PERSONAJE DE SEPTIEMBRE/98
GENERAL TORRIJOS
El general Torrijos aunque madrileño, está vinculado a Andalucía por sus actividades en nuestra tierra para desde ella avivar la llama de la libertad contra el despótico rey Fernando VII. Sería Andalucía y más concretamente Málaga quién le vería morir, fusilado por los que combatía.
José María de Torrijos y Uriarte nació en Madrid el 20 de
marzo de 1791, de familia noble y de clara vocación militar
íngresó siendo niño en el ejército, primero como paje del rey
Carlos IV a los diez años, y a los trece consiguió el
nombrabiento de Capitán del Regimiento de Ultonia que no puede
ejercer por su corta edad. Ingresa en la Academia de Alcalá de
Henares donde le sorprende la guerra de la Independencia en 1808,
luchando desde el primer momento y distinguiéndose notablemente
durante la guerra contra los franceses. Ascendido a coronel en
1813 se casará en Badajoz con Luisa Sáenz de Viniegra,
obtendrá todo tipo de condecoraciones militares y el Duque de
Welington le propondrá para brigadier, (general de brigada),
graduación que alcanza a la finalización de la guerra. Durante
esta contienda luchará a las órdenes de su futuro verdugo, el
capitán Vicente González Moreno.
La reinstauración absolutista anulando las Constitución de
1812, le lleva a tomar partido por los liberales y a no aceptar
partir para América a combatir a los independentistas.
Andalucía es vital para cualquier intentona golpista pues aquí
se concentran las tropas antes de partir para América donde las
colonias están luchando contra los españoles, Torrijos
participa en 1817 en la conspiración fallida del general Lacy
para levantar al ejército en Andalucía y por ello es llevado a
prisión, primero al castillo de Santa Bárbara en Alicante y
después a las cárceles del Santo Oficio en Murcia.
Con la rebelión victoriosa de Riego en 1820 es excarcelado y el
Trienio Liberal le nombra comisario de guerra a principios de
1823, dirigiendo la resistencia contra los "Cien Mil Hijos
de San Luís", el ejército francés enviado por las
potencias europeas para reponer a los absolutistas en el gobierno
de España.
Tras ser derrotado en Cartagena, Torrijos y su mujer huyen hacia
Marsella y de ahí a Inglaterra (1824), donde contactará con el
resto de exiliados liberales.
En Inglaterra traba amistad con John Sterling, un conocido
hacendado que le presentará a Robert Boyd, ex-oficial del
ejército inglés en la India y que había combatido en la guerra
de la independencia griega. Boyd romántico en su actuar como
Torrijos, se compromete a ayudarle en recuperar la libertad en
España con su persona y su fortuna.
Apoyado por los llamados "Apóstoles de Cambridge",
sociedad radical de liberales españoles exilados en Inglaterra,
y comisionado por la "Junta directiva del Alzamiento en
España", llega a Gibraltar en septiembre de 1830,
desembarcando en la Roca el día 9, reuniéndose con antiguos
colaboradores como el ex-presidente de las Cortes, Manuel Flores
Calderón, el ex-ministro de la Guerra, Francisco Fernández
Golfín entre otros militares y marinos. Juntos convinieron que
los informes sobre un inmediato levantamiento del ejército
contra el gobierno absolutista eran exagerados, pese a ello
intentan un golpe de mano sobre Algeciras el 24 de octubre, y
otro más el 11 de noviembre que al fracasar también obligan a
Torrijos a esconderese en barcos anclados al refugio de
Gibraltar.
A finales de enero de 1831 se produjo una acción sobre La Línea
que tomaron, pero este éxito inicial fracasa de nuevo ante
Algeciras. Todavía en los últimos días de febrero otra
intentona costaría la vida al coronel Manzanares.
Viendo imposible actuar en el Campo de Gibraltar por la extrema vigilancia realista, Torrijos acoge esperanzado las cartas secretas de un amigo "de toda confianza", que con el apodo de Viriato le informa que el mejor lugar para desembarcar es Velez Málaga, y que con su presencia las tropas de Málaga primero, y luego las de toda Andalucía se rebelarían contra el rey Fernando VII. En realidad se trata de un plan urdido por el antiguo compañero de armas, el ahora gobernador de Málaga Salvador González Moreno, quien parece que era "Viriato", y que aprovechando la impaciencia de Torrijos ha planeado su captura.
El 30 de noviembre de 1831 partieron de Gibraltar en varias
barcazas pero pronto vieron que habían sido engañados ya que a
la altura del cabo de Calaburras, el buque Neptuno esperaba su
barco, por lo que tuvieron que desembarcar en Fuengirola y huir
hacia el interior. Primero llegaron a Mijas donde las milicias
armadas les recibieron a balazos y entonces cruzando la sierra
llegaron a Alhaurín de la Torre, donde tuvieron el mismo
recibimiento y perseguidos por infantería de línea se
refugiaron en la alquería del Conde de Mollina, en un caserío
con una antigua torre árabe junto al viejo camino a Cártama,
allí, sitiados por las tropas mandadas por González Moreno y
tras parlamentar ambos generales, tuvieron que rendirse él y sus
52 hombres el 5 de diciembre, siendo apresados y conducidos a
Málaga. En la imagen, ruinas de la alquería del Conde de
Mollina en Alhaurín de la Torre. 
En Málaga, en distintos calabozos vivirán el tiempo justo
que tardó González Moreno en enviar un mensajero a Madrid, el
general Narváez, y de su regreso el día 10 con la orden de
fusilamiento dada por el decadente y sanguinario Fernando VII,
que escribió de su propio puño y letra: "Que los fusilen a
todos. Yo, el Rey."
A las once y media del 11 de diciembre de 1831 en las malagueñas
playas de San Andrés, frente al barrio del Carmen, son fusilados
todos los conspiradores sin excepción, incluyendo al inglés
Robert Body y a un niño grumete del barco. También caen con
ellos Flores Calderón y Fernández Golfín entre otros militares
y marinos. A Torrijos se le negó su ultima petición de mandar
abrir fuego al pelotón de fusilamiento y el morir sin vendas en
los ojos. En la imagen el magnífico óleo de Gisbert,
realizado en 1837.
Sus cuerpos fueron enterrados en el cementerio de San Miguel
excepto el inglés Boyd que lo fue en el cementerio inglés
recién inaugurado, hasta que el Ayuntamiento de Málaga
construyó en 1842 por suscripción popular un monumento fúnebre
que se erigió en su honor en la plaza de Riego, hoy plaza de la
Merced frente a la casa natal del pintor Pablo Ruiz Picasso, y
bajo cuyo obelisco reposan casi todos ellos. Una cruz también
recuerda el lugar de su muerte, hoy paseo marítimo.
El gobernador González Moreno, que sería conocido desde entonces como "el verdugo de Málaga", (aquí añado el verdugo de Málaga del siglo XIX pues en el siglo XX hubo otro), recibió por su traición el ascenso a Teniente General y el mando de la Capitanía General de Granada, al estallar la guerra carlista se pasó a este bando reaccionario muriendo asesinado por unos voluntarios del ejército en 1839.
El sacrificio de Torrijos y sus compañeros no fue en vano,
sería recordado constantemente en los siguientes años pues tras
la muerte del rey Fernando VII en 1833, los liberales
consiguieron el poder e incluso la viuda de Torrijos, Dª Luisa
Carlota Sáenz de Viniegra fue honrada con el título de Condesa
de Torrijos. Su muerte como la de Mariana
Pineda, fueron de las últimas que se cobró el absolutismo
en Andalucía.
BIBLIOGRAFIA y WEBS RELACIONADOS:
GRAN ENCICLOPEDIA DE ANDALUCIA. Ediciones Anel, S.A. Granada
1979
ROSADO CASTILLO, Victoria. "Málaga, Personajes en su
Historia". Ed. Arguval, Málaga 1986