granados, 1 de
julio de 1813.
16.-Documento manuscrito en latín que se refiere al Decreto del cardenal arzobispo de Sevilla Don Luis de la Lastra y Cuesta, y al Papa Pío IX. Su fecha, 24 de marzo 1870.
17.-Documento manuscrito de seis folios que recoge el “Acuerdo de la Hermandad de San Pedro respecto a las funciones del Santo Apóstol la Santa Cruz y entierros de los hermanos”. Febrero 1843.
18.- Testamento Espiritual del Presbítero Don José maría Lobato. 24 de septiembre del Año 1865.
19. LEGAJO SOBRE LA EPIDEMIA DE PESTE DE AYAMONTE EN 1852
Relación de los cadáveres sepultados desde el 30 de julio a 13 de septiembre de 1852. Se relacionan las calles donde vivían. Suman en total 564 personas sepultadas.
Medidas Tomadas en Ayamonte para evitar o combatir la peste.
20.- Manuscrito con el “Voto del Clero de Ayamonte” que se hizo al Patrono San Diego de Alcalá el 13 de noviembre de 1819., donde además se acordó lo siguiente: 1º: Que todos los años en el domingo infraoctavo de la festividad el citado Patrono Señor San Diego de Alcalá, ha de ir el clero formado en cuerpo vestidos todos de sobrepelliz, precedidos de la Cruz alta Parroquial al Convento de Ntro. Seráfico San Francisco....y cantar en su iglesia en el altar fijo o portátil en que se halle colocada la imagen de nuestro glorioso Patrono una Misa solemne, que se ha de oficiar por uno de los Señores beneficiados o sus tenientes, sirviendo de diáconos o de acólitos y Cantores los del mismo clero. 2º. Que si por gran temporal de lluvias, que es muy posible en esta estación , o por otro motivo siempre poderosísimo no pudiese verificares lo dicho en el Domingo infraoctavo prefijado, haya de cumplirse esta obligación del mismo modo otro día designado para que el mismo clero dentro de la octava del mismo Santo, sin que pueda nunca diferirse por mas tiempo. 3º. Que si por convite del Ilustre Ayuntamiento o de la Comunidad de dicho Convento concurriese también el Clero a la festividad que en su día se solemniza por voto, no por eso se crea el Clero dispensado de la obligación de concurrir en otro día a celebrar su Misa con la posible solemnidad. 4º. Que por la persona que el mismo Clero comisione, hayan de remitirse antes por via de limosna seis libras de cera las que se entregaran al Prelado de dicho Convento, para los usos que tenga por conveniente en culto y obsequio del Santo Patrono, y que el importe de dicha Cera haya de costearse entre los individuos que en este día componen o en adelante compusieren el Clero de esta Ciudad, para que a esto y a todo lo demás que han acordado, obligan sus personas, bienes y rentas particulares, prestando así mismo todos y cada uno de los que suscriben en cuanto les es permitido por deseo, voz y caución. De rato en forma por los demás que le sucedan de que estarán y pasaran, tendrán por firme y bien hecho este Voto, y cumplirán exacta y religiosamente con todas las condiciones que van expresadas todos los años sucesivamente hasta el fin d ellos tiempos.....(siguen las firmas de los eclesiásticos), y el Teniente Cor. y Sargento Mayor de Ayamonte, Eliseo Pérez Tello) Ayamonte, 13 de noviembre de 1819.
21- manuscrito de 1780 con filiación y Prueba de Padrones de Don Francisco Antonio Isla . Año de 1780.19 folios rectos y vueltos. Se trata de un pleito de Hidalguía, de la familia Isla Carabia procedente de la Villa de Colunga , Obispado de Oviedo.
22- Partidas de matrimonio manuscrita y originales desde noviembre de 1595 hasta catorce de abril de 1597.
23. Manuscrito que contiene el libro Gastos de la Parroquia de Ntra. Sra. de las Angustias de los años 1786, 1787 y 1788.
24.Libro Manuscrito del año 1641. Diligencias y Pregones para que se tomen razón de la venta de viña y media pieza de molino de Doña Mendoza. Data d ella Fundación de una Capellanía que mando fundarla susodicha.
25. Cuatro Escrituras original manuscritas de , una de 1822 y una de 1823 (Villablanca)1821 y San Silvestre 1823.
26. Recibos impresos de Don Pedro Maria de Bertedona, Caballero de Santiago y Tesorero Principal de la Hacienda pública de la ciudad de Ayamonte por la “contribución extraordinaria de guerra”.
27.Nombramiento de Diputado a Cortes por Ayamonte de Don Francisco Javier Cienfuegos. (1810), actas con el resultado de las distintas votaciones, finalizando con un Te Deum en la Parroquia de Ntra Sra. de las Angustias (como previene la Instrucción)
28. Instrucciones de 3 de enero 1809, para el párroco de Ntra Sra. de las Angustias, referente a las precauciones , que ha de tomar para la guarda , custodia y expedición de los libros sacramentales, de contaduría y de fabrica, que se han de colocar en un arca con tres llaves que han de guardar tres personas distintas, que han de ser los tres beneficiados de la Parroquia de las Angustias, y que no salga ningún libro de la Iglesia. (4 folios)
29.Documento de 8 de enero de 1735, manuscrito por Don Antonio González de Acebedo, en nombre del Cura Beneficiado que fue de Ntra. Sra. de las Angustias, Don Alonso Martínez de los Reyes.(16 folios)
30. Breve de Pío VI impreso en 10 folios del año 1796, por el que el Papa prorroga por otros 7 años el vicariato general de los reales ejércitos y Armada, con las facultades que le están concedidas y demás que contiene.
31 Escrito en papel timbrado de 1814 de Don Romualdo Bezares, sobre la prisión en las casas capitulares de Francisco del Molino, vecino de Ayamonte.
32.-Diversas Escrituras notariales.
33 dos impresos dirigidos a Don Francisco de Vera de Juramentos de Arrieros de una carga de vino para los jueces del juzgado. Sevilla, 1726.
34.-Pasaporte para el Interior, impreso y manuscrito otorgado en 3.IX.1841 por Don José Cordero, para que Don Manuel Domínguez , marinero, vecino de Huelva, pase a Ayamonte a buscar trabajo (se describen las señas del portador.)
35. Escrituras varias de 1702.
36. Escrituras varias de 1702.
37.Escrituras varias de 1670,1690,,1694,,1641,1654 (esta sobre la subasta de la mitad de una Casa del Marques Don Francisco Silvestre de Guzmán, con su huerta y arboleda otorgada por Don Jerónimo de Avendaño y Gamboa), 1641.
38.Mandatos de visitas en la parroquia de Ntra Sra. de las Angustias
39.-Libros de cuentas de 160 de la Parroquia de Ntra Sra. de las Angustias de Don Cristóbal de Barrionuevo. Escribano del Rey Ntro Señor de Cabildo y Publico en esta Villa de Ayamonte..Contiene índica alfabético.
40.-dos testamentos, del siglo XVII.
41. Llagada a la Parroquia de Ntra, Sra. de las Angustias del cadáver de Don Diego de los Ríos.
42. Año 1642. Libro de Escrituras notariales del Escribano Antonio de Collantes
43.Carta impresa de Alonso, Arzobispo de Sevilla de 9 de marzo de 1793 al Cura mas antiguo de Las Angustias de Ayamonte, ante el gran riesgo que corre la Patria por las empresas sediciosas de una nación vecina, dirigiéndose en especialmente contra la sagrada religión, y que si no se sale a contener a nuestro es enemigos de las fronteras... , y lejos de nuestras costas, es temible que veamos la desolación de nuestros pueblos...”
44.-Documento impreso dirigido al Vicario de Ayamonte por mandato del Tribunal de la Santa Cruzada firmado en Sevilla el 2 de noviembre de 1799, y su notario Mayor Don Juan de Balbuena t Aponte. Dos de noviembre del año 1799, ordenando el empadronamiento y tasa de todos los frutos sujetos a Real Contribución.
45.Documento impreso en Sevilla el 21 de enero de 1799, dirigido al Cura mas antiguo de Ayamote encabezado por Don Manuel Cayetano Muños y Benavente, Obispo de Licopolis, del Consejo de S.M. Gobernador del Arzobispo de Sevilla Don Antonio Despuig y Dameto.(8 folios), mandando que la subastas de memorias , capellanías, patronatos, y obras pías se hagan en las salas de la Curia, ante el Obispo o su Provisor, así como instrucciones sobre censos y demás bienes “espiritualizados”.
46. Documento impreso con la “Instrucción que deberán observar los Intendentes y Justicias del Reyno para el modo de executar las enajenaciones de los bienes raíces pertenecientes a hospitales, Hospicios, Casas de Misericordia, de Reclusión, y de Expósitos, Cofradías, Memorias, Obras Pías, y Patronatos de Legos, mandadas hacer por Real Cédula de 25 de septiembre de 1798”.
47.-Breve impreso ,de Clemente XIII de 27 de abril de 1764, firmado por el Cardenal Antoneli ,de 21 pags.
48.-Instrucción formada para la execución de un nuevo valoramiento general de las Rentas Eclesiásticas Subsidiales, aprobada por la Comisión General de Cruzada en 20 de abril de 1798.
49.-idem al anterior.
50.-Impreso sobre “Cuestión de los derribos de Monumentos en Sevilla. Sevilla, 4 de diciembre de 1868.Consta de 8 folios.
Nota Preliminar
El Mayorazgo de la Casa de
Ayamonte fue modificado con autorización regia para ser ostentado
independientemente por los segundogénitos de la Casa Ducal de Béjar. Por ello
se puede observar como al existir un hermano segundo el mayor de los Béjar ha
de ceder obligatoriamente por la Ley del Título la Casa de Ayamonte a su
hermano siguiente, para que nunca sea esta confundida dentro de la Casa Ducal
de Béjar. Por ello hasta el VIII Marques, pasó a hermanos segundogénitos hasta
que coge su propio camino al recaer en la descendencia de Don Alvaro Manrique
de Zúñiga I Marques de Villa Manrique, el famoso Virrey del Perú.
Así desde entonces, la Casa
de Ayamonte permanece en la misma línea descendente hasta nuestros días. A
pesar de ello, los matrimonios de Zúñigas y Guzmanes son reiterados, por lo que
tienen que solicitar del papado constantes dispensas de parentesco para
contraer matrimonio pues si no lo hubiesen hecho, podrían haber caído en pena
de excomunión.
1.-Pedro de Guzmán, Adelantado Mayor
de Andalucía
2.-Alonso Pérez de Guzmán “El Bueno”= Maria Alonso Coronel (+ 19-IX-1309)
2-1- Su hijo mayor Per Alfonso de Guzmán en 1294
2.2. Juan Alonso de Guzmán(+1351)=Urraca Osorio
3.-Juan Alonso
de Guzmán y Osorio (hija de Alvar Pérez Osorio). Fue I Conde de Niebla y I
Señor de Ayamonte[35].
Casó con Juana de Castilla, hija del Rey Don Enrique de Trastamara.[36]
4.- Enrique de Guzmán y de Castilla. Casó con Teresa Suárez de Figueroa y Orozco
4-1- Alonso Pérez de Guzmán II Señor
de Ayamonte.
5.- Juan Alonso de Guzmán y Figueroa (+ en 1478) III Señor de Ayamonte, por pleito a su tío Don Alonso, Fue creado I Duque de Medina Sidonia. Casó en 1435 con María de la Cerda, que llevó como dote la Villa de Huelva. En su prima Elvira de Guzmán, hija del Señor de Orgaz, tuvo a
6- Teresa de Guzmán y Guzmán, IV Señora de Ayamonte, dada en dote. Ya viuda, el día 29 de enero de 1500 con aprobación regia estableció un nuevo Mayorazgo de Ayamonte a favor de su hijo Don Francisco de Guzmán, y los segundogénitos de Béjar. Casó con Pedro de Zúñiga (o Estúñiga) y Manrique, creado I Conde de Ayamonte, y fue II Duque de Béjar.
7.- Francisco de Zúñiga y Guzmán, II Conde y I Marques de Ayamonte[37] Casó Leonor Manrique de Castro, hija de los Duques de Nájera.
8.- Teresa de Zúñiga Guzmán y Manrique, II Marquesa de Ayamonte,[38] Casó con Francisco de Sotomayor y Portugal, V Conde de Belalcázar, Vizconde de la Puebla de Alcocer.
Doña Teresa y Don Francisco fueron padres de: Alonso, Marqués de Gibraleón, Francisco, V Duque de Béjar, Antonio, III Marques de Ayamonte y Alvaro, I Marqués de Villamanrique.
8.1- Alonso, Marqués de Gibraleón. Sin hijos
8.2 Francisco
de Zúñiga , V Duque de Béjar casó con Guiomar
Hurtado de Mendoza
8-3 Antonio III Marqués de Ayamonte, Gobernador del Estado de Milán + Milán en 20.IV 1583 Comendador del Castillo en la Orden de Alcántara. Casó con Ana Pacheco de Córdoba y de la Cerda[39] hija de los Marqueses de Comares.
8.4 -Alvaro, I Marques Villamanrique, casó Blanca Velasco Enríquez de Almansa
9.1.Francisco-Diego (hijo del 8.2) VI Duque de Béjar, casó con Andrea de Guzmán y Sotomayor.
Fué su hijo,
10- Alonso Diego López de Zúñiga, VII Duque de Béjar. Casó con Juana Hurtado de Mendoza y Enríquez.
Fueron sus hijos,
11-1. Francisco de Zúñiga y Mendoza, VIII Duque de Béjar, fallecido sin descendencia.
11.2: Juan Manuel de Zúñiga y Mendoza, IX Duque de Béjar, que casó con Teresa Sarmiento de Silva y Fernández de Híjar.
De este matrimonio fueron hijos:
12.1: Manuel de Zúñiga y Silva, XI Duque de Béjar, casado con Alberta de Castro Portugal y Borja y
12.2- Baltasar de Zúñiga y Mendoza. Como luego veremos, sucedió a la VI Marquesa Doña Brianda de Guzmán y Zúñiga, y fue VII Marques de Ayamonte, de Valero y Duque de Arión , Virrey de México, nacido en 1658, y + en Madrid el 26 de diciembre de 1727[40] . Creado Grande de España el 25 de abril de 1679. Grande de España el 25 de abril de 1679.[41]
13.- Francisco Guzmán de Sotomayor (hijo 8.3) fue V Marques de Ayamonte. Casó con Ana de Zúñiga y Sarmiento de la Cerda[42] Fue su hijo,
14-1- Francisco Antonio Silvestre de
Guzmán Zúñiga V Marques de Ayamonte. Casó con Ana de Guzmán
Zúñiga, hija del Duque de Béjar[43]
Sin descendencia. Decapitado en 1648.
14..2- Fue su única hermana, Brianda[44] VI Marquesa Condesa de Tendilla por su matrimonio con Iñigo Hurtado de Mendoza. No tuvieron descendencia. Por lo que la Casa de Ayamonte habría de recaer a la muerte sin descendencia del VIII Marqués Don Baltasar en la del I Marques de Villamanrique, Don Alvaro de Zúñiga y Doña Blanca de Velasco, hijo de la II Marquesa de Ayamonte, Doña Teresa de Zúñiga y Guzmán, y Don Francisco de Sotomayor y Portugal, Conde de Belalcázar, de quienes fue hijo primogénito,
15: Don Francisco de Guzmán y Velasco, casado con Doña Beatriz de Velasco y Ramírez de Arellano, padres de
16: Luisa de Guzmán y Velasco, casada con Melchor Pérez de Guzmán y Sandoval, hijo del Duque de Medina Sidonia, padres de
17. Manuel-Luis de Guzmán y Pérez de Guzmán, VIII Marques de Ayamonte, que casó con Ana Dávila y Osorio, Marquesa de Astorga , y fueron padres de
18:
Melchor de Guzmán Dávila que casó con
Ana Fernández de Córdoba Figueroa
y Fernández de Córdoba Cardona, IX
Marques de Ayamonte.
19.- Ana-Nicolasa de Guzmán y Fernández de Córdoba, X Marquesa de Ayamonte, y de Astorga. Casó con Antonio Osorio de Moscoso y de Aragón, Conde de Altamira.
20.-Ventura Osorio de Moscoso y Guzmán, XI Marques de Ayamonte casó con Buenaventura Fernández de Córdova Fz de Córdova hija y heredera de los Condes de Cabra.
(unión de las Casas de Ayamonte y Cabra)
21.- Ventura Osorio de Moscoso y Fz. de Córdoba XII Marques de Ayamonte, Conde de Cabra, Grande de España. Casó con Concepción de Guzmán y Fernández de Córdova, hija de los Condes de Oñate y de Villamediana, Marqueses de Montealegre.
22.- Vicente Osorio de Moscoso y Guzmán, XIII Marques de Ayamonte, Conde de Cabra, Grande de España. Casó con Maria Ignacia Álvarez de Toledo y Gonzaga, (hermana de los XV y XVI Duques de Medina Sidonia, Marqueses de Villafranca)
23.- Vicente Osorio de Moscoso y Álvarez de Toledo, XIV Marques de Ayamonte, Conde de Cabra, Vizconde de Iznájar, Grande de España. Casó con Carmen Ponce de León y Carvajal, hija de los Duques de Montemar, marqueses de Castromonte, del Águila y de Montemayor.
24.- Vicente Osorio de Moscoso y Ponce de León, XV Marqués de Ayamonte, Conde de Cabra, Marqués de Astorga, Vizconde de Iznájar, Grande de España, etc. Casó con María-Luisa de Carvajal y de Queralt, hija mayor de los Duques de San Carlos, Condes de Castillejo.
25.- José-María Osorio de Moscoso y Carvajal, XVI Marqués de Ayamonte, XX Conde de Cabra. En 1847 casó en el Palacio Real de Madrid el 10.2.1847 con autorización expresa de la Reina Isabel II con S.A.R. La Infanta de España y Princesa de Las Dos Sicilias, Luisa de Borbón y Borbón Dos Sicilias, nacida en el Palacio Real de Aranjuez, el 11.6.1824. + en Madrid 27-XII-1900. La Infanta era Dama de la Orden de María Luisa, de la Cruz Estrellada de Austria, y de la Orden de Santa Isabel. Sus restos reposan en el “Panteón de Infantes” del Monasterio del Escorial. (Madrid)
Ver Permiso Real, para el matrimonio, sin perder sus prerrogativas de Infanta de España en : http://www.heraldica.org/topics/national/infantes.htm
26. 1.- Luis Osorio de Moscoso y de Borbón XVII Marques de Ayamonte, XXI Conde de Cabra[45] . Nació en el Palacio de Astorga (Madrid) el 10.2.1849 . + 7-XII-1942, Cementerio de San Lorenzo (Madrid) Caballero de la Orden de Alcántara y Maestrante de Ronda, Gran Cruz de la Orden de Cristo, pintor afamado. Casó en París el día 19.XI.1883 con Doña Matilde Juana Dorotea Bonenn van der Sander , fallecida en Madrid el 2.de 1915[46]. Como no tuvo descendencia, sus derechos a la Casa de Ayamonte pasaron a los descendientes de su hermano mayor,
26.2 -Francisco Osorio de Moscoso y de Borbón, Duque de Sessa y de Maqueda, Marques de Astorga, Conde de Altamira y de Trastamara, que había casado con Pilar Jordán de Urries y Ruiz de Arana, hija de los Marqueses de Ayerbe, y de Rubí, Condes de San Clemente , Grandes de España.
27.- Francisco Osorio de Moscoso y Jordán de Urries Duque de Sessa, Conde de Altamira, Marques de Astorga. Casó 1º con Mª.Dolores de Reynoso y de Queralt, Condesa de Fuenclara, G. E. Y en segundas nupcias con Mª. Dolores Taramona y Diez de Entresoto. Fue hijo del segundo matrimonio,
28-1- Ramón Osorio de Moscoso y Taramona , XVIII Marques de Ayamonte, XXII Conde de Cabra. Fallecido sin descendencia en Paracuellos del Jarama 28-XI-1936. Sucedió su hermana mayor,
28-2 -Maria del Socorro Osorio de Moscoso y Reynoso XIX Marquesa de Ayamonte, XXIII y XXV Condesa de Cabra, Marquesa de Astorga, de Elche, de la Villa de San Román, Duquesa de Sessa , de Maqueda y de Santángelo, Condesa de Altamira de Trastamara, de Nieva, de Priego de Lodosa, y de Fuenclara. Casó con Leopoldo Barón y Torres, Caballero de Calatrava. Ya viuda, ingresó como monja Carmelita Descalza en la Encarnación de Ávila, con el nombre de Madre Maria Clemencia de la Transverberación, donde vivió 25 años hasta su fallecimiento en 1980.
29.-1- Fernando Barón y Osorio de Moscoso, XX Marques de Ayamonte, XXIV Conde de Cabra, Caballero del Santo Cáliz de Valencia, Real Cuerpo de la Nobleza. Obtuvo de S.M. el Rey Juan Carlos I, Real Autorización para designar sucesora en el Marquesado a su sobrina carnal, Doña Pilar-Paloma de Casanova y Barón, Condesa de Cabra. Fallecido soltero.
29-2. Maria Dolores Barón y Osorio de Moscoso Duquesa de Maqueda, Marquesa de Montemayor, y del Aguila, Baronesa de Liñola, Condesa de Valhermoso y Monteagudo de Mendoza, Dama de la Cruz Estrellada de Austria, de la Maestranza de Valencia, del Real Cuerpo de la Nobleza de Cataluña, y del Santo Cáliz de Valencia. Casó con Baltasar de Casanova y de Ferrer, Abogado, Maestrante de Valencia y Presidente que fue del Real Cuerpo de la Nobleza de Cataluña.
30.- Pilar-Paloma de Casanova y Barón XXI Marquesa de Ayamonte XXVI Condesa de Cabra, Marquesa de la Villa de San Román, etc. Grande de España, etc. Casó en el Castillo de la Rápita en 1975 con Francisco-José López de Solé[47] y Martín de Vargas, Abogado, Caballero de Justicia de la Orden Constantiniana de San Jorge, Caballero del Santo Sepulcro, Hidalgo a Fuero de España, Caballero del Santo Cádiz de Valencia, etc.
31.-1.- Sol López de Solé y de Casanova. Marquesa de la Vega de la Sagra. Dama del Santo Cáliz de Valencia. Abogada y Técnica de Organización Municipal.
31.-2-Alvaro Francisco López de Solé y de Casanova. Vizconde de Iznajar. Caballero del Santo Cáliz de Valencia (Heredero del Marquesado)
31.3 .- Mencía López de Solé y de Casanova. Marquesa del Cenete. Grande de España.
XIII
Apéndices documentales y fotografías.

La Reina Isabel II
con su hijo Alfonso XII en una fotografía dedicada “a mi querido sobrino el
Conde de Cabra” (Luis Osorio de Moscoso y de Borbón),de “ su Tía que tanto le
quiere Isabel”. El Conde de Cabra, era también Marques de Ayamonte, que era
primo hermano del Rey Alfonso XII.
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La Marquesa de Ayamonte y de
Astorga, de San Román, del Aguila, y de Elche, Duquesa de Sessa, de Santángelo
y de Maqueda ,Condesa de Cabra y de Trastamara, Altamira, de Priego, de
Fuenclara ,de Lodosa ,de Nieva, etc. Doña Maria del Perpetuo Socorro Osorio de
Moscoso y Reynoso, abuela de la actual. Tras quedar viuda entró en religión
como monja de clausura carmelita descalza en el Convento de la Encarnación de
Avila con el nombre de Sor María de la Clemencia de la Transverberación. Falleció
en octubre de 1980.

Fernando Barón y
Osorio de Moscoso, Marqués de Ayamonte, Conde de Cabra, con sus sobrinos
nietos,
Alvaro, Vizconde
de Iznájar y Sol, Marquesa de la Vega de la Sagra, hijos de los actuales
Marqueses de Ayamonte.

Los actuales
Marqueses de Ayamonte, Condes de Cabra, en su “Torreón de los Osorio” en Turienzo de los Caballeros (León)

Bula del Papa
Inocencio XII (1691-1700) en el mundo, Antonio Pignatelli a la Parroquia de Ntra Sra. de las Angustias
de Ayamonte
Archivo de la Casa Marquesal, Madrid

Bula del Papa Alejandro VII (1655-1667), en el mundo, Fabio Chigi a la Parroquia de Ntra Sra. de las Angustias de Ayamonte
Archivo de la
Casa Marquesal. Madrid.

Apéndice I
Petición de
perdón a Felipe IV del Duque de Medina Sidonia (I)
Petición de
perdón del Duque de Medina Sidonia (II)

Apéndice 2- Cartel de desafío del Duque de Medina
Sidonia al Rey de Portugal (I)

Cartel de desafío del Duque de Medina
Sidonia al Rey de Portugal (II)

S.A.R.
La Infanta de España, Luisa Teresa de Borbón y Borbón Dos Sicilias, XVI Marquesa de Ayamonte, XX Condesa de Cabra
Este
retrato y su pareja que representan a los Marqueses de Ayamonte, y de Astorga,
Duques de Sessa y Maqueda, Condes de Cabra, y de Altamira, etc., fueron pintados por Federico de Madrazo, y
son propiedad del Marqués de Asprillas, hijo de la Duquesa de Andría.

Escudo de los Marqueses de Ayamonte con las armas de Guzmán y Zúñiga. Aparece al folio 383 en la parte 2ª del Nobiliario de los Reyes y Títulos de España dirigido a la Majestad del Rey Felipe IV, de Don Alonso López de Haro. Año 1622
[1] Antonio Domínguez Ortiz, La Conspiración del Duque de Medina Sidonia y del Marques de Ayamonte. Revista Archivo Hispalense 106-1961, pgs. 133 a 159.
[2] Carmen Arente del Castillo “Las hermandades medievales en el reino de Jaén” Actas del I Congreso de Historia de Andalucía Medieval Córdoba 1978.
[3] Archivo Municipal de Córdoba, “Libro de Privilegios”, folios 12 vuelto a 17 vuelto.
[4] Su traducción es: “La Casa de la Alegría”
[5] La traducción al castellano es: sin él mismo, nada se hizo o nada se pudo hacer. Los Reyes al conceder este lema ala Casa de Cabra, se refieren sobre todo a que sin Dios nada se pudo hacer, pero también que sin el Conde de Cabra, no se pudo conseguir ganar la importantísima Batalla de Lucena, donde quedó preso pro el Conde el Rey Boaddil de Granada, y no hay duda de que durante el apresamiento se pusieron los cimientos para las Capitulaciones de Granada y la consiguiente entrega de este Reino a los Reyes Católicos.
[6] Archivo del Semanario de San Piélago (Córdoba)
[7] El subrayado es nuestro
[8] Hipólito Raposo. “Dona Luisa de Gusmao” Lisboa, 1947.
[9] Ibidem . Pag. 202
[10] ibidem pag. 293
[11] Archivo de Medina Sidonia (Sanlucar de Barrameda) legajo 656, Armario 18, estante 8)
[12] Don Diego Angulo Iñiguez: “Retrato de Carlos II por Carreño..” Revista Archivo Español de Arte, nº.219. año 1982.
[13] Biblioteca Nacional Ms. 9981 fol. 331 y ss. y Manuscrito nº. 18203 con dos consultas de 1662 y 1665 sobre mercedes que le concedieron y que solicitaba designar sucesores a sus sobrinos por carecer de hijos: Se trataba del cargo hereditario de Consejero Honorario de Hacienda con 3000 ducados de renta.
[14] Biblioteca Nacional Manuscritos Mm. 8.180.
[15] Biblioteca Nacional (Madrid), Secc. De Incunables, manuscritos y raros, Signatura: Mass.722
[16] Luisa Isabel Alvarez de Toledo “Historia de una Conjura” pag.154.
[17] Archivo de Protocolos de Madrid, Calle Alberto Boch, Protocolo 2.659, folio, 333.
[18] A.H.N. Sección Estado libro 866, folio 1 y ss. Decreto de 31 XII de 1646.
[19] Luis de Salazar y Casto “Historia de la Casa de Lara” Libro VIII Pag. 144.
[20] Hoy en la colección del Marques de Santiago en Madrid (5), dos en el Museo del Ermitage de Leningrado, adquiridas por el Zar de Rusia, una en el Museo de Dallas, dos en el museo de Cleveland , y una en Londes
[21] Hoy en el Museo del Prado en Madrid
[22] Hoy en el Museo del Prado (Madrid)
[23] En el Inventario Monumental y artístico de la Provincia de Córdoba, de Rafael Ramírez de Arellano con adiciones de José Valverde Madrid, mandado formar por Real Orden de 20 de marzo de 1902, aparecen estos cuadros estaban en 1904 en la Sacristía de Santa Maria la Mayor de Baena, y a pesar de estar clasificados como obras de Goya, al ser rotos en el periodo republicano, los restauró “un pintor de puertas”.
[24] Otorgado ante l Notario Don Francisco Suárez el 16 de febrero de 1665.(Archivo de Protocolos, Madrid)
[25] El Marques de Ayamonte habia sido nombrado Virrey de Nueva España en octubre de 1606, pero lo rehusó “por no querer pasar allá la Marquesa”
(Cabrera 293)
[26] A. Gonzalez de Amezúa. “Epistolario de Lope de Vega Carpio. III Madrid 1941. Pag. XVIII.
[27] “Reflexiones que presenta al Tribunal Supremo de Justicia el Conde de Altamira, de que sus dignos jueces se compenetren de la justicia que pide el reintegro de las fincas desmembradas de los mayorazgos de Altamira y Astorga”. Madrid 1841. Instituto de Valencia de Don Juan (sig, fll. 8-19) Madrid
[28] Nigel Glendinning: “Spanich books
in England: 1800-1850” en Transaccional of de Cambridge Bibiografiphical
Society III (1959)
[29] Pedro de Répide “Las Calles de Madrid”. Cuarta Edición 1981.
[30] Redacción del Voto a San Diego aprobado por el Arzobispo de Sevilla, Don Fernando Niño de Guevara el 20 de noviembre de 1603.
[31] Apéndice nº. 20
[32] Cabrera nº. 293 y soneto Luis de Góngora “A la embarcación en que se entendió pasaran a Nueva España los Marqueses de Ayamonte”
[33] José Ignacio Rubio Mañé El Virreinato Tomo I. Mexico1983.Instituto de Instituto de Investigaciones Históricas UNAM.
[34] El Gobernador de Milán, el III Marques de Ayamonte fue famoso por su refinamiento en el campo de las artes e incluso en el vestir. Prueba de ello es la Escritura de fecha 1583 de la Compra de géneros con sus precios que el Marques de Ayamonte sacó de la casa del Mercader Cristóbal García. Archivo de Protocolos de Madrid Protocolo nº 1392, folio 815.
[35] El primer Mayorazgo de Ayamonte fue concedido por Privilegio del Rey Enrique de Trastamara en Carmona el 19 de mayo de 1371.
[36] En Memoria de Doña Beatriz de Castilla, se concedió a la Casa de Guzmán la Orla de castillos y leones, tal y como aparece hoy día en el escudo de la Casa de Ayamonte.
[37] “Obtuvo el honor de Grandes de Castilla”:José Manuel Trelles Villademoros, “Asturias Ilustrada”, Madrid. 1760. Tomo III Pag. 290.
El 19 de junio de 1510, Doña Ana de Almonte, Sra. de Pilas vendió diversas propiedades a Don Francisco de Zúñiga y Guzmán y a Doña Leonor Manrique, Condes de Ayamonte en 1.760 mrs de juro y renta. De Don Francisco y Doña Leonor son los sepulcros hoy colocados en el Convento-Pazo de San Lorenzo de Trasouto en Santiago de Compostela. Antes estuvieron en la Casa Grande de San Francisco de Sevilla.
[38] Modificó con aprobación Real el Mayorazgo de Ayamonte que habría de recaer en hijos segundogénitos.
[39] Doña Ana Pacheco de Córdoba, llamada también Doña Ana de Zúñiga., era hija de Don Luis Fernández de Cordoba, II Marques de Comares , y de Doña Doña Francisca de Córdova y de la Cerda, Señora de Canillas. Tomo IX de Historia genealógica de los Grandes de España; y Pags.58 y 59 de Don Francisco Fernández de Béthencourt. Su marido el III Marques de Ayamonte, Fue el famoso Gobernador de Milán y Comendador del Castillo en la Orden de Alcántara y fue hijo tercero de sus padres Duques de Béjar, Condes de Bañares, y Belalcázar, Marqueses de Ayamonte y Gibraleón, Grandes de Castilla, fue además de Gobernador del Estado de Milán, Capitán General de ese Estado y Comendador del Castillo en la Orden de Alcántara. Falleció en Milán el 20 de abril de 1585.
[41] Archivo Histórico Nacional, Legajo 4.451, Sección Consejos Suprimidos, año 1679, nº. 92 y 5.240 nº. 69.
[42] Doña Ana fue su sobrina carnal como hija que era del VII Duque de Béjar y de su segunda mujer, Doña Brianda Sarmiento de la Cerda y Pimentel. Ver la obra de Diego Gutiérrez Coronal, en su “Historia Genealógica de la Casa de Mendoza”. Biblioteca Conquense Cuenca 1946.
[43] Eran primos hermanos.
[44] Doña Brianda de Guzmán Manrique de Zúñiga, sucedió a su hermano degollado en el Marquesado de Ayamonte, tras sostener un pleito con el Consejo de Castilla. Casó primero con su primo el Conde de Saltes, Don Rodrigo de Guzmán y Silva, hijo de los VII Duques de Medina Sidonia, y viuda de este con Don Iñigo López de Mendoza, VIII Conde de Tendilla. No tuvo sucesión de sus dos matrimonios, y a su muerte el marquesado de Ayamonte recayó en los descendientes del Virrey del Perú Don Alvaro de Zúñiga y Guzmán, I Marques de Villamanrique.
[45] Fue afamado pintor . Parte de su obra se encuentra en el Museo de Buenos Aires (R. Argentina),en la colección de los Marqueses de Ayamonte en Madrid (El Gran Capitán con armadura entregando sus cuentas, retrato de viejo, retrato de la Marquesa de Ayamonte y Condesa e Cabra, y en la colección de los Srs. Oltra de Borbón también en Madrid, su autorretrato con uniforme de la Real Maestranza de Ronda a los 20 años, el retrato grande de su madre la Infanta Luisa Teresa de Borbón y Borbón , otro autorretrarto suyo de pintor, etc.
Vendió el Castillo de Cabra el 24 de diciembre de 1898, con ciertas condiciones ante el Notario egabrense, D.Juan de dios Pastor y Zafra.
[46]Su retrato fue pintado por su marido se encuentra en la colección de los Marqueses de Ayamonte, Condes de Cabra en Madrid. En el lienzo aparecen los escudos de Osorio de Moscoso y Borbón con la Corona de Grande de España.
[47] La varonía es López de Becerra, y es séptimo nieto de Juan López Becerra y Cortés, y Ana Carmona y de los Ríos, nieto él de Juan López Becerra y Ana de Guerra, casados en 1640 en la Parroquia de San Sebastián de Marchena (Sevilla)