¿Cómo debemos llamar al andaluz?

Los dialectos latinos han ido tomando el nombre de la zona geográfica en donde se hablan. De este forma llamamos a las lenguas que se hablan en Galicia, Sicilia, Cataluña, Asturias, Castilla o Andalucía; gallego, siciliano, catalán, asturiano, castellano o andaluz.

Originalmente la población de Andalucía llamó a la lengua que hablaba, indistintamente, "lingua latina" junto con "lingua romana". De ahí la forma "romance" empleada para designar los dialectos latinos durante la Edad Media. Aún hoy hay dos modalidades lingüísticas latinas que emplean esta palabra para llamar a su lengua:

Históricamente la población de la Bética llamó a su lengua de dos formas:

-Romi (o romano) palabra que deriva de "lingua romana".

Así lo atestiguan los historiadores y las glosas andalusíes (calendarios, botánicos y tratados de farmacopea). Aún hoy los musulmanes del norte de Africa llaman "roms" (Romanos) a los cristianos y a los europeos , palabra que inicialmente designaba a las personas de lengua latina o romana, en su mayoría cristianos.

En árabe se empleaba el término "alyamiyya" para designar a todas las lenguas no árabes que se hablaban en territorios arabizados. De ahí el término "alyamí" (literalmente "extranjera") empleado para designar la lengua latina hablada en al-Andalus. Con el tiempo se produjo una simbiosis entre los términos "alyamiyya" y "lingua" (palatizada la l inial lingua<yenwa de ahí la forma "yenwa d'alyamía" forma histórica de denominar a la lengua romance hablada en al-Andalus. Todavía, a finales del siglo XVIII y principios del XIX, se decía yussero (lucero), yuna (luna) y yenwa (lengua) en la serranía de Málaga, tal y como lo recoge Gaspar Fernández y Avila en su "Infancia de Jesu-Christo".

El empleo del término mozárabe para designar a la yenwa d'alyamía (o romance andaluz medieval) esconde claros perjuicios ideológicos, étnicos y nacionales, pues con ello se pretende reducir el empleo de la yenwa d'alyamía a los cristianos andalusíes o "moçárabes", término que designa a un grupo religioso, pero no lingüístico; ya que la yenwa d'alyamía era empleada tanto por los judíos, mozárabes, como por los muladíes arabizados, incluso existen testimonios de la época de su empleo por la alta sociedad de al-Andalus incluido el propio califa y los cadíes. Los árabes (0,5%) y beréberes (8,8%) nunca llegaron a representar más del 10% de la población de al-Andalus.Por lo tanto, desde un punto de vista lingüístico, al-Andalus (la Andalucía medieval) fue un país totalmente latino 890% de la población). El empleo de término mozárabe pretende por lo tanto negar la LATINIDAD de los andalusíes y atribuir esta en exclusiva a la lengua castellana.

Algo parecido ocurre con el empleo de l término "hablas andaluzas" con la retorcida intención de negar la unidad y dignidad del andaluz y favorecer su fragmentación y desaparición.

Por todo ello jamás debemos emplear los términos "mozárabe" o hablas andaluzas" y sí el de "modalidad lingüística andaluza" si lo hacemos en castellano, y "andalü" si lo hacemos en forma dialectal.

La Constitución Española es clara en este aspecto en el artículo 3, apartado 3; "la riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección".

Al final son los hablantes de una lengua los únicos con derecho a decidir como se ha de llamar a su propia lengua.

Libero Ubeya.