LA REVOLUCIÓN DE PÉREZ DEL ÁLAMO EN 1861
(José Manuel de Molina). Las continuas leyes desamortizadoras del siglo XIX agravaron el desequilibrio de la
distribución de la tierra en Andalucía.
La conflictividad campesina se acrecienta en
este siglo por la forma en que es abolido el régimen señorial, la enajenación de
Propios y Baldíos, el cercamiento de fincas y la restricción del uso múltiple de los
recursos naturales. En este contexto la mayor presión estatal en forma de impuestos, el
sistema de quintas y el control a través de la Guardia Civil para hacer cumplir las
nuevas leyes, provocan revueltas en Utrera y El Arahal (Sevilla) en 1857, y la
sublevación de Loja y otros pueblos en Granada, Córdoba y
Málaga en el verano de 1861.
De la sublevación de Loja y otros pueblos cercanos al valle medio del Genil existe
un detallado relato de su principal dirigente, el veterinario Rafael Pérez del Alamo,
siendo el primer movimiento campesino de envergadura de la historia contemporánea de
Andalucía,
En efecto Pérez del Alamo llegó a movilizar a unos 10.000 campesinos así como algunos
comerciantes, artesanos y pequeños propietarios que esperaban un estallido general que
finalmente no se produjo. La rebelión, meditada secretamente, se precipita por el motín
de Mollina (Málaga) el 24 de junio y estalla en estas tierras por los antecedentes antes
expresados agravados por la represión que en la zona aplicaba el general Ramón María
Narváez, importante personaje en la época llamado el espadón de Loja por ser originario
de este pueblo granadino, y que basaba su poder en aumentos injustificados de la renta de
sus fincas, control político en el ayuntamiento, y su intervención en determinadas
subastas de Propios para quedarse con las tierras.
(En la foto Batalla de Alcolea que supuso el
destronamiento de Isabel II en 1868).
Según cuenta el propio Pérez del Alamo en junio de 1861 se pone en marcha la
revuelta. El 28 entran en Iznájar, Córdoba, donde sin apenas
esfuerzos toman el cuartel de la Guardia Civil y el ayuntamiento, y publican un bando en el que, tras realizar un llamamiento a todo el que sienta amor
a la libertad, dejan claro que que su misión no es otra que la defensa de la democracia y
el respeto a la propiedad, el hogar doméstico y todas las opiniones. El día 29 de Junio
entra en Loja, importante pueblo de la provincia de Granada y natal de Pérez del Alamo,
en donde el ejército sublevado cuenta ya con unos 10.000 hombres armados y otros tantos
sin armar; y la revuelta se extiende a otros pueblos como Archidona, Illora, Huétor y
Alhama.
La presencia de los sublevados en la ciudad granadina daría lugar al envío de un fuerte
contingente de tropas que al mando del brigadier Serrano del Castillo obligan a los
rebeldes a evacuar la ciudad el día 4 de julio para evitar el bombardeo de Loja,
dirigiéndose hacia Alhama de Granada donde se avituallan. Viéndose acosados, los
revolucionarios andaluces deciden marchar sobre Granada, única forma de conseguir que su
rebelión tuviese fuerza para arrastrar a otras ciudades a la revolución, pero cansados y
cada vez más mermados son derrotados por el numeroso ejército gubernamental cerca del
pueblo de Las Pilas, y apresados o dispersados los supervivientes.
La derrota fue seguida de una fuerte represión cuyo alcance resulta difícil de precisar,
y aunque entre 400 y 600 personas fueron condenadas a diversas penas, Pérez del Alamo
logra huir gracias a amigos y familiares y consigue llegar hasta Madrid donde le sorprende
una buena nueva pues la visita a tierras andaluzas de la reina Isabel II para mejorar la
imagen de la monarquía propicia un indulto que permitió a los condenados volver a sus
hogares.
(En 1868 un pronunciamiento militar puso fin al reinado de Isabel II)
Rafael Pérez del Alamo describió su levantamiento como Revolución destinada a
derrocar la Monarquía y sustituirla por la República. Tras la toma de Iznájar publicó
el siguiente bando:
Ciudadanos: Todo el que sienta el sagrado amor a la libertad de su patria, empuñe un arma y únase a sus compañeros: el que no lo hiciere será un cobarde o un mal español.
Tened presente que nuestra misión es defender los derechos del hombre, tales como los preconiza la prensa democrática, respetando la propiedad, el hogar doméstico y todas las opiniones. En nombre del Centro Recolucionario, Rafael Pérez del Alamo. Iznajar, 28 de junio de 1861
BIBLIOGRAFIA:
PEREZ DEL ALAMO, Rafael. Dos Revoluciones Andaluzas. Ed. Editoriales Andaluzas Unidas.
S.A. Sevilla 1986.
BARRAGAN Antonio, GONZALEZ Manuel y SEVILLA Eduardo: Las revueltas campesinas andaluzas
(1820-1939) Ed. Infomaciones y Revistas, S.A. HISTORIA 16. 1985.
GARCIA MONTERO, Cristobal: La Málaga del siglo XIX. Diario SUR