.-LA CAMPAÑA PRO-CAPTACIÓN DE CANAL SUR EN CATALUÑA.

 

            Desde que en 1987 entra en el Parlamento andaluz el proyecto de ley de creación de la Radiotelevisión andaluza (RTVA) en Almenara se plantea la necesidad de que la futura televisión andaluza también se pueda captar fuera de Andalucía.

.- El boletín "Noticias de Almenara" del mes de Mayo plantea en su editorial la conveniencia de que las emisiones del Canal Sur lleguen a Cataluña y de que la TV3 (canal de Cataluña) dedique espacios a la historia y actualidad de Andalucía.. 

.-En noviembre de 1987, la junta directiva de Almenara dirige un escrito al parlamento andaluz pidiendo que el canal llegue a Cataluña, que en su Consejo Asesor estén representados los emigrantes y que en las emisiones se potencie el habla andaluza.

.- En diciembre de 1987  todos los grupos del Parlamento  andaluz apoyan la petición de que los emigrantes cuenten  con un vocal en el Consejo Asesor de la RTVA. el Consejero de la Presidencia anuncia al pleno que uno de los tres vocales que le corresponde designar al gobierno se cederá a los emigrantes.

.- En febrero de 1988, la Junta Directiva de Almenara decide hacer partícipes de la idea de captar el Canal Sur a todas las entidades andaluzas de Cataluña sin excepción y se celebra un primer encuentro con representantes de las dos federaciones (FECAC Y AARCA) y del grupo de entidades independientes como la Casa de Andalucía y la propia Almenara.

.- En mayo de 1988 se acuerda constituir el Comité pro-Captación de la Televisión Andaluza en Cataluña. Como primera medida se acuerda una campaña de recogida masiva de firmas y el reparto de 10.000 pegatinas con el lema "televisión andaluza ya" que son distribuidas en los distintos centros culturales y en los comercios.

.-En febrero de 1989, el Comité pro-captación de la televisión andaluza en Cataluña hace entrega al Consejero de Gobernación del Gobierno andaluz de cien mil firmas recogidas en la campaña.

.-El 27 de febrero de 1989 comienzan las emisiones de Canal Sur televisión. En su primer informativo se da la noticia de la campaña en Cataluña.

.- El 28 de febrero de 1989, el presidente de la FECAC, Francisco García Prieto, hace unas declaraciones en las que se desmarca de la campaña por considerarla "política" y "precipitada".

.- En marzo de 1989 se adhieran a la campaña las entidades de la Comunidad Valenciana y de Murcia. Se crea el comité de enlace con el comité de Cataluña.

.- El 28 de marzo de 1989, todos los grupos del Parlamento andaluz, en sesión plenaria, aprueban una proposición de respaldo a la campaña y piden que se remuevan todos los problemas jurídicos, políticos y económicos que pudieran existir.

.- En abril de 1989, el Parlamento Europeo aprueba el proyecto de Televisión sin fronteras por el que cualquier canal de un país miembro de la Comunidad Europea pueda emitir para los demás.

.- En mayo de 1989, el diputado José Manuel Paredes Grosso, (grupo mixto del Congreso) presenta en la cámara una proposición para que todos los canales de televisión autonómicos puedan captarse en todo el Estado.

            El comité pro-captación se dirige a todos los grupos del Congreso de los Diputados para que se apruebe por consenso la proposición.

.- En junio de 1989, el comité pro-captación lleva la campaña al II encuentro mundial de Comunidades Andaluzas en la emigración, convirtiéndose en el tema central de los debates.

.-El 10 de Junio de 1989 el comité pro-captación envía un escrito a la prensa pidiendo en la próximas elecciones el voto de los andaluces en Cataluña para aquellos partidos políticos que apoyen públicamente la reivindicación.

.- a partir de 1990, el comité pro-captación decae en su actividad y es la propia Almenara la que prosigue su lucha desplegando pancartas y repartiendo octavillas reivindicativas en todos aquellos actos que lo considera conveniente como es la propia Feria de Abril en Cataluña en la que se desplegó una pancarta en el acto de inauguración en la caseta de la FECAC, o la manifestación que se hizo por el recinto ferial pidiendo la televisión andaluza en  Cataluña. También al presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves se le desplegaran pancartas con la reivindicación, tanto en Sevilla, en el acto de homenaje a Blas Infante, el 11 de Agosto, como en Cataluña en su visita al monumento de Blas Infante en el parque de la Guineueta.

.- El 10 de septiembre de 1995 el presidente de Almenara, Francisco Redondo, reivindica ante las cámaras de TV-3 que hace su primera emisión vía satélite, que la televisión andaluza pueda  ser captada, también, fuera de Andalucía.

..- En febrero de 1996, fruto de la presión y de las circunstancias más favorables, la Junta de Andalucía  alquila el satélite Hispasat y comienza sus emisiones por vía satélite, primero en emisiones de prueba, y desde el 28 de febrero, en continuo, con una programación especial. El hecho no pasa desapercibido en Cataluña, incluso el "Periódico de Catalunya" le dedica una editorial que merece la pena reproducir:

 

LLEGA CANAL SUR

 

            El satélite Hispasat empieza a traer a Cataluña, la televisión andaluza. El próximo 28 de febrero, Día de Andalucía, se producirá la inauguración oficial de este servicio, que previsiblemente ganará bastantes adeptos en Cataluña a medida que la población interesada multiplique el número de antenas parabólicas -ahora imprescindibles para recibir el canal- o se empiece a comercializar a través de cable.

            Estamos ante un acontecimiento histórico. TV-3 encaja un gol lingüístico, ya que se desequilibra la correlación que existía. Lo compensará parcialmente cuando, a su vez, empiece a exportar las emisiones propias por Hispasat a otras Comunidades. La lengua catalana quedará bien servida. Se utilizará en lo mismo que  hasta ahora: la programación de TV-3, Canal  33 y las numerosas desconexiones de TV-1 y TV-2.. Sin embargo, a medida que por Hispasat o por cable nos lleguen los otros canales autonómicos españoles, su peso relativo -o su presencia dentro de la gama de elección- disminuirá, como ya había empezado a pasar desde que se inició la recepción de diversas cadenas extrajeras. Cabe esperar, sin embrago, un incremento de las desconexiones de las cadenas privadas.

            La cuestión de fondo es que la población catalana de origen andaluz tiene derecho, desde un punto de vista del sentido común, a recibir su Canal Sur, del mismo modo que siempre hemos creído que TV-3 debía poder ser captado fuera de Cataluña, especialmente en Valencia y Baleares. Todo lo que se ha hecho desde la esfera política para poner trabas y barreras a eso era interesado y artificial, de modo que acaba cayendo. al final, el mercado televisivo debe regularse a través del pulso de la calidad y el ingenio de las programaciones, y no con cerrojos autárquicos.

 

            Nuestro boletín de marzo de 1996 también se hace eco del hecho mostrando su alegría en el  editorial : "Así, es fácil de entender nuestra alegría cuando la campaña que emprendimos hace ocho años .... ha culminado con éxito. Estamos felices porque de este logro -al que tantos miles de personas anónimas han contribuido- se van a beneficiar todos". En un artículo del mismo boletín José Luis Carrascosa firma un artículo con el título LA CONSTANCIA TAMBIÉN ES ANDALUZA que merece la pena reproducir:

            Un día del otoño de 1987 alguien propuso en la Junta Directiva de Almenara que la única forma de conectar a los emigrantes andaluces con el resto de su nación, para superar la distancia física y las nostalgias deformadoras, era posibilitando que la radio y la televisión públicas de Andalucía se pudiesen captar fuera del actual territorio de nuestro país.

            La asamblea de socios acogió con entusiasmo la idea y, antes incluso de que la ley de creación de la RTVA fuese un hecho, el Parlamento Andaluz  había recibido la petición de Almenara que incluía - no lo olvidemos- la de propiciar un modelo de radio-televisión realmente andaluz, en programación, contenidos y formas lingüísticas. Desde ese momento, la entidad fue desarrollando sin desmayo, unas veces en solitario, otras acompañada y siempre manteniendo el pulso ante los recelos de muchos y las presiones de casi todos los poderes, un rosario de iniciativas en múltiples ámbitos de participación democrática, que han conducido a la gran alegría que saboreamos.

            Conseguimos implicar, con respeto pero también con firmeza, a los grupos de la cámara legislativa andaluza, al Defensor del Pueblo, a Diputados del Congreso, al ministerio español de Transportes y hasta al Parlamento Europeo, así como a centros andaluces de España, América y Europa. Y, sobre todo, notamos el corazón del pueblo andaluza en decenas de miles de personas -de dentro y de fuera de nuestra geografía- que pusieron su nombre -a veces con un nudo en la garganta-, su carnet de identidad y su lugar de nacimiento en los pliegos de firmas que han revoloteado ocho años por la ilusión de tantísima gente.

            Desde antiguo me ha parecido que el andalucismo es un deber gozoso de cada ciudadano, sea cual sea su ideología, y, por lo tanto, nunca he visto mérito personal alguno en quienes dedicamos energía cotidiana a la libertad y dignidad de Andalucía. Pero ahora, cuando ya es real el engarce -seguro que fecundo- de los andaluces de la diáspora con sus hermanos del interior, subrayo algunos nombres por imperativos de justicia:

(aunque el autor de este artículo no se incluye en la lista es justo reconocer su gran aportación, muchas veces como impulsor en la sombra de iniciativas)

-Santos Trenado, presidente de Almenara en los años iniciales de la campaña, que supo encarar con tesón las dificultades del proceso.

-Pablo Martínez, coordinador en Cataluña de la Junta de Andalucía y primer firmante del comité de entidades pro-captación de Canal Sur.

-Ramón Carrión y Paco García Duarte, socios de Almenara con muchas horas a sus espaldas en los puestos de recogida de firmas que instalaron, milagrosamente, por cualquier sitio.

-Miguel Calvo, diputado autonómico andaluz que presentó la moción, aprobada por unanimidad, para que se allanaran los obstáculos económicos, jurídicos y políticos que taponaban la propuesta.

-José Antonio  Domínguez, presidente de la Casa de Andalucía de Barcelona en aquella época, que puso su entidad inmediatamente al lado de Almenara desde el principio.

-Miguel Roca Junyent, entonces diputado del Congreso, primer político de fueste que nos mostró, por escrito, su apoyo a la campaña-

-Isidoro Moreno, profesor de la universidad de Sevilla, que hizo suyas en un memorable artículo de prensa las reivindicaciones centrales de Almenara.

            Otra lista  no menos distinguida podría hacerse, la de algunos personajes que se opusieron de mil maneras -pintorescas, cuando no interesadas- a la libertad de comunicación entre los pueblos y a la unidad delos andaluces. Pero nada hombre, por nosotros no queda y pelillos a la mar: ¡Que viva Andalucía y que se mueran los feos!.

 

 

 

            Canal Sur emite por vía satélite. La Junta de Andalucía promete -después de haberlo pedido Almenara- a todos los centros andaluces la instalación gratuita de antenas parabólicas para que puedan recibir la señal -la promesa se queda en palabras-. Muchos andaluces hacen una inversión en la compra de las antenas (unas 40.000 pts) y al poco tiempo se ponen en marcha las plataformas digitales de emisión por satélite. La Junta decide que la emisión de Canal Sur por satélite se haga a través de las plataformas digitales y los andaluces residentes fuera de Andalucía nos quedamos sin ver Canal Sur a no ser que nos abonemos a alguna de las plataformas o hagamos una gran inversión en los descodificadores digitales. En definitiva, un engaño.