Arreó'e la porfía del andalú, par zó. V. Salazar

En berdá ke no zé yo zi eh k'abremoh kahkao el ánfora y ezo leh rekome a loh kompañeroh d'Andalucía Libre, u eh ke de berdá zemoh "impertinentes, visionarios, demagogos, que decimos paridas, empecinados, mentirosos..." ¿¡Ké abremoh hexo pa merezermoh ehto, Zeñón!? Pero komo no'hkiero empringà a la hente ke haze "trabaho zerio" pa liberà Andaluzía, bi a perkurà ke no zéamoh konfundíoh.
El señor Ventura Salazar ha procurado una crítica total, arrolladora, inmerecida y pretendiendo quizás declarar el borrón y cuenta nueva para darnos el carpetazo a l@s insolentes que nos hemos atrevido a plantear una alternativa seria de escribir "en andalú". Sospecho que, pese a lo reiterado de sus descalificaciones hacia el trabajo del "Mubimiento en defenza'el andalú", el nacionalista profesor de Lingüística ha sentido la seriedad de la propuesta que defendemos y que, de ahí, hayamos sido merecedores de sufrir su actividad profesional a lo largo de un extenso documento preparado a posta (que según mi impresora han sido unas 35 páginas, ¡casi un contra-tratado!). En fin, yo quiero ser muchísimo más breve, entre otras cosas porque no soy un liberado y porque no percibo en este señor ni el más mínimo espíritu de colaboración constructiva.
Para comenzar, una puntualización: hablaré en mi nombre (que es Huan Porrah -registrado en Patentes y Marcas Exp. O.E.P.M.: M 2135618 (1)-, la manera en que he firmado todos los documentos puestos a circular hasta la fecha), a pesar de que a cierta gente le parezca más de su gusto -e incorrecto- mencionar mi trabajo bajo la denominación acuñada por el DNI español; aunque no me importe demasiado normalmente, en este caso si vamos a ser serios a la hora de citar, seámoslo sr. lingüista.
Luego una llamada de atención sobre la actitud del señor V. Salazar. Desde luego que no es nada constructivo; desde un talante abiertamente positivista (positivistas = quienes pretenden poner por delante la realidad empírica de las cosas desde los postulados más cuadriculados de la ciencia, ignorando toda una serie de procesos de cambio, resistencias culturales e interpretaciones varias del origen de los datos y sus posibles manipulaciones), decimos, esgrime una actitud de denodada hostilidad hacia nuestro movimiento, que no sé a qué obedece, teniendo en cuenta además que proviene de alguien que se declara nacionalista. Esta predisposición -que tod@s tenemos, por mucho que se intente ocultar- es importante, pues va a determinar que el investigador interprete unos datos de una u otra forma, además de condicionar la manera de buscar esos datos. Reconozco que no tengo título de filólogo, aunque tampoco soy un ignorante en la materia, pero estoy seguro de que con el mismo bagaje de conocimientos que el sr. Ventura Salazar acarree podría haber hecho una lectura distinta de esos datos, porque mi experiencia de vida no me ha permitido caer en el positivismo para aceptar lo que hay como algo inamovible, dado por sentado y exento de sospecha, cuanto menos. He procurado adoptar un anti-positivismo al menos en mi área de conocimiento, la antropología social, aunque cualquiera podría esgrimir que quizá sea una ciencia "más humana" que la Lingüística. De hecho, una de las posibles maneras de presentar mi primera propuesta ortográfica era como sistema o método de transcripción -lo más objetiva posible- de las entrevistas a informantes andaluces del espectro oral, sobre todo; concebido, por tanto además, como una herramienta de investigación etnográfica.
Acepto, en lo que respecta a mi particularmente, buena parte de las críticas argumentadas por V. Salazar, sobre todo en lo que respecta a que quizás no haya sido todo lo escrupuloso que habría que desear en determinar los orígenes históricos del proceso de construcción y desarrollo del "andalú". De todos modos, la propuesta de escritura del "andalú" se enraiza en el actual (al menos desde el del siglo XX) y es desde ahí de donde parte básicamente para su producción literaria, con todas las licencias de estilo que para tal caso tiene cualquier código de comunicación, empezando por su querido español. Uno de mis presupuestos es éste: desde lo que hay y que cada vez está menos presente, hacia lo que el desarrollo del "andalú" apunta como línea a seguir. ¿Estoy inventando cosas? Sí, pero no "m'a'hkerío ni'hkiero zakuì er fango'e la tierra ke m'amuehtra a la kurtura orá andaluza". Si queremos desarrollar nuestra cultura por nosotros mismos no podemos clasificar, encarpetar y archivar para los museos nuestra lengua, para que luego vengan especialistas en contrainsurgencia cultural a esgrimir esos archivos en aras de una verdad que duele: el continuo degüello de las sucesivas lenguas enraizadas en nuestra tierra (aljamía, árabe, caló...), hasta el punto de que hoy en día no se les reconozca desde instancias pro-castellanas ni el estatus de "substratos". Todos inventamos, sr. Salazar, hasta ustedes que siempren necesitan recrearnos el mito de la unidad de la lengua española, una de las más artificiosas que existen en el universo de culturas terráqueo y fruto de un hecho tan denostable como es la suplantación y eliminación de miles de lenguas. Luego haré un apunte de una de sus estrategias fagocitantes.
Voy a dejar de volar y trataré de ser más sistemático. En lo que pueda y me den mis escasas entendederas de demagogo intentaré seguir el texto y rebatir algunas cosas.

Ventura Salazar: "(...) Ante el cariz que ha ido adquiriendo la polÈmica, y por el respeto que me merece la verdad y mi paÌs, me he sentido en la obligaciÛn de
refutar taxativa y pormenorizadamente muchas de las desnortadas opiniones
que se han vertido hasta ahora desde ciertos sectores (...) HarÈ dos advertencias de principio. La primera es que me declaro firme defensor del derecho de autodeterminaciÛn de Andalucía, pero que al mismo tiempo me muestro contrario a cualquier presunta normalizaciÛn ortogr·fica especÌfica para la lengua que se habla en ella (sencillamente, una cosa no tiene por quÈ ir ligada a la otra)."

# Comentario: No creo que por declararse firme defensor del derecho de autodeterminación ya le dé carta de autoridad nacionalista para poder criticar nuestro movimiento en favor del "andalú". Por si acaso, ha querido dejar claro que no se trata de la acostumbrada crítica desde las poltronas del poder académico españolista; de todas maneras, en mi caso sería necesario preguntarme si lo soy, por la obviedad de que estoy avocado a ello.

V.S.: "Ahora bien, sÌ creo que cualquier posiciÛnsobre la lengua que estÈ directamente vinculada a posiciones polÌticas, y que aspire a tener una repercusiÛn social pr·ctica, ha de plantearse con la debida dosis de prudencia. Y ello pasa, entre otras cosas, por tomar en consideraciÛn los conocimientos firmemente validados que nos aporta la investigaciÛn ling¸Ìstica".

# Comentario: Advertirle que, de momento, nuestro movimiento de escritores es de poca entidad, es casi un compendio de batallas personales contra el Goliat de la incomprensión y el escarnio. Por ahí, tranquilícese. Aunque, debido al algo de producción escrita que ya va circulando por nuestra tierra, no me parecería insensato recomendarle a los lingüistas profesionales que vayan incluyendo nuestra producción entre sus demás materiales de investigación dialectal. No me importa si mi trabajo "empringa" al nacionalismo andaluz "prudente", ante la aniquilación cultural de nuestra tierra "no zirbe pa na kearze ehkuahao", pese a que los tecnócratas esperen una "revolución" venida desde el cielo y ajena a cualquier sentimentalismo.

V.S.: "Pues bien, a mi juicio, la reivindicaciÛn de una ortografÌa propia para una pretendida "lengua nacional andaluza" distinta del castellano, constituirÌa un error muy grave que tendrÌa consecuencias totalmente contrarias a las que esperan quienes la defienden (...) lo que se plantea aquÌ es si esa opciÛn ha de ser abanderada como reivindicaciÛn por el movimiento nacionalista andaluz (...)"

Comentario: Aunque algunos de quienes conformamos el movimiento en defensa del andalú seamos militantes de organizaciones nacionalistas, al menos en mi caso, no tengo poder de decisión más allá del simple militante al que sus compañer@s le hagan cierto caso. Y si es así, ¿por qué un a priori intelectualmente configurado no va a dejar a l@s andaluces decidir su futuro y qué quieren hacer con su cultura?

VS: "Contenidos doctrinales (...): ¿en Andalucía existe una lengua propia (el andaluz), que es la que se habla, mientras que la lengua que se escribe (que aquÌ darÈ en llamar castellano) es un idioma diferente, extranjero e impuesto a la poblaciÛn andaluza? Mi respuesta a ambas preguntas es radicalmente negativa, (...) una vez desmontada la fanfarria ideolÛgica que sustenta los llamamientos a una reforma ortogr·fica, la frivolidad de tal ejercicio quedará al descubierto por sÌ misma".

Comentario: ¿quién de nosotros ha dicho que el castellano es una lengua extranjera? Impuesto no hay duda que lo es, al menos a mí me lo han ido imponiendo a lo largo de todo el periodo escolar, hasta que tomé la decisión personal en C.O.U. de que con los profesores iba a hablar en castellano tal y como me habían enseñado -para salvar las calificaciones, por ejemplo-, y que con la gente de la calle de toda la vida iba a hablar en la variedad andaluza que conozco mejor, "el andalú de Miha, un andalú tan gueno komo kuahkié otro". Yo me remito al más-o-menos presente de la imposición, no es necesario recurrir a la historia para ello (aunque alguna vez me haya sentido tentado en hacerlo).


V.S.: Tesis nº 1. "Andalucía no necesita tener un idioma nacional propio y exclusivo para ser una nación".

Comentario: ¿Y si en este caso yo le dijese hipotéticamente a nuestro lingüista que me da personalmente igual que Andaluzía sea una nación -que creo que se refiere V. Salazar a Estado- o una subdelegación provincial del Imperio Yankee? La emancipación de Andaluzía no lo debe ser nunca a costa de su cultura, nunca vaciada de contenidos; es más, en una hipotética subdelegación del Imperio Yanki que desarrollara nuestra cultura, lengua, independencia económica, autogestión medioambiental, nacionalización y racionalización de los recursos, dignidad social demás reivindicaciones, ¿no quedaría obsoleto reclamar un Estado independiente en tanto que vacío de contenido? Además, Andaluzía siempre es una nación en el momento en que haya andaluces/zas que tomen conciencia de ello y su identificación les haga trabajar y vivir en una dirección propia.

VS: Tesis nº 4. "el negar la existencia de un idioma andaluz no impide afirmar que sÌ dispone de lo que darÈ en llamar aquÌ un hecho ling¸Ìstico diferencial"

Comentario: Y si ahora dijésemos que lo que queremos hacer es simplemente escribir según esas diferencias, ¿cuál sería el siguiente argumento en contra?

V.S.: Tesis 8. "El esquema que algunos manejan, por el cual hay que distinguir entre "lengua andaluza", "andaluz (dialecto del castellano)" y "castellano hablado en Andalucía" es algo más que un mero ejercicio de demagogia barata. Es uno de los más burdos ejemplos de deformaciÛn teratológica que han podido engendrarse en los ·ltimos milenios. Y es que, amÈn de su falsedad, establece una jerarquÌa cualitativa entre las modalidades vernaculares de los andaluces. Con la excusa de "defender lo nuestro" lo que se hace en realidad es marcar las diferencias entre andaluces de primera, de segunda y de tercera".

Comentario: La nivelación de estratos lingüísticos o cambios de registro publicada en "¡Ehkardiyea l'armáziga k'ai hugo!" (p. 72) a la que sin duda hace referencia este señor, es un apéndice de un paradigma de interpretación de los hechos sociales que en mi enfrentamiento con los mismos me ha sido muy fecundo y que ayuda a acercarnos a la pluralidad sociolingüística de nuestra tierra. Para refutarlo con credibilidad tendría que, o bien entrar en él y dinamitarlo desde sus incongruencias, o bien proponer un esquema alternativo que tuviese más potencialidad explicativa. Demagogos como somos, incluido Vd., responda a esta cuestión ¿en caso de que existiese tal jerarquía en la clasificación, qué jerarquía de andaluces le parecería la correcta? ¿Acaso primero el habla de los hombres cultos de ciudad, tan andaluces como l@s demás, que con sus consejos ilustrados ayudan a la explotación y maximización de recursos en el expolio de nuestra tierra, acaso el habla del jornalero, tan andaluz como muchos militares españoles que garantizan la unidad de los restos del Imperio español? A nivel de los distintos "andalú"-s, cualquier versión local/comarcal debidamente fundamentada y arraigada me parece igual de buena. A nivel de las personas, permítaseme la duda al menos.

V.S.: "Cuando uno se encuentra con teorÌas cientÌficas con
las que no est· de acuerdo, ha de poner los medios para refutarlas con
respeto. Pero en casos como Èste, hay que armarse con todos los
instrumentos que otorga la razÛn y atacar con plena contundencia".

Comentario: Respéteme también a mí un poquito, por favor, aunque no me auto califique de científico debido a mi sesgo revoltoso postmoderno.

V.S.: "Probablemente, el primer impulso de quienes buscan unas raíces ancestrales a la lengua andaluza seria el de apelar a unos orígenes árabes o beréberes, lo que de paso ayudaría a establecer una continuidad entre la actual nación andaluza y la lejana Al-Andalus califal. (...) Todas las características de la lengua de Andalucía apuntan abiertamente hacia un origen romance (procede, en ultima instancia, del latín) (...) Por supuesto, hay constancia de un intenso contacto con la lengua árabe, pero está circunscrita casi exclusivamente al plano del vocabulario. Y, lo que es más importante, dicha constancia se encuentra en todo el dominio castellanohablante (donde se calcula que hay en torno a 4.000 raíces léxicas de origen árabe), y no es exclusiva del andaluz (...) el arabismo tiene una mayor frecuencia de uso en nuestra
tierra que en otros lugares."

Comentario: por mi parte no discuto el origen estructural romance del andalú, aunque me parece trivial despachar todos sus substratos (léxicos y demás que pudiera haber) diciendo que como aparecen ya en el diccionario del español, constan en todo el dominio castellanohablante. ¿Acaso no recordamos la vieja estrategia católica de fagocitación y aculturación de aquellas tribus donde se implanta? En el caso de los católicos la estrategia es bien conocida, y de ella se ha valido para su implantación en el mundo: aceptar algunos elementos de la cultura y/o religión a incorporar, normalmente del área folklórica, y renombrar todas las divinidades o espíritus o fuerzas de tal religión como sant@s y vírgenes, por ejemplo. Luego, cuando l@s indígenas han sido embriagados y atrapados por el dogma, viene el zarpazo de la aculturación continuada y las subdelegaciones imperiales. Los guardianes de la unidad, expansión y grandeza del español han adoptado en lo lingüístico una estrategia similar, secularizada: incorporar al diccionario aquellas palabras que puedan ser utilizadas en dominios lingüístico-geográficos donde se presupone que impera el castellano, cualesquiera su confín y la minuidad local de su uso. A much@s les ha dolido que se les viera el plumero y honestamente han empezado a reconocer, a modo de coletilla tras la llamada de tal o cual léxico, el origen geográfico y normalidad corriente de su uso; aunque, desgraciadamente para quienes nos duele la asimilación cultural de nuestra tierra, la mayoría de esos reconocimientos sólo tienen lugar con usos iberoamericanos, pocos son los andalucismos de hecho reconocidos por la Academia y/o sus diccionarios. Claro, es muy fácil decir que es una palabra de uso corriente en el español porque ¡cómo ya viene en el diccionario! ¿No será que no se utiliza nada más que en ciertos lugares de Andalucía? Reconozcan ustedes, señores guardianes de la integridad del español, cuáles son los orígenes geográficos de los usos de las palabras del diccionario (también las de Andalucía) y verán como se les multiplican extraordinariamente los andalucismos en sus diccionarios: la desvelación esta vieja estrategia aculturacionista quizás mostrara que de esas 4.000 raíces árabes sólo unas 500 tengan un uso popular enraizado fuera de nuestro territorio bético. Desconozco el tema en profundidad, puede que ya se haya estudiado quién sabe bajo qué premisas, pero si yo fuese lingüista y liberado con un sentimiento nacionalista seguramente rastrearía sobre esas intuiciones que el que habla "en andalú" tiene cuando sale de esta tierra y entra en contacto con quienes realmente hablan el castellano. ("Y zi no, ¡kuahkieriya ze ba ar Merkao'e Zalamanka a pidirze un kilo'e peroh koloraoh!").

V.S.: Sobre el mozárabe: "Yo, por mi parte, si me siento plenamente capacitado para decir que establecer cualquier filiación entre el mozárabe y la lengua actualmente hablada en Andalucía es un manifiesto despropósito, que sume en el más espantoso de los ridículos a quienes pretenden defenderlo".

Comentario: No soy yo uno de los defensores comprometidos con esta tesis, aunque invitaría al Sr. Salazar a que demuestre de verdad lo contrario, que demuestre que no existe un importante sustrato aljamiado que, o bien directamente por transposición lingüística no haya pasado al castellano por la conquista, o bien indirectamente a través del árabe que hablaban los recién conquistados andalusíes que más o menos convivieron durante siglos con los conquistadores hasta los decretos de limpieza étnica (Véase C. Stallaert 1998: Etnogénesis y etnicidad en España: una aproximación historico-antropológica al casticismo. Barcelona: Proyecto A Ediciones. Es decir, ¿acaso no podría haberse mantenido algún sustrato aljamiado, así como gran parte del léxico árabe, mediante el habla de aquell@s andaluces/zas que, buscándose la vida y nunca mejor dicho para sobrevivir del degüello o la expulsión, renegaban públicamente de su religión y otros bagajes culturales, que sin embargo le rezumaban cuando tenía que nombrar al encauzamiento de agua, vgr. (acequia). A mí se me habían ocurrido, sin ser más que una quizás falsa intuición, que lo que V.S. arguye del mozárabe:
"habría algunos fenómenos constantes, o ampliamente generalizados: el morfema -el para el diminutivo (vÈanse, por ejemplo, los topónimos Rosel, Chirivel,
Turruchel, etc.); el sufijo derivativo -eiro/a (ahí est·n Capileira,
Pampaneira, Beiro, etc."
... puede tener correlato con una serie de diminutivos que se utilizan, al menos, en la zona de Miha: "xikuelo -> xikueliyo > mu xikueliyo-, mozuela..."

V.S.: "Descartado un origen moz·rabe de la lengua hablada en Andalucía, øquÈ alternativa queda? Sencillamente, el castellano. Esa es la solución más simple, natural y evidente. Nos guste o no, los andaluces de ahora somos mayoritariamente descendientes y herederos directos de los conquistadores cristianos, y de ahí procede la lengua que tenemos".

Comentario: Por la razón de las estrategias de supervivencia que much@s andaluces utilizaron y que últimamente muchos historiadores están empezando a retomar, desmontando el dogma de la eficacia de la limpieza étnica española en estos lares, no debería exagerarse el corpus de esa mayoría de descendencia. Además, ¿qué conclusión obtendría el señor Salazar si llegara a tener pruebas de que buena parte de la población andaluza conquistada fue buscándose la vida para sobrevivir y se camufló como pudo (otr@s no lo hicieron y ya sabemos cómo las gasta la tolerancia hispánica) entre la repoblación conquistadora, llevando consigo su antiguo bagaje cultural insertado como substrato inconsciente?
Aún así, si fuese que somos mayoritariamente descendientes directos de los conquistadores, ¿debería preocuparnos en algo en el momento en que utilizo para escribir el habla contemporánea, venga de donde venga?

V.S.: "El resultado final (de lo que se escribe en andalú) es un constructo artificial, porque no hay ninguna comarca andaluza en la que confluyan de forma dominante y simultánea todas las soluciones gramaticales a las que se ha dado marchamo de "andaluz genuino". En vez de buscar la lengua de todos, se nos quiere vender una lengua que no es de nadie".

Comentario: Creo que en todos mis escritos en andalú hasta ahora he declarado abiertamente que escribo, fundamentalmente, según la base oral del andalú que sé, el que se habla -cada vez menos- en la comarca en torno a mi pueblo, Miha/Mijas (prov. de Málaga), por enésima vez, asiento de una variedad del andalú tan buena como cualquier otra. Es más, como profesionales nacionalistas de la talla del sr. Salazar no han tenido a bien currarse una especie de propuesta gramatical de "andalú ahuntao" que sirviese de base para un hipotético academicismo andaluz del estilo del que alardea nuestro crítico (cosa con la que no comulgo en exceso), la consigna principal que yo procuro transmitirle a quien se atreva a escribir en andalú es: escribir en la medida de lo posible de la forma en que se hable en su comarca, sin preocuparse de si admite demasiados localismos, más aún, "remetiendo to loh ke puea", a ver si así logramos mantener vivo algo del bagaje expresivo que nuestros investigadores nos quieren relegar a los archivos de los museos. Tampoco hay que cortarse en darle alas a la creatividad literaria, si alguien necesita explicar un concepto, una idea, una sensación echando mano de las "metáforas primordiales" del entorno social en el que se recrean ("campos-fuente" según la terminología utilizada por el antropólogo yankiastur James Fernandez McClintock acerca del asturiano), que lo haga. Al final tendremos reflejados un montón de textos para darles de comer a quienes nos investigan como minoría de bichos raros irreductibles, empecinados, visionarios, imprudentes e impertinentes. Eso sí, recomiendo que se haga conforme a un criterio ortográfico claro y explícito, conforme a una sistematicidad y una norma. Nuestra propuesta está ahí a modo de plantilla ortográfica diseñada lo más amplia de miras posible para dar cabida a la mayor variedad de andalú deseable, pero si a alguien no le convence le recomiendo que no tenga ningún reparo en articular él/ella mism@ una herramienta ortográfica con la que se sienta identificada y trabaje a gusto.

V.S.: "Aunque para algunos empecinados esto no sea lo suficientemente "cerrao" como para considerarlo "andalú" para mÌ tiene una importancia capital (...) siguiendo las consignas de ciertos visionarios condenemos todo lo que no sea ceceo a las mazmorras del españolismo".

Comentario: Reproduzco dos fragmentos de mi libro "¡Ehkardiyea l'armáziga k'ai hugo!" donde se recoge en la propuesta conjunta de trabajo ortográfica el apartado concerniente al ceceo/seseo:

1º criterio en la presentación (p. 37):
"Lah normah, en lah doh orzioneh prezentáh, ehtán penzáh pa zerbì a toh loh dialehtoh zentraleh andaluzeh; entendiendo por zentraleh a toh loh no dihtingióreh. Anke, por lo menoh en la orzión (A), no ze dehkarta ezemboruhà, en er futuro, arguna manera'e reflehà la dihtinzión /s/-/z/."

Epígrafe 23 (Z) p. 53:
""Reprehenta un fonema zibilante ke, zigún lah komarkah, tiene dihtintah ralizazioneh; unah, mah parezíah a la z, y otrah, a la s, de loh kahteyanoh, konforme lo zienten loh ablanteh dintingióreh. Ka ablante pronunziará ehta letra arreglao a zu dialehto:
- z predorzá, parezía a la z kahteyana, en lah z'áreah ke "zezean".
- s koroná, parezía a la s kahteyana, en lah komarkah "seseanteh".
-rezió, pezeta, zeboya, arkanzía, azandía (kaht. grosor, peseta, cebolla, hucha, sandía)
Nota: En lah zonah "zezeanteh", deke la z kae entre bokaleh, eh frekuente ke z'ahpire y zuene komo h; zi ehto okurre en interió de palabra, l'ahpirazión zerá permanente y podremoh ehkrebì ziempre h:
-peheta, behino, ahuhtà (kaht. peseta, vecino, asustar/ajustar)
Moh bemoh aterminao a empleà la letra z, pa lo k'iguarmente ze podría abè utilizao la s, exando kuenta ke'r "zezeo" eh mu populá, en er zentío d'umirde y mah dinámiko ke'r "seseo", pork'ehtá trahtokando d'arraíh er zihtema fonolóhiko "zezeante", haziéndolo "heheante", ar tiempo k'elimina lah ahpirazioneh tradizionaleh ( ehto eh, de pezeta a peheta y, por tanto, de pareha a parea); pero, enzima -u por to ezah kozah-, tambié ehtá munxo mah reprimío. De toh manerah, la grafía z eh una /s/, pa loh ablanteh ke "sesean", tar komo ya z'a dixo.""

En definitiva, nuestra pretensión es que queremos trabajar no sólo en lo que hay constatado, sino ir más allá, en seguir la linea que nos indican los fenómenos lingüísticos que hacen del andalú una lengua viva, aunque sea en franco retroceso (Véase en El Adarbe http://www.andalucia.cc/adarve "Filólogos observan un mayor acercamiento del andaluz al Castellano.-agencia EFE, 5-11-00-"). Las licencias literarias aquí se enraizan y a la vez quieren volar en una dirección que muchos se empeñan en vetarnos a quienes tomamos nuestra cultura cateta como referencia.

V.S.: Con un espíritu nada constructivo y desfogándose ya con cualquier cosa sin haberse documentado lo suficiente: "esta ch es característica de dos enclaves no yeístas: la Alpujarra y Canarias) (...)  En cualquier caso, podría decirse que, salvo escasísimas excepciones, el yeísmo es común y general a la modalidad ling¸Ìstica andaluza. Pero eso no se puede decir de los demás aspectos mencionados. Sin embargo, las presuntas reformas ortográficas de "l'andalú" admiten sin discusión la ch fricativa (con distintas opciones grafemáticas) y en cambio se olvidan de lo demás. Y yo pregunto, ¿y eso por quÈ? øEs que la ch alpujarreña no es suficientemente andaluza? ¿O es más bien que estos nuevos custodes linguae miden por distinto rasero las peculiaridades únicas según el lugar de Andalucía de que se trate? Porque, usando sus mismos argumentos, yo podrÌa reclamar que la reforma ortográfica se basara en los usos lingüísticos de mi comarca y adyacentes, elevados al rango de norma y guía de toda la lengua andaluza. (...). ¿Estas propuestas son absurdas? // Se refiere a sus propias elucubraciones poco antes// Por supuesto. Pero no más que otras que Porras, Redondo y compañía han lanzado con pretensiones de seriedad".

Comentario: Desde luego que la ch alpujarreña es andaluza (otra cosa es que perviva dentro del universo circundante fricativo). Es así que, si algún/a alpujarreñ@ que se precie decide remarcar ese rasgo del andalú de su comarca en sus escritos es loable y deseable que lo haga, por las razones argüidas más atrás. No obstante, podríamos darle la vuelta a la tortilla a la argumentación pro-castellana y utilizar sus propios argumentos contra la normativización del andalú para justificar que, en un hipotético caso de "imposición" normativa al habla alpujarreña, ahí también se podría utilizar la "x" (ch fricativa, representada en el inglés con la "sh"), o cualquiera otra de las soluciones ortográficas en liza. Me explico: ¿por qué no se podría normativizar desde la mayoría del andalú? O, en el caso que a mí me ocupa, ¿por qué no se puede recomendar una plantilla ortográfica suficientemente amplia e incluyente de la mayoría de los fenómenos fonológicos propios de las hablas andaluzas? Es lo que hace día tras día el español, es el viejo sonsonete que nos exhorta a que, con los recursos estipulados en la gramática oficial castellana y disponible a todo aquel que haya pasado por un debido proceso de aprendizaje (a veces contra-natura), las variabilidades y riqueza centrífuga del andalú puede ser reflejada en los escritos. Desde nuestro punto de vista "secesionista", estaríamos igualmente justificados a normativizar desde la mayoría del andalú, como hace el castellano y cualquier lengua normativizada (que, a veces desgraciadamente, escoge unos rasgos en detrimento de otros en los siempre imperfectos sistemas de escritura no-fonética). Y podríamos recomendar, por ejemplo, representar la "ch" alpujarreña como "x" (o en cualquiera de las otras soluciones que hay) queriendo representar a la inmensa mayoría fricativa /sh/, o representar la "j" de la "tierra'er ronkío" según la solución "h" (o en cualquiera de las otras soluciones que hay) queriendo representarla sonorizada al estilo de la mayoría de las variedades andaluzas. De hecho es lo que en "Normah Ortográfikah pal andalú. Propuehta'e trabaho/ Normâ Ortográfiqâ pa l'andalú. Propuehta trabaho" recomendamos; aunque dejando la puerta abierta a que, aquell@s escritores/as de andalú de tales u otras comarcas que deseen reflejar esas características de sus dialectos y se sientan más identificad@s con otras grafías lo hagan, que lo hagan, por favor. Así se conservarán más variantes de nuestra rica diversidad andaluza. Lo importante sigue siendo la unidad dentro de la diversidad, pero respetando la diversidad. Aquí no inventamos nada; el andalú está ya inventado en el momento en que se ha tomado conciencia de él. Sólo le damos una dimensión nueva a nuestras raíces que es ilusionante para much@s de nosotr@s.
En definitiva, sigo creyendo, a pesar de las puntualizaciones que pueda admitirle al señor Ventura Salazar, que lo realmente absurdo en todo esta porfía es obligar a que, sin mediación de previo conocimiento y destreza en su manejo, un hablante nativo del inglés reconozca menos como su idioma esta escritura "We are the world, we are the children" que ésta según una hipotética castellana "Güi ar de guor, güi ar de children". ¿Nos suena esto de algo a quienes hablamos en andalú? ¿Habla el señor Salazar en andalú cateto? A veces, no partir de los mismos estadios de estigmatización, no vivir el fenómeno desde la misma piel del cordero, nos hace ver de distinto color el verde de la hierba.

Huan Porrah

P.D. Ya sé que aquí hay mucha demagogia y poco positivismo; ¿qué le voy a hacer si el mundo nos ha hecho así?