MARZO-ABRIL DE 2003   NÚMERO 103          ALMENARA BOLETIN CULTURAL INFORMATIVO ANDALUZ

La Articulación de Andalucía desde sus pueblos

 

Redacción.-

       El socio de Almenara José Luis Carrascosa Pulido ofreció una conferencia en el Hotel City Park de Barcelona sobre la articulación de Andalucía desde la iniciativa particular de ciudadanos y municipios, más allá de la lucha de los partidos políticos para conseguir el poder.

   Tras la presentación, por el presidente de Almenara, Francisco García Duarte, Carrascosa comenzó subrayando textos de personalidades como Rafael Escuredo, ex presidente de la Junta, el profesor José Acosta Sánchez, el periodista Lara de Tucci y el director de las Cajas de Ahorro, Victorio Valle, entre otras. Todos coinciden en  lamentar que los grandes recursos materiales y humanos de Andalucía no han sabido aprovecharse suficientemente en estos 25 años de poder autonómico, sea por desenfocadas políticas emprendidas desde las Instituciones públicas o por la escasa respuesta a la «modernizaciones» de las que todo el mundo habla y nadie sabe concretar, según Escuredo. «El caso es que Andalucía aparece en los anuarios económicos como farolillo rojo de las comunidades autónomas en una hipotética carrera en pos de altas cotas sociales, en un nivel que no llega a los cinco puntos del baremo de 0 a 10», recuerda con amargura Lara Tucci.

       Un editorial del «Diario de Sevilla» elogia el 4 de diciembre de 1977 «que marcó un tiempo nuevo y sirvió para reclamar una Andalucía libre no excluyente integrada en el resto de la Humanidad». Sin embargo, aquel movimiento se basó en el agravio comparativo y la marginación sufrida. «Esa conciencia de agravio se ha venido abajo o se ha mezclado con otros intereses políticos», denuncia el periódico.   Carrascosa hizo hincapié en la necesidad de acudir a «nuestro pozo cultural» ante este panorama «confuso y desalentador» y mencionó como buena medicina acudir a los escritores y artistas de 1927, en su mayoría andaluces. Así, leyó un poema de Cernuda que define al hombre andaluz de forma «precisa e inquietante», como punto de partida de su reflexión. Luego animó a «volver la mirada al pueblo, en la doble acepción de la palabra: la base sociológica de nuestra nación cultural y los municipios y ciudadanos que la componen. Se trata de apreciar sus aportaciones, desconocidas

en gran medida por el conjunto e ignoradas, casi siempre, por los poderes de turno.» En ese sentido, criticó lo poco que se lee a Blas Infante cuando algunas de sus propuestas, como la autonomía generatriz (individuo, municipio, comarca y país, supeditados siempre el nivel superior al inferior). «No se comprende que muchos de los líderes y partidos que van de andalucistas actúen obsesionados por la conquista del poder político como único método para hacer avanzar las ideas, descuidando la participación o al menos la aproximación a las iniciativas de base, de los ciudadanos asociados o individuales. Eso explica que cuando consiguen alguna parcela de poder y la mantienen durante años, apenas se percibe un aumento del nivel de conciencia andaluza en la comunidad», señaló el conferenciante.

  A continuación puso una docena de ejemplos de iniciativas de particulares o entidades de extraordinario valor como fecundadoras de la conciencia andaluza y ciudadana, con especial referencia al periódico «La Moraleja», de un colectivo cultural de Villanueva del Arzobispo y a la labor ejemplar para articular la comarca de las Cuatro Villas, en el alto Guadalquivir. «La exposición de estos ejemplos, en todos los \’e1mbitos -del deporte al arte y de la economía a la ciencia- son una la invitación a integrarnos en los que se produzcan y estén a nuestra medida, ya que hay muchos y maravillosamente diversos. Se trata de hacer que ellos formen parte de nuestra vida cotidiana, de difundirlos por doquier, con dignidad y sin chovinismo, de construir serenamente esa malla de ciudadanos y entidades libres y solidarios que el cuerpo de Andalucía necesita», apuntó.

  El conferenciante concluyó con estas palabras: «No podemos esperar para actuar a que surja un nuevo Blas Infante o un partido ejemplar que lleguen al poder y, desde allí, compongan nuestro sueño. Es mejor trabajar y disfrutar en el entorno de cada uno para que cuando lleguen esos líderes y esos partidos, de verdad andaluces, nos pillen con los deberes hechos y, así, en condiciones, de controlar su actuación de gobierno»  A continuación se celebró un animado debate entre el nutrido grupo de personas asistentes.