(José Manuel de Molina). El Palacio de los Condes de Buenavista es uno de los grandes y poco conocidos monumentos malagueños, aunque el destino le ha reservado un gran protagonismo en la vida cultural de toda Andalucía al haber sido elegido sede del flamante Museo Picasso de Málaga, que albergará la colección que la nuera del pintor malagueño, Christine, ha cedido a la ciudad.
El Palacio de los Condes de Buenavista fue construído hacia 1530-1540 por Diego de
Cazalla, uno de los nobles que participaron en la conquista de la ciudad en 1487, destaca
su fachada totalmente de piedra, la austeridad del edificio sólo con adornos
renacentistas en puerta y ventanas, y la torre mirador rectangular. Después de pasar a
manos del Conde de Mollina lo poseyó el Conde de Buenavista y luego la Condesa de Luna
que lo arrendó simbólicamente al Estado para ser convertido en museo.
Desde 1961 y hasta 1997 como Museo de Bellas Artes albergó obras de pintores malagueños
como Bernardo Ferrándiz, Antonio Muñoz Degrain, José Nogales, Moreno Carbonero, Denis
Belgrano, así como obras de Sorolla, Murillo, Alonso Cano, esculturas de Benlliure y
Fernando Ortiz, grabados y litografías de Picasso, convertido en el gran protagonista del
museo para el siglo XXI.
Inexplicablemente, la magnífica colección del Museo de Bellas Artes ha quedado sin
sede y sus cuadros aguardan embalados en el Palacio de la Aduana a que las autoridades
malagueñas encuentren una sede para ellos ya que el Palacio de Buenavista se ha cerrado
(1997) para reabrirse como Museo Picasso en fecha próxima, pero este tema, el de
facilitar una sede digna al Museo de Bellas Artes como precisamente es el neoclásico
palacio de la Aduana, es una decisión "política" que se aplaza sinedie
como si Málaga tuviese una amplia oferta cultural.