El 'granaíno', un habla singular

IDEAL de Granada, 10-2.07

Alfredo Leyva Almendros./Granada.

Sr. Director de IDEAL: Podemos denominar 'granaíno' al habla o forma verbal de comunicarse entre los habitantes de 'Graná'. No llega a ser un idioma ni un dialecto, pero por sus particularidades históricas, con un claro influjo de nuestro pasado arabo-magrebí, junto con los repobladores venidos del norte, más la influencia de la cercana baja Andalucía que se dejó notar a partir de la unificación con esta última, por Real Decreto de 30 de noviembre de 1833, configurando las actuales ocho provincias andaluzas y acabando definitivamente con el reino de Granada, hacen que nuestra forma de hablar sea única.

El 'granaíno' utiliza para sus diminutivos el sufijo ico e illo, en detrimento del ito, (bonico, mandaillo). Incluso crea palabras utilizando los dos sufijos a la vez, (boniquillo). Otra característica del 'granaíno' es el seseo, sustituyendo la c y la z por la s. (servesa, Saidín, Albaysín. Además de esto, está el acento y la pronunciación particular a la hora de emitir una frase, con esa cantinela característicamente melodiosa y musical, con constantes subidas y bajadas de la entonación, que podría representarse gráficamente como un diente de sierra. Geográficamente, una frase de ocho o diez palabras empezaría a nivel del Veleta, para bajar acto seguido a la vega, para elevarse por el puerto del suspiro hasta llegar al Pico Caballo, y acabar bajando al Valle de Lecrín tras pasar por Dúrcal, máximo exponente de musicalidad al hablar.

La particular forma de hablar del 'granaíno', sin ser un idioma como dije anteriormente, haría difícil la comprensión por parte de un hispanoparlante de una conversación entre 'granaínos' castizos. Y que decir de un extranjero que viniera a aprender castellano a la capital nazarí y oyera el diálogo genuino entre dos 'granaínos'. Sirva como ejemplo esta conversación entre dos lugareños que se encuentran tras un tiempo sin verse.

Dos amigos se encuentran en la Bomba.

-«¿Hombre Joseico, cuánto tiempo sin verte!. T´ah quedao mu seco. M´acuerdo que la úrtima veh que te vi ehtabah rebolondo. -¿Cagonlavín Juanillo! onde pollah vah. -Poh na, que vengo de orilla der fielato de haseh un mandaillo. -¿Vamoh a tomarnoh argo a las Titah? -Poh vamoh. - ¿Maehtro!, yo quiero una servesa y una perdíh.- A mi me poneh un pulevín de fresa.- ¿Eso te vah a tomah a ehtah horah? - Güeno, porme un follasah.- ¿Cuchi... tieneh un bulanico ener saquito! -Poh ya me quitao saih ehta mañana. - ¿Lavín qué calorín hase!, como no venga pronto la servesa le voy a dah una bocaná ar pipote que lo voy a dehah temblando. - ¿Y si noh vamoh sin pagah, recordando loh viehoh tiempoh? - ¿No tieneh rileh! - Eh broma. Ya no ehtamoh pa esah folletáh. - ¿T´acuerdah cuando éramoh chaveah y noh fuimoh sin pagah ener Corpuh? - Si, de la caseta e l´arsina. M´acuerdo que te subihteh a cucurumbillo y salihteh echando hohtiah y trompesahteh con un cauchil. - Sí, menuo zepazo. Me di un calamonaso y me salió un tolano der copón. -Y cuando hisimoh rabona y noh alargamoh a loh billareh de la calle der Pino. -Claro que me acuerdo. Había un follaero hente. Le dihimoh al encargao que noh fiara la partía, que íbamoh por dinero y vorvíamoh en una volá. -Si, y se queó ehperando. - Ahelico. Toavía siento regomello.- Abín que no te lo dihe.- Poh toavía m´acuerdo, aeh. -Güeno, no seah agarrao y paga la conviá. -La voy a pagah pa que no me digah que soy un engurruñio.¿Vallamoh a pollillah!».

Con esta carta no pretendo sentar cátedra, inventar un idioma ni mucho menos 'limpiar', 'fijar' o dar 'esplendor' a la particular forma de hablar del 'granaíno', de eso ya se encargan instancias superiores. Solo he pretendido recoger las palabras de uso cotidiano del habla de 'Graná' y, a mi manera, intentar representarlas de forma gráfica en la escritura pues, hablar lo que se dice hablar, todos en 'Graná' hablamos en 'granaíno' en mayor o menor medida, pero escribimos en castellano.

Espero que haya disfrutado con la lectura de este artículo que solo pretende entretener y pasar un breve instante de lectura agradable y con sentido del humor. Creo.