BLAS INFANTE Y LA LENGUA ANDALUZA

"Yo no he ganado todavía el premia que más me estimularía: el poder vivir en andaluz, percibir en andaluz, ser en andaluz o escribir en andaluz"

 

 

Tomado de Enrique Iniesta Coullat-Valera. Blas Infante. Toda su verdad. Volumen I (1885-1919). Editorial Comares. Signatura Ediciones. Granada 2000. (Págs. 54 –texto- y 312-313. Notas a dicho texto).

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Durante sus años de internado en los Escolapios de Archidona, el teatro colegial representó un "juguete cómico en un acto y en verso" titulado El andalú más templao, escrita por José María León Domínguez (47). No era ninguna maravilla literaria. Pero el título nos resulta simpática casualidad cuando entre los espectadores o actores (!) aplaudía o recitaba el alumno Blasillo Infante, el andalú más templao.

Otro dato que pudo dejar su sello en el niño Blas: la obra (menos las acotaciones) aparece enteramente transcrita en el léxico y la fonética popular andaluza de Cádiz (el autor era gaditano):

Antón.- Sí, pa jacé el desollino

 los treínta días del mé.

 Ma, vera... cuando goruía

 al pueblo, con la querencía

como un borrico...

Grima.- ¡Que cencia

te ha entráo con la correría! (Id. p. 2).

En 1921, veinticinco años después, Infante escribe sus Cuentos de animales en alguno de cuyos coloquios, el ya don Blas incluye pasajes también en andaluz. Don Blas matiza más e intenta una transcripción más científica:

Veráhté, señó, cómo jué er suseío. Er perro Preferío era de ehte; ehte era su amo. Era mihto de lobo y de perro. Su aguelo jué lobo. Ehte lo crió, con leche, dehde chico. Preferío iba siem­pre con el ganao. Ya se poía ohté acohtá o ise andequisiera. Mejó que ohté guardaba er ganao Preferío (48).

Pero este intento de Infante era fruto cuidado. Él mismo justifica el sistema empleado en una pequeña nota. ¿Nació en esta fuente su interés lingüístico por el habla? (49).

Ya quisiera Blas conocer en estos años primeros del siglo XX que un día de su vida andaría escribiendo libros y apuntando tesis lingüísticas, alzando la Bandera y las conciencias andaluzas.

(…)”

 

 

 

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47. En publicaciones mías anteriores confundí a Luis León Domínguez (autor de Los cuentos de Andalucía, libro en que pinta el rito jornalero del "Santo Dios", origen del Himno Andaluz) con su hermano José María, autor de este El andalú más templao (Imprenta Ibérica, F-F. de Arjona, Impresor de S.M. Cádiz, 1895, Flamencos, 6).

48. Blas Infante: Cuentos de animqles, Ed. Fundación Blas Infante. Sí­gueme, 1984, pp. 28-32. Infante interrumpe la narración para introdu­cir una nota de fonética que dice así: "El lenguaje andaluz tiene sonidos los cuales no pueden ser expresados en letras castellanas. A1 `alifato', mejor que al español, hay necesidad de acudir para poder encontrar una más exacta representación gráfica de aquellos sonidos. Sus signos representativos se los llevaron los árabes con su alfabeto dejándolos equivalentes en el alfabeto español. Tal vez hoy alguien se ocupa (?) en la tarea de reconstruir un alfabeto andaluz. Pero mientras tanto, es preciso valernos de los signos alfabéticos de Castilla.

En el diálogo del texto (de Cuentos de anímales), siempre que usemos la `h', se entenderá que ésta debe ser aspirada y mucho más suave que la `j' castellana. La `r' tiene en el lenguaje andaluz, un sonido más suave que en el castellano y otro tanto ocurre con la `z' y la `s'.

 

49. El interés de don Blas por el habla andaluza queda patente en sus manuscritos inéditos. En Los inéditos de Blas Infante (Enrique Iniesta Coullaut-Valera, Ed. Fundación Blas Infante, Sevilla, 1989), en su índi­ce analítico ("fonética, p. 83; "habla andaluza", p. 84 y "lengua", pp. 86­$7), aparecen hasta 30 entradas, varías de aquellas muy extensas. De esos pasajes, sigue una selección encabezada con una afirmación muy sintomática:

"Yo no he ganado todavía el premia que más me estimularía: el poder vivir en andaluz, percibir en andaluz, ser en andaluz o escribir en andaluz" (ACR, 84).

"Las variantes fonéticas andaluzas se deben a influjos clásicos de una gran cultura pretérita (:..). Un pueblo de viva imaginación y de expre­sión rápida no puede tener el pensamiento detenido" (ACE, 2).

"Origen histórico del cante `hondo'. Cuando escribamos esta palabra, no necesitamos advertir que en el lenguaje andaluz, se aspira siempre la `h'. No nos parece bien escribir esta palabra con J' como suele hacerse, porque el sonido de ésta (la J') es demasiado fuerte (AHJ, 3).

"La `j' andaluza es más suave que la castellana (aspirante emitida por la laringe comprimida (...). Letras o signos ortográficos, contextura gramatical y literaria tiene que crearlos el pueblo" (ADH, 3).

(…)”