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EL 48% DE LOS LIBROS DE TEXTO HACEN REFERENCIA AL HABLA ANDALUZA Un estudio realizado por miembros del Centro de Estudios Históricos de Andalucía demuestra el escaso tratamiento que hacen los libros de texto acerca de nuestra forma de hablar y comunicarnos los andaluces. El estudio realizado con un total de 25 libros de los cuatro cursos de la ESO y los dos del Bachillerato demuestran que aún los escolares andaluces manejan en sus centros libros en los que no se analizan nuestra forma de hablar. En palabras de su presidente, Manuel Hijano del Río, profesor de la Universidad de Málaga “es un ejemplo más de la política educativa ejercida sobre el andaluz y sobre los libros de texto, ya que desde el año 2000 el control de la Consejería sobre las editoriales prácticamente ha desaparecido”. El informe demuestra gracias al estudio de los libros donde sí se trata esta cuestión, que no existe unanimidad a la hora de denominar a la forma de expresión de los andaluces. Mientras unos –la mayoría- lo llaman “dialecto”, otros incluso lo incluyen en lo que llaman “dialecto meridional” junto al extremeño, murciano y canario. “Esto es un contrasentido puesto que la legislación andaluza denomina al andaluz como modalidad lingüística. Un aspecto más que genera sin duda confusión entre docentes y alumnado” ha asegurado Manuel Hijano. Por otro lado, aún se pueden observar imágenes estereotipadas del andaluz, como el dibujo del libro de Edites, 1º ESO, p. 215 donde aparece un hombre ataviado con un traje de flamenco y con una copa de vino dice “ariquitraum”, como ejemplo del andaluz. Otros insinuan la “confusión” que sufrimos los andaluces al sesear ya que confundimos las “articulaciones medievales ts, ds, s y z” (Vicens Vives, 2º Bachillerato, p. 29). Manuel Hijano ha solicitado de la Consejería una mayor vigilancia de estos libros ya que estamos tratando de un aspecto esencial de nuestras señas de identidad como andaluces. Manuel Hijano del Río |