LAS JORNADAS SOBRE EL HABLA ANDALUZA
En estos días se vienen celebrando unas jornadas sobre el habla andaluza. El lema o título sobre estas jornadas es ¿Cómo hablamos los andaluces?. Yo, inocentemente asistí a la primera jornada, donde el conferenciante fue Gregorio Salvador, de la Real Academia de la Lengua y, después de una amena y distendida conferencia, en realidad sólo se habló desde el nacimiento del habla castellana a nuestros días y no sobre el habla andaluza.
Mi error fue que no había caído en el lema, en el cual ya se limitaba la opinión y se dejaba fuera de contexto el tratar, como yo pretendía, opinar y apuntar el por qué hablamos de esta manera los andaluces y de dónde nos viene tan peculiar forma de nuestra fonética, ya que habría que remontarse en la historia para poder comprobar y demostrar que el andaluz poseía esta fonética en tiempos de Baja Edad Media y muchísimo antes del nacimiento de la lengua castellana o del español, de ahí el que yo pretendiera plantear el asunto en cuestión en esos términos. He de confesar que me sentí un tanto abochornado por este error mío, pero sigo planteando - y he ahí la madre del cordero- sobre el habla andaluza, y creo que se plantea de esta manera, es decir, ¿Cómo hablamos los andaluces?, en vez de plantearlo como ¿porqué hablamos así los andaluces?, para dejar por sentado y sin más que el andaluz habla español mal hablado y apuntar en ese sentido la posibilidad de crear una norma andaluza de la lengua, como sugirió José María Vaz de Soto, o al menos así lo entendía, con lo que estoy totalmente de acuerdo en este sentido, ya que nuestra fonética es tan ancestral y peculiar, opino que no se nos tienen que imponer unas reglas totalmente ajenas a nuestra costumbre o modo de hablar, que por medio de sus expresiones el pueblo se niega a tener que abandonar, obedeciendo a unos dictámenes que se nos impone desde y fuera de la cultura andaluza.
Francisco J. Hermida Japón
CORIA DEL RIO