"ARGANTONIO, REY DE TARTESOS"
Argantonio, "el hombre de plata" y
rey de los tartesios, que según la leyenda griega prolongó su mandato durante
décadas y regaló a los focenses 1500 kilos de plata para ayudarles a proteger
su territorio de los persas, ha regresado con toda la riqueza de su reinado. Su
propio nombre protagoniza una ambiciosa muestra que estará en el Centro
Cultural EL MONTE de Sevilla hasta
abril y después visitará otras ciudades como Valencia. El secretario de Estado
de Cultura, Miguel Angel Cortés, define "en la línea delas grandes
exposiciones que se han hecho en Europa sobre los celtas o los vikingos".
Unas 250 piezas de 33 instituciones internacionales conforman una iniciativa
que, para su comisaria, confirma tanto la leyenda como los datos históricos.
Argantonio, rey de Tartesos reúne piezas fundamentales de una cultura que permaneció como un mito
a los ojos de la sociedad contemporánea y que, a través de distintos hallazgos,
va materializándose en una realidad que los expertos no terminan de configurar.
Ahora, la abundancia metalúrgica y cultural que legaron protagoniza una
exposición que estará en el Centro Cultural El Monte de Sevilla hasta abril y
que ha contado con la colaboración de 33 instituciones internacionales.
Para su comisaria, Carmen Aranegui, la muestra "deja que las piezas
hablen por sí solas, por eso no hay montajes ni añadidos",explica. En este
sentido, la profusión de elementos diversos esa brumadora y revela la evolución
que sufrió la época de los tartesios. Vajillas, cascos y estelas de guerreros,
estatuas o el célebre Tesoro del Carambolo son piezas que dan una idea de la
complejidad de esta sociedad.
Para Aranegui, la conjunción de objetos de orfebrería y estelas
decoradas de piedra, de vajillas fabricadas en mano y espacios urbanizados
aporta una lectura mas allá del mito, un símbolo de la comunicación
internacional de esta civilización. Porque según la comisaria de la exposición,
el reino de Tartesos puede ubicarse ya con datos arqueológicos en un escenario
y un período determinados, el suroeste peninsular y entre el último tercio del
segundo milenio y el 550 a. de C. La arquitectura, la escritura y el empelo de
los metales serían los fenómenos más destacables de esta cultura.
Fragmentos
Argantonio,
rey de Tartesos está estructurada en diez secciones, distribuidas en dos
salas. El país de los tartesios muestra ídolos-guijarros, espadas y una
estatuilla de una cierva que destaca por su minuciosidad y belleza. Una maqueta
de una cabaña y una carta náutica ubican los asentamientos de estos habitantes,
así como piezas de cerámica, asadores y estelas decoradas revelan los hábitos
de su socidad. La segunda fase, historiografía, acerca al asistente a la
exposición los documentos que informan sobre Tartesos, mientras que la
colonización fenicia confirma el intercambio cultural y económico que
mantuvieron los tartesios con esta influyente
comunidad. Es la etapa de divinidades orientales y ánforas fenicias.
Poblamientos, entretanto, muestra objetos singulares como trituradores de mineral,
mazos de minero o urnas cinerarias. Tanto las esculturas de El mito clásico
como las lápidas de La Escritura apuntan el avance cultural de los
tartesios. La importancia de los tesoros y esculturas de Riqueza y ritual,
el acercamiento a la perspectiva de la muerte en la sección Las necrópolis y
el recordatorio Tras la huella de
Argantonio llevan a Miguel Angel Cortés, a afirmar que esta exposición se
asemeja en relevancia a las que, sobre las civilizaciones celtas o vikingas,
han celebrado en otros puntos de Europa.
Braulio Ortiz
Diario de Andalucía, 5-2-00