LOS LIBROS PLÚMBEOS DE GRANADA
Los Libros Plúmbeos, tan desconocidos como confusa la
información que se publica sobre ellos, están ya en Andalucía. El 17 de junio de 2000
el Arzobispo de Granada, Antonio Cañizares Llovera, los recibió en Roma de manos del
cardenal Joseph Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe (antiguo
Santo Oficio).
Resulta que tras la caída del reino andaluz de Granada en manos castellanas y las
consiguientes persecuciones de los cristianos hacia los musulmanes, parece que un grupo de
moriscos (musulmanes conversos al cristianismo), idean un método para conseguir ser
reconocidos como castellanos viejos en una sociedad que condenaba a judíos, musulmanes y
conversos.
Así el 15 de marzo de 1595 el buscador de tesoros Sebastián López, de Jaén, encuentra
en una cueva de las laderas de Valparaíso una lámina de plomo con unas inscripción en
latín que decía "Cuerpo quemado de San Mestión martir. Fue martirizado en tiempo
dle imperio de Nerón".
Comunicado el hallazgo al arzobispo de Granada, Pedro de Castro, los acontecimientos
se precipitan al aparecer días después una segunda lámina com lápida de San Hiscio,
discípulo del Apóstol Santiago. El arzobispo ordena nuevas búsquedas y
"aparecen" huesos, una calavera, y el primer libro, "De Fundamentun
Eclesiae", de plomo, redondo, del tamaño de una hostia y escrito en cinco hojas por
amas caras, con caracteres y puntos apenas legibles. En días y años sucesivos, hasta
1599 aparecerán nuevas láminas, que suministraban las primeras noticias concretas acerca
del santo granadino San Cecilio martirizado junto a doce compañeros por los romanos.
La Iglesia acoge con entusiasmo estas reliquias causando gran revuelo en la época y
reconoce en un sínodo que las reliquias pertenecían a discípulos de los Apóstoles
martirizados en la antigua Ilíberis por orden del emperador Nerón. De esta forma los
cristianos viejos entroncaban con su pasado tras ocho siglos de paréntesis musulmán, y
los moriscos creían tener justificación para no ser expulsados de la tierra que les vio
nacer, por ser ellos descendientes de aquellos mártires. Es decir un morisco
demostraba que era tan viejo como un castellano viejo pues descendía de San Cecilio y
otros mártires que murieron con él en la época romana, luego por la invasión musulmana
adoptó el Islam y siglos después cuando la "reconquista" cristiana volvía a
ser cristiano. Ver documentos relacionados sobre los moriscos
dentro de ADN.
Expertos moriscos como Miguel de Luna y Alfonso del Castillo, junto a castellanos como el
Marqués de Estepa o canónigos y catedráticos, intentan traducir las inscripciones.
Estos libros, que de ser ciertos echaban por tierra tantas doctrinas de conquistas y
expulsiones, fueron trasladados a Madrid en 1631 y desde allí en 1642 a Roma para su
estudio, siendo declarados falsos y heréticos por el Santo Oficio en 1682,
permaneciendo ocultos y en la leyenda hasta que finalmente el Vaticano los ha reintegrado
a Granada para su estudio y admiración en este junio de 2000.
Parece ser que los libros y reliquias no eran del siglo III sino del XVI por lo que no
eran "auténticos" , sin embargo lo ideal sería que la Universidad de Granada
pueda estudiar los libros y darnos una versión actualizada y más científica del
contenido de los plúmbeos.
A continuación y como complementeo la moción que presentó Izquierda
Unida en el Parlamento de Andalucía. De buen fin pero de débil argumento.
El Grupo Parlamento de IZQUIERDA UNIDA LOS VERDES-CONVOCATORIA POR
ANDALUCIA
(IU LV-CA), con arreglo a lo previsto en el artículo 165 y siguientes del Reglamento de
la Cámara, formuló el pasado 19 de Noviembre, (de 1999) la siguiente proposición no de
ley en la comisión de Cultura, Turismo y Deportes (asentado en el libro de Registro de
Entrada con el Nº 11006) relativa a la recuperación de los libros plúmbeos del
Sacromonte granadino.
Exposición de motivos
En el último tercio del siglo XVI en Granada seguía vigente la división entre
cristianos viejos y cristianos nuevos, es decir, entre moriscos y no moriscos y ya se
vislumbraba la "solución final" a la castellana que a principios del siglo XVII
se pondrían en marcha en todos los reinos unificados por los Reyes Católicos.
Ello unido a que en la recientemente "reconquistada" Granada había una
verdadera necesidad de justificar la llamada reconquista con una inexistente tradición
cristiana, hizo que, muy posiblemente, un grupo de moriscos cultos
granadinos (con la nobilísima causa de conseguir la libertad) utilizasen la imaginación
en su lucha contra la intolerancia del nuevo estado basado en la uniformización de la
lengua, la religión y las costumbres.
Desde 1.588, y en un ensayo general que dio muy buen resultado, "aparecen" entre
los escombros de la llamada Torre Vieja de la mezquita mayor nazarí una caja de plomo con
varios objetos y un pergamino escrito en árabe, castellano y latín que suministraba las
primeras noticias concretas acerca de San Cecilio.
Tras el éxito obtenido y desde 1.595 "aparecieron" veintidós libros plúmbeos
que son, según el doctor Miguel José Hagerty, "el último testimonio escrito en la
lengua árabe de la civilización andalusí ya en su penosa fase final: la morisca".
En 1.631 estos documentos fueron trasladados a Madrid y desde allí a Roma para su
estudio. Allí siguen estos documentos granadinos que son parte de nuestra historia.
BIBLIOGRAFIA:
GABRIEL POZO. Diario IDEAL de Granada. 18 de junio de 2000