4 D. UN PACTO POR ANDALUCÍA

 

Los que hacen de la política una profesión exclusiva y excluyente (como una propiedad) hablan de conflictos entre ideas y realidades. La diferencia entre ellos y nosotros es esta: para ellos, las realidades de un país son los "intereses creados", para nosotros, los dolores creados por esos intereses". Blas Infante

 

 

El cuatro de diciembre se cumple veinte años de llamado Pacto de Antequera, por el que a iniciativa del fallecido, y primer Presidente de la Junta de Andalucía, Placido Fernández Viaga; los grupos políticos de ámbito estatal, con la estrecha colaboración del Partido Andalucista, entonces PSA, se reunían en la ciudad malagueña de Antequera para la firma oficial del mencionado Pacto.

Antequera, ciudad milenaria y centro geográfico de la comunidad autónoma de Andalucía, volvía a ser, coma ya lo fuera en el 1883, con la llamada "Constitución de Antequera", lugar de encuentro de políticos andaluces. Desgraciadamente, para los andaluces y andaluzas, entre aquella Constitución de Antequera y el Pacto de Antequera, media un gran abismo, tanto reivindicativo como ideológico. El pacto de Antequera, aun sin negar lo positivo que haya podido tener, solo venia a aceptar el claro objetivo centralista de dotar a todas las nacionalidades y regiones del estado de un Estatuto de autonomía administrativa, con más o menos competencias, como es el caso de las comunidades llamadas históricas, a las que por presión popular se sumo Andalucía, todo ello dentro de marco de la unidad territorial de estado, y en consecuencia, negando, el derecho a la autodeterminación.

El cuatro de Diciembre es para la historia de Andalucía un día muy señalado. Histórico lo podríamos llamar. Un cuatro de Diciembre de 1868, se inicia la "insurrección de las barricadas". La respuesta por parte del gobierno central es una genocida represión: 3.000 muertos en Andalucía. Como ocurre con la Constitución de Antequera, así como con la rica y milenaria historia de Andalucía, son acontecimientos totalmente desconocido para la mayoría de la población, conocimientos que posibilitaría, a nuestro pueblo, no retroceder en la historia, si no coger el impulso necesario para situar a nuestra tierra en el lugar que le corresponde, al tiempo que se podría conocer y entender, perfectamente, las actuales y justas reivindicaciones de los nacionalista andaluces.

Un cuatro de diciembre, esta vez, en el 77, aconteció el acto más multitudinario del pueblo andaluz. Varios millones de andaluces y andaluzas, de todas las condiciones sociales y políticas, salimos a las calles de todas las ciudades de Andalucía, así como de las ciudades donde la presencia de exiliados económicos andaluces viven, como es el caso de Madrid y especialmente Barcelona, reclamando, para el maltratado pueblo Andaluz, el derecho a la dignidad, simplemente eso, dignidad. Lamentablemente, la fiesta de los andaluces, se tiñó de tragedia, un joven malagueño, García Caparros, era asesinado por una mano desconocida, aún hoy, no se sabe cuál fue la mano ejecutora, aunque la memoria histórica y la conciencia social nos permite el no olvidar porque ocurrió y quienes lo propiciaron.

Hoy, veinte años después de Pacto de Antequera y diecinueve de las movilizaciones más importante de la época moderna, el pueblo andaluz sigue estando en mano de los partidos centralista, que lamentablemente, utilizan nuestra tierra como trampolín para sus exclusivos intereses partidistas en la "gobernabilidad" del Estado. La política andaluza se sigue moviendo, como históricamente, en función de dos parámetros fundamentales, por un lado, cuando vascos y catalanes plantean sus reivindicaciones, en distintas vertientes, independentistas, por otra, cuando se aproxima unas elecciones para el gobierno central, o como arma arrojadiza contra ese gobierno.

Solo desde la legitima y exclusiva obediencia a la defensa de los intereses del pueblo andaluz, tanto en su la lucha por la soberanía nacional como en la de situar a nuestro pueblo fuera de ese vagón de cola, del tren europeo, en el que nos encontramos, permitirá que las próximas efemérides andaluzas podamos celebrarlas con la dignidad que nos merecemos. Para ello, es necesario que los andaluces y andaluzas de conciencia, sin exclusiones de ningún tipo, como ocurriera en los anteriores cuatro de diciembre, pongamos las bases necesarias para un pacto por y para Andalucía. Un Pacto Por Andalucía que permita dotar a nuestra tierra de todas las competencias estatutarias, que posibilite nuestro legitimo y necesario derecho a tener voz y voto, en los foros europeos, en defensa del campo y la pesca andaluza, dos sectores con profunda incidencia en nuestra maltrecha economía. Un pacto por Andalucía, donde las políticas activas de empleo se encuentren en nuestras manos, para que podamos resolver, de una vez, el drama del paro, al tiempo que rompamos la dependencia económica de nuestra tierra, y nos permita dejar de estar preocupados por los acuerdos de la UE, en relación a las subvenciones que otorgan a Andalucía. En definitiva, Un Pacto por Andalucía, que nos permita no perder, nuevamente, el tren de los acontecimientos y la historia. Solo entonces podremos ser dignos hijos de esta hermosa tierra. Andalucía y nuestros hijos se lo merecen.

Villanueva de la Concepción a uno de Diciembre de mil novecientos noventa y ocho

 

 

Fdo.: ANTONIO LUIS CALDERÓN DIAZ