|
¿Qué es el
andaluz? Desde
hace bastante tiempo algunos
estudiosos y filólogos se han interesado por definir el andaluz. Y resulta un
tanto extraño que aún hoy en el 2008 no lo tengamos claro, porque ¿qué es el
andaluz, un habla, un dialecto, una modalidad lingüística o una lengua?. Veamos: 1. El habla según Ferdinand
de Saussure es el uso de la lengua por una persona
en una situación específica o lo que es lo mismo, lo que decimos en un
momento dado. Así que el andaluz es un habla. 2. El dialecto es la variante de una
lengua que en el caso del andaluz puede provenir del castellano histórico o
español estándar o también según algunos estudiosos de la aljamía-mozárabe.
Por lo tanto podemos decir que el
andaluz es un dialecto. 3. La modalidad lingüística es también variedad o variante de una
lengua, sinónimo de dialecto. La modalidad lingüística andaluza es la
variedad del español que se habla en Andalucía. 4. La lengua es siguiendo a Saussure un sistema de signos y reglas combinatorias que
utiliza una comunidad para comunicarse. Por lo tanto el andaluz es una lengua
ya que es el sistema que utilizamos los andaluces para comunicarnos. De esta manera podemos
utilizar los diferentes términos según
concurran las circunstancias y así podemos decir que el andaluz es un habla
o conjunto de hablas según diferenciemos los usos que se dan en las distintas
localidades que se dividen en distintas zonas según concurran el ceceo o el
seseo, se aspire o no la h se alarguen o no las vocales finales en plural y
sobre todo en el timbre utilizado a la hora de hablar. Esto es más correcto que decir que el andaluz se
divide en dos grandes zonas que son En cuanto a que el andaluz es un dialecto
no hay lugar a dudas, la cuestión es saber si lo es del español o
castellano histórico o de la aljamía mozárabe. Sobre este dilema se ha
escrito mucho y se seguirá escribiendo hasta que no exista una política lingüística
clara y consensuada. La razón reside en varios puntos que desearía aclarar: 1º.- Existen testimonios desde época romana en la
que el geógrafo griego Estrabón, (cuya información
había recopilado de diversas fuentes) decía que en 2º.- Tras la caída del Imperio Romano el
latín vulgar se fragmenta y deriva en las distintas lenguas romances de entre ellas el castellano, el gallego y
el catalán, así como el francés, el italiano, el rumano y el romanche. Nuestro romance peninsular va adquiriendo
distintas variantes según las zonas, dialectalizándose,
de manera que en nuestra región, aunque no haya testimonios debió de haber algún
tipo de dialecto romance distinto a otras zonas, que se fusionó con la lengua
de los conquistadores árabes originándose el mozárabe, que también tenía
rasgos dialectales diferentes en cada zona. Esta lengua es la que llamaban
los árabes llamaron aljamía
o lengua extranjera.
3º.- Cuando los castellanos inician
Tras la implantación del
castellano como lengua del Imperio los demás dialectos quedan relegados. Es
por ello que nuestro dialecto andaluz procedente de la aljamía o mozárabe
queda supuestamente extinguido y relegado al habla local.
4º.- Aunque el peso del castellano y su implantación en las escuelas y
en todos los medios institucionales fue devastador los dialectos y lenguas
que existían no desaparecieron pues el pueblo las siguió hablando y este es el caso del andaluz que
ha pervivido a través del castellano, evolucionando con el tiempo.
5º El andaluz también podemos denominarlo lengua, entendida como ‘sistema de signos y reglas combinatorias
que sirven para comunicarse’, ya que posee características propias que lo
diferencian del castellano principalmente en el nivel fonético-fonológico ( por ejemplo el uso de vocales abiertas y cerradas procedentes
del latín, seseo/ceceo, aspiración de
la h, etc) aunque en el nivel morfosintáctico
no alcanza gran diferencia con el castellano y en cambio en el nivel
léxico-semántico es donde más difiere del castellano pues mantiene el extenso
vocabulario procedente del mozárabe y americanismos procedentes de la etapa
colonizadora a diferencia del castellano que se inclina más por el uso de
tecnicismos y extranjerismos. En
cuanto a si posee tradición literaria escrita, algunos estudiosos la remontan
a las jarchas e incluyen una nómina extensa de
autores andaluces que desgraciadamente salvo honrosas excepciones no escribieron
en andaluz, sin embargo podemos asegurar que hubo autores como Nicolás
Callejón en Córdoba, Barrios Mesero en Sevilla, Jose
María Pemán en Cádiz, sin olvidar a los Hermanos
Álvarez Quintero sin olvidar la tradición oral del cante flamenco que registraron
nuestro habla. Otro
aspecto por el que se niega al andaluz la categoría de lengua es que no posee
una Gramática, Diccionario y Norma Ortográfica. Sin embargo no es del todo
cierto pues podemos asegurar que el andaluz tuvo la ocasión de presentar su Gramática,
junto con el Estatuto de Autonomía en
Por
último existe otra cuestión con la que se suele criticar al andaluz que es su
diversidad de hablas y por ello muchos creen que más que un dialecto es un
conjunto de hablas. Sin embargo tenemos el caso de la lengua vasca también
llamado euskera, lengua que aún se desconoce su
origen cuyos testimonios se remontan al siglo IX en el que era una lengua
rural y oral como la andaluza, hasta el siglo XVI que cedió el paso al castellano
por implantación. Será a partir del siglo XVIII con la labor del padre Larramendi cuando cobre un nuevo empuje y no es hasta el
año 1919 cuando se crea El
vasco o euskera
lo componen 7 dialectos que son el vizcaíno, el guipuzcoano, el bajonavarro y altonavarro, el roncalés, el labordino y el suletino y a su vez un conjunto de 25 subdialectos
y 50 variantes a los que hay que añadir el euskera batúa que es un nuevo dialecto creado para unificar la
lengua. En
cuanto al catalán también posee 7
dialectos que son el catalán norooccidental, el
valenciano de transición o tortosiano, el
valenciano, el catalán septentrional, el catalán central, el balear y el alguerés y a su vez está compuesto por 18 subdialectos y dos lenguas estándar regulada por el Institut de Estudis Catalans y el regulado por Por
último, el gallego corrió parecida
fortuna hasta que en 1906 se creó También
existen otros dialectos en la península y habría que destacar el caso de
Asturias en la que se creó una asociación llamada Conceyu
Bable que potenció la recuperación del asturleonés
y que contribuyó a la creación de Como
podemos constatar no sólo es el andaluz el que posee variantes o hablas
locales, simplemente es que en Andalucía ninguna asociación, como por ejemplo
la mía, Andaluces por Andalucía,que lucha por defender los
rasgos de identidad andaluces, incluida nuestra lengua, ni ninguna
institución ha conseguido elevar al andaluz a la categoría que se merece
quizá por desidia o porque a lo mejor no nos lo merecemos, pues ya se sabe
que en Andalucía somos menos en muchas ocasiones, hasta que el pueblo se
rebela. En
conclusión podríamos considerar el andaluz como dialecto de origen
romance-mozárabe fusionado con el castellano con una variedad de hablas o subdialectos que por sus particularidades lingüísticas
podría considerarse lengua si existiese un criterio institucional lingüístico
o también podríamos decir que el andaluz es un dialecto evolucionado del
castellano, con variedades dialectales. Sin
embargo es importante reconocer el camino andado, al menos en los últimos
tiempos vemos como el interés de fomentar el uso y el aprecio de la modalidad
lingüística andaluza por parte de las instituciones y medios de comunicación va cobrando auge. Así podemos oír como en Canal sur algunos
periodistas hablan ya con acento andaluz, bastante castellanizado, pero
andaluz y también en la normativa de Finalmente
existe otro gran reto y es enseñar a hablar a los andaluces. Durante siglos y
siglos el analfabetismo y la miseria han poblado nuestra tierra. Si a ello
añadimos que hablamos en andaluz y escribimos en castellano está muy claro
cual es la causa por la que los andaluces nos expresemos tan mal. A nosotros
nos pasa como a los ingleses o a los franceses que escribimos de una forma y
hablamos de otra, por lo tanto nuestra dicción, expresividad y ortografía es
confusa. Sería mejor fijar nuestra lengua con la creación de unas normas
ortográficas, una gramática y diccionario propio revisado por una Academia de
En
nuestras manos queda la solución, siempre y cuando los políticos y
catedráticos de la lengua, los medios de comunicación se empeñen un poco,
porque somos una de las últimas autonomías españolas que aún no poseen una
normativa lingüística clara y consensuada y no es cuestión de ser nacionalista
o no, es cuestión de legitimidad negada a un pueblo que lleva con su cultura
y folklore el nombre de España bien alto por todo el mundo. M. Carmen Godoy Rodríguez
|
|
|